ANALIZAN RETOS Y DESAFÍOS DE LOS POSGRADOS DE LA UNAH

6 de Octubre del 2014

La titular de la Dirección de Investigación Científica y Posgrado (DICYP) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Leticia Salomón, afirmó que es necesario realizar un ajuste y rediseño de los posgrados, con base en las necesidades del país.

Durante la inauguración del Primer Congreso de Gestión de Posgrados, la funcionaria señaló que no se trata solo de pensar en una nueva oferta, sino de autoevaluar los posgrados ya existentes para saber si conviene cerrarlos, reorientarlos o sustituirlos.

“La definición de los nuevos posgrados tiene que pensarse muy bien y alinearse con las necesidades del Estado, los sectores productivos y los sectores sociales. En función de eso vamos a priorizar la nueva oferta, con una visión de cinco o diez años”, dijo.

Definición de la oferta

Salomón explicó que los posgrados pueden tener planes de estudio propios o mediante convenios con otras universidades.

Los posgrados con planes de estudio propios son los “clásicos” en donde surge la iniciativa de un departamento, se desarrolla con el apoyo de la DICYP e inicia el proceso de aprobación de las distintas instancias hasta llegar al Consejo Universitario en donde se aprueba y luego pasa al Consejo de Educación Superior.

Los posgrados mediante convenios con otras universidades son una alternativa al proceso interno de apertura y representan una gran oportunidad especialmente para las facultades que no cuentan con personal capacitado.

Un ejemplo claro es la Maestría en Derecho Constitucional de la Facultad de Ciencias Jurídicas que se oferta con la Universidad de Salamanca. El programa funcionará durante dos años y después se determinará si se cierra o se inicia el proceso de aprobación interna para que se imparta como un posgrado de la universidad. Las clases son ofrecidas por profesores de España y de América del Sur.

Algo similar ocurre en la Facultad de Química y Farmacia donde se busca traer un posgrado en producción de medicamentos de La Habana, Cuba, con plan de estudios y profesores extranjeros.

Con respecto a los posgrados ya existentes, Salomón expresó que algunos casi por definición están alineados con uno de estos tres componentes, pero hay otros que tienen énfasis distintos. “No se trata de decir cuál es mejor que otro, sino alinearlos en torno al tipo de profesional que esperemos formar con el mismo”, indicó.

Política y la visión estratégica

La funcionaria destacó la necesidad de establecer en la Máxima Casa de Estudios una política y visión estratégica de cinco o diez años que contemple no solo las prioridades de país sino también las prioridades de desarrollo científico y tecnológico.

“La política es una especie de posicionamiento institucional que nos dice qué es lo que vamos a hacer, cómo lo vamos a hacer, con quienes, en cuanto tiempo y con qué recursos.

“El tema de visión indudablemente tiene que ver con el mediano y largo plazo. Debemos pensar en una visión a cinco años y luego revisarla para ver si se mantiene o se le hacen ajustes o reformas, también conviene pensar más allá, en unos 10 o 15 años para saber lo que vamos a hacer año con año para tratar de conseguirlo”, continuó.

Elementos de gestión

Salomón aseguró que para poder conseguir lo propuesto con la política y la visión estratégica es necesario precisar algunos elementos de gestión académica, administrativa y financiera que permitan obtener el apoyo necesario para la concreción de las ideas plasmadas en las mismas a fin de solucionar los problemas cotidianos y contribuir al desarrollo del país.

“Aquí se plantea un gran desafío, sobre todo en áreas como física, matemática, filosofía y química, que no son posgrados rentables y que no se lo disputan varias universidades para impulsarlos pero que lo necesita el país”, subrayó la académica.

Otro de los aspectos que debe ser objeto de análisis es lo referente al espacio físico, sobre todo para aquellos que requieren de laboratorios.

“Si no existen los laboratorios adecuados no se pueden impulsar posgrados en algunos campos del conocimiento. O se consiguen los laboratorios para abrirlos o se piensa en otras disciplinas”, dijo Salomón.

De igual manera señaló que es necesario diferenciar los posgrados académicos de los posgrados profesionalizantes y definir si lo que se quiere formar es profesionales en un campo del conocimiento o investigadores con dominio teórico y metodológico.

Asimismo indicó que la UNAH ya comenzó con la departamentalización, para que los docentes puedan ampliar su espacio y distribuir su carga académica entre una clase de pregrado, una en posgrado, proyectos de investigación y gestión académica.

Internacionalización

En lo referente a la internacionalización y regionalización de los posgrados, Salomón expresó que ambos términos se deben diferenciar y complementar.

“La regionalización se debe abordar en primer lugar hacia la región centroamericana, no podemos formarnos con una mirada cerrada hacia lo interno sabiendo que hay otras universidades y muy en particular las 21 del CSUCA que están desarrollando posgrados y con las cuales podemos desarrollar algún tipo de asociación que nos permitan avanzar en los campos prioritarios”.

Respecto a la regionalización interna, la funcionaria dijo que debe existir una política de posgrados hacia las regiones que establezca qué tipo de posgrados se van a impulsar, cómo se van a hacer, con impulso de quién y con apoyo de qué profesores. Aspecto que se debe de analizar a nivel de las facultades, de los centros regionales y de la propia Dirección de Investigación Científica y Posgrados.

Por su parte la rectora Julieta Castellanos manifestó que el propósito de abrir un posgrado no es recibir fondos económicos ni mantener ocupados a los desempleados, sino responder a las necesidades del país para avanzar y profundizar en conocimiento.

Castellanos señaló que la universidad debe recursos a los mismos y becar a los estudiantes de excelencia académica para financiar de forma sustantiva su educación. 



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