¿Por qué migran los garífunas?

Foto: tomada del Blog de Kenny Castillo.

El Observatorio de Migraciones Internacionales de Honduras (OMIH) y la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) presentaron el estudio “Migración y dispersión de la población garífuna en la última década: causas, impactos y consecuencias”, del investigador Kenny Castillo.

En la investigación, Castillo realizó una historiografía de la emigración garífuna desde Honduras, detalla que la llegada de los garífunas al país se originó en el año 1797, asentándose en el litoral atlántico, y de 1802 al 1832 arriban a Belice, Guatemala y Nicaragua, ya en 1930 se produce la primera migración de hacia Estados Unidos.

De la misma forma, el investigador descubrió que en 1998, los garífunas decidieron migrar hacia Europa, particularmente España, en el 2013 se generó una importante movilidad migratoria hacia Panamá y del 2013 a la fecha se contabilizan grandes migraciones por la vía ilegal hacia Estados Unidos.

La rica investigación histórica realizada por Castillo indica varias causas coyunturales por las cuales los garífunas buscan migrar, entre ellas se encuentra el huracán Mitch que azotó todo el país, dejando a Honduras con índices de pobreza más desalentadores ya que el impacto en la economía fue de casi 4 mil millones de dólares que equivalían al 70% del Producto Interno Bruto (PIB), según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).

La investigación resalta que las comunidades garífunas quedaron devastadas, un ejemplo del enorme golpe es Santa Rosa de Aguán, franja de tierra entre el río y el mar, aproximadamente 40 personas desaparecieron, entre ellas Ana Isabel Arriola, su esposo Cándido y sus tres hijos. Dos días después el cadáver de Cándido fue encontrado cerca de Roatán, Islas de la Bahía; de los hijos no se supo nada, sin embargo, Ana Isabel sí se salvó al ser vista por un helicóptero de la armada de Estados Unidos muy cerca de Caimán, había sobrevivido abrazada a los árboles.

El resto de las comunidades garífunas no sufrieron tanto como El Aguán, sin embrago, todas fueron dañadas, el Mitch se convirtió en un vehículo que impulsó la migración.

Otros de los detonantes para la migración fue la reforma del Artículo 107 constitucional, donde el 4 de diciembre de 1998, el Congreso Nacional, en vez de proteger los territorios garífunas, da libertad para la compra de terrenos costeros supuestamente para estimular el turismo.

La referida reforma contenida en el decreto legislativo 249/98, según Castillo, abrió todo un largo pasaje de conflictividad que permeó todas las áreas de la vida comunal y laceró el hábitat funcional y la territorialidad ancestral, de pronto, los garífunas no podían caminar por donde lo hacían libremente, tampoco recoger frutas, cazar ni pescar.

Después de ello, muchas familias empeoraron su calidad de vida y como consecuencia de ya no acceder a los alimentos hubo hasta desnutrición, resulta relevante también destacar que el 249/98 era como una licencia para el aparecimiento de personas armadas que “cuidaban” los terrenos comprados, en ese marco, “gatillos alegres” asesinaron, intimidaron, amenazaron y sembraron el terror en las comunidades.

Ese decreto acabó con la paz y la concordancia en las comunidades garífunas, donde la justicia hondureña con su silencio e indiferencia ha causado enorme daño haciendo caso omiso del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre Pueblos Indígenas y Tribales en países independientes, suscrito por Honduras en 1994.

El cambio Climático y el amarillamiento letal del cocotero también es un agravante que impulsa o expulsa a los garífunas de sus comunidades, la enfermedad no solo acabó con el paisaje de las playas, sino que también se convirtió en un gran golpe para la dieta alimenticia, pues el coco es un elemento vital en la comida local.

El Golpe de Estado del 2009 afectó la economía del país, hubo decrecimiento económico, reducción de empleos, aislamiento internacional, caos, saqueos, represión y bloqueos de calles y carreteras, después de este acontecimiento, la migración garífuna alcanzó su mayor notoriedad, esto sin que necesariamente se implique un posicionamiento político, sino por las repercusiones económicas.

De la misma forma, el DACA (Consideración de Acción Diferida para llegados en la Infancia), ley emitida por los Estados Unidos para beneficiar a los inmigrantes que llegaron en la infancia a partir del 15 de junio de 2007 hasta el 15 de junio de 2012 trajo otra ola de migrantes garífunas, ya que en la población se dio la idea de que la nación norteamericana estaba regularizando a niños que llegaran a su territorio y fue así que miles de padres y madres hicieron la travesía hasta llegar a la frontera del sur entre México y EE UU. entregándose a las autoridades de migración.

Fue en ese tiempo donde se desató la crisis humanitaria de niños migrantes no acompañados, para citar un ejemplo, en la comunidad de Tornabé, Tela, el centro educativo Marco Aurelio Soto reporta que desde el 2014 unos 120 alumnos han emigrado, en ese tiempo, fue tanta la población garífuna que emigró que llamó la atención de periódicos globales como BBC, El País, entre otros.

La falta de empleo en el país, es la principal causa de migración, en 2019 la tasa de subempleo andaba por el 62.8%, si este estudio fuera de manera exclusiva para los garífunas, los datos fueran aún mayores.

El último Censo Nacional de Honduras realizado en 2013 reportó la existencia de 43,111 garífunas, un decrecimiento de casi el 10% frente a los 47 del censo de 2001, ambas cifras son rechazadas por la comunidad garífuna que mira en esto una maniobra más del Estado para invisibilizarlos y desaparecerlos en términos de beneficios de políticas públicas, programas y proyectos.

Impactos y consecuencias

Como en todos los hogares cuando un familiar migra, el núcleo familiar se rompe, y en la población garífuna ha dejado enormes cráteres, provocando estelas de llanto y dolor que se distinguen desde lejos por la muerte o desaparición de parientes.

En una investigación aparte realizada por Castillo, contabilizó 25 muertes de esta etnia entre 2010 al 2018, provocando un fuerte impacto en las familias que ven reducido su tamaño, quedan con deudas, más trabajo por hacer y a veces en orfandad.

“Nuestro desafío mayor para parar y frenar las causas de la migración es asumir nuestra responsabilidad nacional, la identidad de país y la creación de una ciudadanía ética”, manifestó Santiago Ruiz, director de Investigación Científica de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), primer garífuna en ocupar ese alto cargo universitario.

Los tolupanes, garífunas, misquitos y todas las etnias del país están sufriendo las consecuencias de las dinámicas del país mal empleadas, por lo tanto, se debe rectificar”, enfatizó Ruiz.

Esta investigación pone en la palestra pública lo que viven los migrantes y en este caso los garífunas, a manera de un retrato para aquellos que con el control frente a su televisor se preguntan ¿no entiendo por qué van?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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