AÑO ACADÉMICO 2014 LUCILA GAMERO DE MEDINA: MÁS ALLÁ DE BLANCA OLMEDO

9 de Diciembre del 2013

En los institutos de educación media es un requisito para los jóvenes alumnos leer la novela hondureña «Blanca Olmedo», escrita por Lucila Gamero de Medina. Como la adolescencia es una etapa renuente a las obligaciones y la lectura no es algo que se puede imponer, los imberbes lectores en la mayoría de los casos la leen a regañadientes. Por otro lado, los maestros no se preocupan más allá del control de lectura, salvo excepciones, son pocos los que interiorizan en su obra y biografía. En resumen, unos cumplen leyendo la novela y los otros haciendo un examen de «memoria». Pero más allá de este requerimiento, la obra de la literata danlidense va más allá de «Blanca Olmedo», y su legado es digno de analizar y documentar. 

Por ello, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) dispuso designar el año académico 2014 en su honor. Este homenaje, el que será liderado por la UNAH-TEC Danlí, se otorga por considerar a Lucila Gamero como una destacada escritora de la prosa hondureña, una vanguardista de la literatura, referente de la cultura nacional y creadora de una obra que simboliza un estudio histórico de la vida social de la época de finales del siglo XIX y principios del XX.

Este valioso reconocimiento también lo ha recibido póstumamente la poeta Clementina Suárez en el 2012, y el año en curso la designación recayó en uno de los principales poetas del siglo XX en Honduras, Roberto Sosa.

Primera escritora hondureña

Para la docente de la Carrera de Letras de la UNAH, Lety Elvir, la obra de Gamero «se encuentra  estilísticamente dentro del romanticismo, en una corriente social y sensible, ya que sus obras logran un equilibrio. Una armonía que se refleja en sus novelas a través de una sutil crítica a la política de ese tiempo, pero que sabe incluir sentimientos de tristeza, enojo y amor».

Lucila Gamero Medina es considerada una de las escritoras más importantes en la historiografía literaria de Honduras y Centroamérica de finales del siglo XIX, siendo la  primera mujer hondureña que publicó un libro.

Gamero fue una mujer polifacética, escritora, madre de familia y además, con mucho esfuerzo logró ejercer empíricamente como médico y doctora en farmacia gracias a la instrucción de su padre.

Su bisnieta, Aída Margarita Walter, la recuerda como una persona seria, pero también bromista, llena de ideales y defensora proactiva por la igualdad de género.

La autora nació en Danlí en 1873, años antes que iniciara la Reforma Liberal impulsada por el entonces presidente Marco Aurelio Soto, por lo que posteriormente en su obra se observa una profunda crítica a la vida social de la época, reflejando entre otros fenómenos, el control de la Iglesia sobre el Estado.

«Madre» de las escritoras hondureñas

Lucila Gamero murió a los  91 años por causas naturales, pero no partió sin dejar un legado que hasta la fecha se debe analizar con mayor especialización. Es considerada la «madre» de las escritoras hondureñas, ya que fue ella quien abrió el campo de la literatura hondureña para las mujeres, una función que en sus tiempos era reservada exclusivamente para los hombres.

La primera novela publicada por Lucila, fue «Amalia Montiel» en 1895, socializada por capítulos en el semanal «El Pensamiento», dirigido por el escritor Froylán Turcios, siendo aquel el primer medio que ofreció espacio literario a las mujeres. Sin embargo, Gamero aparece como una simple colaboradora y no se hace mención de sus novelas.

«En esa época se escribía en los periódicos por partes, es decir, por capítulos, era la costumbre que cada día a la semana la gente esperaba la continuación de la novela, casi como las telenovelas de hoy. Con la presentación de cada historia en el periódico, Gamero logró conformar novelas», explicó  Elvir.

A pesar de no haber sido considerada como una escritora «seria» por los círculos dominantes de las letras hondureñas de su época, nadie logró desilusionar a Gamero, quien continuó publicando sus novelas en los diarios. «Y es que hablar de la escritora, es recordar el romanticismo, la pasión y los amores frustrados de una manera sublime», expresó la docente.

Postura valiente

Su novela «Dama Gallarda», también influenciada por el género del romanticismo, es probablemente el trabajo más exploratorio de Gamero, reflejando una postura valiente de la mujer, así como el empoderamiento y la lucha por la igualdad de género.

Aunque su obras más reconocidas son «Blanca Olmedo» y «Betina», una novela conformada por historias de abandono y amores frustrados, para los conocedores  en la materia, estos libros presentan un retrato histórico  de la época, donde se refleja el papel dominante y omnipresente de la institucionalidad religiosa en un país que apenas construía las bases políticas de su Estado. De ahí que en 1930 su obra «Blanca Olmedo» no haya querido ser editada en España, por el hecho de mencionar en ficción, injurias de miembros de la Iglesia Católica.

El 2014 no será un año cualquiera para el legado de Lucila Gamero de Medina. La UNAH tiene la responsabilidad de elevar su obra a la reflexión e interpretación. Más allá de «Blanca Olmedo» se redescubrirá el trabajo de una escritora que rompió con los moldes de su tiempo.  



Noticias Relacionadas