QUEREMOS TANTO A MERCEDITAS

25 de Septiembre del 2014

"Nací en una Tegucigalpa pequeñita y romántica de principios de siglo, en un caserón del barrio La Merced, un ocho de septiembre, mientras se celebraba con gran jolgorio la festividad de la Virgen de Mercedes. Vine al mundo en medio del bullicio de la gente, el estallido de los cohetes y el estruendo de las carreras de bombas. De pequeñita, no me dormía si no escuchaba la música de un viejo fonógrafo..."

Escritas en las memorias de Mercedes Agurcia Membreño, estas palabras eran apenas el augurio de una vida entregada a las clases de música y danza, pero también al sinsabor de la gestión cultural en Honduras. Merce o Merceditas, como la recuerdan, es uno de esos personajes quijotescos de la cultura hondureña, de las entrañables, de las más queridas.

Quienes la conocieron, dicen que Merceditas fue una mujer infatigable. Tanto así, que las pupilas que un día aprendieron los fundamentos de las artes escénicas con ella, se encuentran hoy en una ardua gestión para que la memoria de su nombre no se olvide.

Así, el primer logro ha sido la respuesta de la Secretaría de Educación a la petición para que sea incluida en los libros de texto de educación básica. El dictamen fue favorable y sólo resta que se extienda una resolución para que su figura y legado sea parte del eje transversal de identidad en las futuras ediciones de los libros de textos.

MERCE
El trabajo de Merce

Cuando asumió la dirección del Teatro Nacional Manuel Bonilla en 1958, Merce, como se la conocía, también se encargó del Teatro Infantil de Honduras, recibiendo un solo salario por ser directora y, muchas veces, sin presupuesto.

Tal era la precariedad para el sostenimiento del teatro, que muchas veces se la vio barriendo por dentro y por fuera, antes y después de las presentaciones, como única persona encargada del mantenimiento del mismo.

A lo largo de su vida, Merce se mantuvo comprometida y apasionada por su trabajo. Entre 1936 y 1958 vivió en Costa Rica, donde fundó el Teatro Infantil y montó 190 presentaciones en el Teatro Nacional de Costa Rica. Su labor en Honduras dejó un total de 245 presentaciones en el Teatro Nacional Manuel Bonilla.

Incluso escribió 20 obras de teatro infantiles, más de diez libretos de obras para adultos y adaptó 45 cuentos cortos para teatro y radio-teatro. En 1977 dejó Honduras y viajó con su hijo a Venezuela, donde falleció el 02 de octubre de1980.



Noticias Relacionadas