INICIA LA SEMANA SANTA NÚMERO 17 DE ESTE SIGLO

9 de Abril del 2017

En una iglesia de Trujillo, un cura brinda indicaciones sobre la procesión de la dramatización de la crucifixión de Jesucristo, ante la mirada atenta de los feligreses que consumen agua de coco para aliviar los efectos de las altas temperaturas. A 300 pasos de allí en dirección norte, una familia estaciona su vehículo para dirigirse a las playas y estiran sus piernas en la arena después de un largo viaje desde la capital. A 6 kilómetros de la zona unos jóvenes realizan senderismo por una de las montañas aledañas, que ofrece una vista espectacular de la costa.

Son muchas de las diferentes formas en las cuales los hondureños celebran el receso de verano conocido como Semana Santa, que como señala la tradición cristiana inicia este 9 de abril con el Domingo de Ramos, y culmina el 16 del presente mes, con el Domingo de Resurrección. Esta semana mayor es la número 17 de este siglo XXI, y su conmemoración está regida por la constitución apostólica  Sacrosantum Concilium, redactada en 1963, y la carta circular sobre las fiestas pascuales, escrita en 1988.

Culturalmente la festividad ha recibido el asueto del Gobierno central de Honduras que otorga un feriado para sus empleados públicos, mientras que la empresa privada inicia su semana el miércoles. Registros históricos demuestran que en la época del emperador romano Teodosio, decretó en el año 438 después de Cristo que los asuntos de gobierno debían ser suspendidos durante los días santos.

Aunque la tradición católica marca que la fecha debe ser utilizada para la reflexión religiosa, muchos la utilizan para hacer otras actividades, tal como refleja el primer párrafo de este artículo; esto puede atribuirse a diversos factores: podemos mencionar la reducción de personas que profesan el catolicismo como religión, ya que del 76 por ciento de la población católica en 1996, la cifra pasó a un 47% en 2013, de acuerdo a un estudio latino barómetro. También dentro de esas causales podemos señalar el aumento de profesantes de otras religiones como la Evangélica, que viven un repunte.

En esta semana mayor no podemos dejar de señalar el movimiento económico que representa el turismo para el país. De acuerdo al Instituto Hondureño de Turismo (IHT), se movilizarán más de tres millones de turistas, quienes gastarán al menos unos seis mil millones de lempiras, parte de ese dinero llegará a las arcas de un Estado hondureño necesitado de fondos para la inversión social y cumplir con compromisos ya adquiridos. Por lo que el asueto cumple un objetivo focalizado en captar fondos a través del turismo interno, ya que después de la época navideña, la semana mayor representa un espacio que beneficia a todos los sectores de la economía tanto al microempresario que cuenta con una empresa de transporte como a las grandes empresas hoteleras que se extienden por las costas del país.

En este contexto, es valioso destacar que aunque muchos asocien la fecha con la playa y el verano, muchos aprovechan la fecha para hacer turismo interno, observando las curiosas celebraciones como la elaboración de las alfombras. Esta tradición de casi medio siglo es una oportunidad única para contemplar un arte religioso que se vuelve espontaneo y único, y que queda plasmado en fotografías o en los recuerdos de los asistentes.

En una radiografía de la semana podemos decir que su impacto abarca muchos sentidos; que van desde el aspecto religioso, turístico y un descanso general de las actividades cotidianas, es decir, se debe valorar desde diferentes puntos de vista, y su impacto en todos los aspectos generales para el funcionamiento del  país en materia económica, social, religiosa y cultural.



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