LA ALTERNATIVA DE LA MEDICINA NATURAL

2 de Junio del 2017

En una aldea de esas recónditas del territorio nacional, en las que el acceso vehicular está restringido y donde la única forma de adentrar en ellas es a través de rutas alternas que recuerdan a tiempos sin automóviles, perdida en el tiempo una madre atiende a su recién nacido y le frota un ungüento tradicional para tratar su tos, un tratamiento que su madre le transmitió, mismo que recibió de sus antepasados.

La pequeña historia que describimos es un pequeño recordatorio de un pasado, en el que la medicina natural era el único tratamiento para curar las enfermedades, y su uso, a pesar de los grandes avances de la medicina, sigue siendo efectivo para curarse.

Hablar de medicina natural está de moda, pues es un método alternativo. Por tal motivo no es de extrañarse que dentro de los predios universitarios se realice un congreso de medicina natural, y entre sus propósitos están promover las cualidades de estos remedios de origen natural e incidir en la creación de una legislación que reconozca sus valores.

Los entendidos en la materia definen la medicina natural como un conjunto de sistemas, prácticas y productos que en general no se consideran parte de los tratamientos convencionales. Rescatar este punto se vuelve necesario ya que muchos de los métodos pueden ser considerados como alternativos, y su uso no está supeditado a un procedimiento científico que efectivamente compruebe sus resultados más allá del efecto placebo.

En ese sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca que el uso de estas medicinas alternativas sigue estando muy poco reglamentado, y de acuerdo a este ente es necesario que los consumidores de todo el mundo cuenten con toda la información para acceder a esos tratamientos que en muchas zonas de países en desarrollo se utilizan en un 80% de los casos, mientras que en países más industrializados prefieren lo natural como un sinónimo de inofensivo.

Sin embargo, es valioso recordar que estos métodos naturalistas no deben ser utilizados a libre albedrío, ya que pueden presentarse problemas adversos como el que se registró en China en 2002, cuando se registraron casi 10 mil casos de reacciones adversas a estos medicamentos o el reciente caso de la muerte de tres pacientes de cáncer que murieron en Alemania por el uso de tratamientos alternativos.

Los casos anteriores deben servir como una reflexión para el uso correcto de métodos no tradicionales que viven un constante crecimiento como una forma de tratamiento aceptable dentro de países como Estados Unidos, Australia o Alemania, donde un gran porcentaje de sus ciudadanos prefieren estos métodos en contraste a los científicos. Por tal razón su uso, como menciona la OMS, debe regularse para evitar daños sanitarios y debe supeditarse una legislación que aborde dichos tratamientos. 



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