LA PLANIFICACIÓN EDUCATIVA PARA 2030

6 de Junio del 2017

El trabajo de un maestro implica muchas tareas, entre ellas dotar de herramientas didácticas a sus estudiantes para que asimilen un contenido, enseñar a través de distintos medios, como la clase magistral o la asignación de un trabajo. Dentro de estas actividades también está la planificación, que se vuelve tan importante para la realización de una clase; porque desarrolla la administración del tiempo y contenido dentro de un ciclo de una materia.

Esta planificación no solo se efectúa a nivel primario, sino que es un proceso fundamental a nivel macro porque establece las prioridades y objetivos educativos de un país en todos sus aspectos. Tales aspectos se establecen en el Plan Estratégico del sector educación 2017-2030, que dentro de sus propósitos se enfoca en orientar el rumbo de Honduras en los próximos 13 años.

Dirigir los parámetros de la educación en la próxima década se vuelve una tarea importante que incide directamente en el progreso del país. De acuerdo a los boletines gubernamentales, la ejecución de este plan, pactado para finalizar en 2030, pretende lograr que el Sistema Nacional de Educación asegure al hondureño una educación de calidad, equitativa e inclusiva, con competencias tecnológicas, humanísticas y científicas que lo formen para la vida, el trabajo, con creatividad e innovación.

Para lograr estos objetivos, la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Julieta Castellanos, plantea que  es necesaria la articulación de todo el aparato del sistema de educación en todos los niveles para trabajar de manera conjunta en una sola misión y visión, lo cual implica que todos los niveles educativos abordarán los contenidos bajo los mismos principios, generando una simbiosis y garantizado un enfoque que beneficiará en un principio a los miles de estudiantes matriculados en Honduras.

Dentro de este plan estratégico es correcto mencionar que sus principios se desligan de los objetivos de desarrollo sostenible formulados por las Naciones Unidas, y su planteamiento se recoge en el objetivo 4, denominado  educación de calidad. Como bien reconoce la ONU dentro de sus cifras, se han experimentado grandes progresos; podemos destacar que en el 2015 la matrícula total en primaria registró un 91% y la cantidad de niños que no asisten a la escuela disminuyó a casi la mitad a nivel mundial.

Aunque los números mencionan muchas mejoras en los sistemas de educación mundial, los objetivos son más ambiciosos, ya que buscan asegurar que todas las niñas y niños completen su educación primaria y secundaria gratuita para 2030, que debe ser igualitaria, asequible y de calidad. Bajo estos parámetros no deben sorprender las acciones que ejecuta este gobierno para garantizar la escolaridad de sus habitantes, dentro los objetivos mundiales que buscan  generar estrategias para la eliminación de la pobreza, la desigualdad económica, cambio climático y el desarrollo sostenible.

Por su parte en declaraciones a un medio, la secretaria de Educación, Rutilia Calderón, ha enfatizado que es fundamental contar con este plan para generar impactos reales en el sistema educativo y es que la planificación se vuelve importante para generar cambios estructurales en el aparato educativo hondureño en términos de cobertura, principalmente en regiones rurales, deserción estudiantil a nivel de educación media, mejorar la matrícula en este nivel, la actualización de los planes de estudio, mismos que deben acentuarse a una nueva década con muchos cambios; pero como mencionábamos al principio, la planificación es fundamental para acercarnos a este futuro. 

 

 



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