CIENTÍFICOS DE LA UNAH REALIZAN INVESTIGACIÓN GENÉTICA Y NEUROLÓGICA A ESCOLARES VÍCTIMAS DE LA VIOLENCIA

25 de Agosto del 2017

Con el objetivo de incidir en las políticas públicas, especialmente en el sistema educativo del país e impulsar programas que revierta los ambientes de violencia por la que viven escolares en diferentes centros educativos de Honduras, un grupo de científicos multidisciplinario de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) investigan los “Aspectos neurocientíficos del clima escolar de violencia”.

Así lo informó la doctora Virna López, una de los coordinadores del Grupo de Investigación de Neurociencia Aplicadas, quien detalló que este estudio cuentan con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con el involucramiento de la Universidad de Porto Alegre, de Rio Grande del Sur de Brasil y el Instituto Tecnológico de Massachusett (MIT por sus siglas en inglés).

La investigadora detalló que el equipo lo integra el destacado científico hondureño el doctor Marco Tulio Medina, actual decano de la Facultad de Ciencias Médicas, el investigador German Edgardo Moncada de la Escuela de Ciencias Psicológicas y la colaboración de diez personas más, entre docentes y estudiantes de las carreras de Medicina, Biología, Psicología, Ingeniería y de Radiotecnología.

Objeto de estudio

Por su parte, el investigador Moncada detalló que el objeto de estudio son los efectos que está teniendo el clima escolar de violencia sobre el funcionamiento del cerebro, enfatizó que cuando el ambiente donde estudia el infante o adolescente se convierte en un factor estresante, como un mecanismo que altera la biología del cerebro, en el sentido que le cambia la funcionalidad especialmente a unas zonas específicas del cerebro que tiene que ver con funciones cognitivas.

“Es lógico pensar que algunos de nuestros alumnos bajo esas condiciones se miran afectados en su capacidad de memorizar, de poner atención y evidentemente el aprendizaje de los estudiantes se vería seriamente afectados. La idea es que comprendamos un poco más esos mecanismos del cerebro y cómo esos factores sociales alteran su funcionamiento” indicó el cientista.

Este proyecto cuenta con cuatro áreas de estudio; el abordaje neuropsiológico, el de neuroimagen, en tercer lugar sobre los efectos epigenéticos que tienen estos climas de violencia y un aspecto endocrinológico con algunas alteraciones hormonales (el estrés) conocida como cortisol, sustancia que puede alterar la fisiología del niño o adolescente.

Moncada es del parecer que esta investigación es bastante ambiciosa a nivel internacional porque solo en Honduras se trabajará con 120 casos, en comparación de otros estudios realizados en el extranjero que el nivel de la muestra son sumamente pequeñas, a fin que el estudio sea de mayor rigurosidad, elevando el nivel de confianza, hecho que permitirá contar con un mayor impacto en el mundo científico.

“Asimismo, estamos evaluando el rendimiento escolar, sometiendo a nuestros participantes a pruebas de español y matemáticas estandarizados en el país, con el objetivo de relacionarlo con los niveles de estrés con la alteración de la estructura y función de zonas específicas del cerebro, hablamos del hipocampo, la amígdala y la corteza prefrontal, evaluando los niveles de cortisol”, explicó la doctora López.

Otros involucrados  

Joel José Cerrato Quintanilla, Radiotecnólogo académico, manifestó que el aporte de su carrera es la realización de resonancias magnéticas, con un equipo de última generación con el que cuenta el CDIBIR, para observar las áreas en funcionamiento del cerebro detectando los altos nieles de oxigenación para evaluar el desempeño cerebral de cada uno de los escolares evaluados.

Para Claudio Mejía, estudiante por egresar de la carrera de Biología, dijo sentirse bastante emocionado ya que su pasión es la neurociencia, una parte de la ciencia poco estudiada en Honduras por lo que destacó sentirse muy orgullo de formar parte de este trabajo de investigación.

Por su parte, María José Irías, neuropsicologa clínica, también integrante de este grupo de investigación resaltó que este estudios es un hecho transcendental, no solo para la Máxima Casa de Estudio sino para el país, ya que les permite trabajar de manera interdisciplinaria aportando ciencia desde varias perspectiva para brindar una respuesta a esta problemática.

Claudia Isabel Carranza, madre de uno de los escolares analizado, expresó que le alegra saber que en Honduras se están realizando este tipo de estudios considerándolo un gran avance para la ciencia.

“Considero que con este estudios científicos se comprobará como la violencia está afectando a nuestros niños y a la sociedad en general, y así contar con una base científica sobre cómo trabajar con los escolares bien sea desde nuestros hogares y en los centros educativos”, agregó.

Metodología

A cada niño se le está realizando una serie de pruebas psicológicas a través de tres sesiones diferentes, una sesión para la evaluación del rendimiento académico y la visita al CDIBIR para practicarles el examen de resonancia magnética. 

“Es una complejidad manejar toda esta información, tratar de relacionar el tamaño las estructuras cerebrales, con el rendimiento escolar, los niveles de estrés, los aspectos genéticos. Este proyecto terminará con la recolección de datos a mediados de septiembre aproximadamente”, explicó la investigadora.

Por otra parte, reveló que la UNAH está aportando un intercambio de información significativa con el Instituto Tecnológico de Massachusett, quienes están en el proceso del desarrollo de una aplicación informática, mediante la toma de fotografías de la lengua de los participantes en esta investigación, que también evalúa los niveles de estrés de una persona.  

“Ellos han desarrollado el algoritmo y el software, sin embargo ellos aún no cuentan con la evidencia científica que estamos desarrollando nosotros. Así que nosotros tomamos la foto de la lengua, y ellos lo van a comparar con los niveles de cortisol y nosotros lo vamos a cuantificar en Honduras” opinó

Otra de las evaluaciones de este proyecto de investigación son las pruebas genéticas, donde a cada participante, como a sus padres, se le extrae una muestra de cabello y saliva ya que una de las hipótesis es que evidencia que el ambiente influye en la expresión de los genes, y que esa alteración se puede heredar a la siguiente generación.

López Agregó, que la presentación de las conclusiones de la investigación estarán lista en el término de un año, debido que tiene que trabajar en la creación de los datos estadísticos, el cruce de varíales y el análisis comparativo, con el propósito de aportar información científica, de cómo este fenómeno de violencia que ha alcanzado algunos centros educativos (puso de ejemplo las escuelas y colegios militarizados) contribuya en la mejora de los climas escolares de Honduras. 

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