INVESTIGACIÓN DEL IUDPAS: SEIS DE CADA DIEZ HONDUREÑOS SOSTIENEN QUE LA INSEGURIDAD ES EL PRINCIPAL PROBLEMA EN EL PAÍS

9 de Noviembre del 2017

Por: Elin Rodríguez

La corrupción, el mal gobierno, la inseguridad y la falta de poder adquisitivo son algunas de las problemáticas que enfrentan los hondureños y que son reflejadas en el  Informe Ejecutivo 2016 del Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad (IUDPAS) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

El documento denominado “Percepción  Ciudadana sobre Inseguridad y Victimización en Honduras” se presentó en el marco del 11° Congreso de Investigación Científica, el cual se basa en una encuesta aplicada a la ciudadanía hondureña, el cual arroja datos no muy halagadores para la sociedad.

En cuanto al tema de corrupción y el mal gobierno, el referido texto detalla que ocurrió un salto cuantitativo con una variación de 93%, porque pasó de 5.8% a 11.2%, esto se entiende que se trata de una de las problemáticas más grandes que agobia a la sociedad hondureña.

Esta percepción de los encuestados se registró después del saqueo ocurrido en contra del  Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), la extradición del ex presidente de la República, Rafael Leonardo Callejas, quien fue acusado de manera supuesta por recibir sobornos. Por otra parte, contribuye con esta opinión ciudadana, la participación de policías y militares en actividades del crimen organizado y en el narcotráfico  entre otros temas, según el informe.

Sin embargo, cuando se les preguntó a las personas sobre los tres principales problemas de la sociedad, los ciudadanos dijeron que la inseguridad es el mayor problema con un 61.1%, la falta de poder adquisitivo ocupó el segundo lugar con un 25.3% y en tercer lugar identificaron la corrupción y el mal gobierno con un 11.2 por ciento.

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Por otra parte, respecto a los hallazgos de la investigación respecto a los partidos políticos se muestra que la población no cree en estos institutos, el 51.8 % de los encuestados creen que estos reciben financiamiento del crimen organizado y el 21.2 por ciento dice estar algo de acuerdo con esta premisa.

De igual forma, cuando se les preguntó que si algunos políticos son parte del crimen organizado 678 personas de 1,192 dijeron estar muy de acuerdo, lo que representa el 56.9 por ciento del total de los encuestados.

Desconfianza

Asimismo, el descontento y desconfianza de algunas instituciones que antes gozaban de una buena percepción por parte de la sociedad, ahora son vistas de otra forma.

Para el caso, cuando se les preguntó sobre si los militares reciben dinero del narcotráfico el 31.4 aseguró esta premisa como cierta y un 32.8 por ciento dice estar algo de acuerdo, sumado estas dos cifras en el informe se contabiliza un 64.2 de desconfianza y solo un 13.12 no comparte esta teoría.

La misma percepción negativa tienen de la institución policial donde los porcentajes casi tienen las mismas mediciones que la institución castrense . Ya en el caso de la corrupción en ambas instituciones, las cifras aumentan en proporciones elevadas.

Esta desconfianza, obstaculiza a las personas a interponer alguna denuncia por robos, delincuencias y otros casos ilícitos que padecen. También por la falta de respuesta de las instituciones encargadas de velar por la seguridad y de impartir justicia.

Inseguridad 

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“La gente siempre apunta a los principales problemas que considera existen en el contexto hondureño y el principal de ellos es la inseguridad, por eso cuando se les consulta sobre cuáles son las causas señalan aspectos económicos, de corrupción y de mal gobierno”, destacó Yajaira Padilla, coordinadora de Conflictividad y Violencia Política del IUDPAS.

Por su parte, Cesar Castillo, coordinador del Área de Investigaciones de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) detalló que estos valores que da la encuesta evidencia la situación grave en la que se encuentra el país.

El grado de desesperanza de la población en algunos sectores es aún más arraigado, para el caso, “los transportistas de taxis ven el pago de la extorsión ya no como algo malo sino como un boleto para seguir viviendo, dicen -si yo pago todos los jueves, tengo derecho a seguir viviendo-  a esos niveles de desesperanza hemos llegado”, concluyó, Pablo Yup León coordinador del Área de Investigaciones del IUDPAS.

 

 

 

 

 

  

 

 

 

 



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