MICROBIÓLOGO DE LA UNAH REALIZA DOCTORADO EN FISIOPATOLOGÍA EXPERIMENTAL EN UNIVERSIDAD DE BRASIL

4 de Abril del 2017

La microbiología estudia los microorganismos; dado su campo de estudio, esta disciplina realiza constantes descubrimientos sobre enfermedades producidas por organismos solo visibles a través del lente de un microscopio. Gracias a esta ciencia es posible conocer el comportamiento de enfermedades a nivel celular como dengue o zika, de alto impacto en el país.

En tal contexto, la importancia de esta ciencia es vital para ampliar nuestra visión sobre ese mundo microcelular desconocido en su totalidad. Considerando su impacto, es importante conocer el trabajo de microbiólogos hondureños como Wilfredo Sosa, quien realiza sus estudios de doctorado en Fisiopatología Experimental en la Universidad de San Pablo, Brasil.

Su pasión por la investigación se remonta a la etapa en el colegio, cuando se interesaba en los procesos científicos de los laboratorios y la rigurosidad de los mismos. Esta pasión fue creciendo en la UNAH, precisamente en la Escuela de Microbiología, unidad académica en la que encontró docentes comprometidos con la ciencia, que  lo invitaron a desarrollarse como investigador. Durante ese espacio descubrió una de sus pasiones: la parasitología.

Este interés por conocer los parásitos y su relación con el ser humano lo hizo desarrollar investigaciones en ese campo, y es en su maestría de la Universidad de Costa Rica donde realiza pequeñas investigaciones sobre la leishmaniasis, enfermedad que formó parte de su proyecto de tesis en el doctorado de cuatro años que estudió en la prestigiosa universidad brasileña.

¿En qué consiste el doctorado que estudia en la Universidad de San Pablo?

Es un doctorado en Fisiopatología Experimental, es prácticamente entender cómo el sistema inmunológico de los individuos puede contrarrestar una infección que puede ocurrir entre un parásito como el que estoy estudiando (leishmaniasis) con el hospedero humano. Asimismo aprender a determinar la susceptibilidad del paciente y detallar si es  resistente a una infección o porque otros seres humanos desarrollan la enfermedad más severa que otros.

¿Cómo inició en el doctorado?

Esto viene desde el 2012, hubo un congreso de una red de investigación centroamericana, allí se presentaron pequeños resultados que tenía de investigaciones previas. En ese espacio conocimos a una investigadora brasileña, ella estuvo en contacto con nosotros y la Secretaría de Salud. Ellos realizaron una visita al país y querían conocer las necesidades del mismo, y en ese momento nosotros contestamos que deseábamos formar parte del recurso humano a nivel de maestría. En su momento, dos microbiólogas fueron aceptadas por la Universidad de San Pablo en 2015. El año pasado, yo también me fui a Brasil, hice todos los exámenes y después de ser aceptado por la Universidad me sometí al préstamo y beca de la UNAH, me favorecieron con una beca integral por 4 años.

¿En qué consiste la tesis de su doctorado?

Mi proyecto trata de una caracterización inmunológica y clínica de pacientes con leishmaniasis cutánea atípica en la isla de Amapala.

¿Por qué en la isla de Amapala?

Históricamente ese ha sido como un punto donde han existido bastantes casos de leishmaniasis. Lo interesante que sucede en la isla, en esta zona sur del país, es que el parásito que produce esta enfermedad se llama Leishmania infantum chagasi. En Brasil también tiene el mismo tipo de parásito, pero solo produce la forma visceral de la enfermedad. En cambio en Honduras no, aquí se descubrió que ese mismo parásito cuando afecta a los seres humanos, no necesariamente va a producir esa forma visceral, sino que existe una diferencia que en Amapala se produce de forma atípica.

¿De qué va a servir esta investigación que está realizando?

El trabajo está dirigido a entender por qué aquí en el país sucede esta forma cutánea atípica y no como en Brasil; por ejemplo la forma visceral afecta prácticamente lo que son diferentes órganos, produce ciertas complicaciones en los pacientes, y de no recibir un adecuado tratamiento, pueden morir. Nuestro proyecto plantea ahondar sobre esa temática, y no sabemos si generará más preguntas o respuestas.

¿Existen investigaciones sobre esta área?

Se han realizado estudios en Brasil sobre la materia utilizando la misma metodología de mi investigación con leishmaniasis visceral.  

¿Hay riesgo de una epidemia sobre esta enfermedad?

El último y único caso en la isla fue el año pasado (2016). A criterio de Salud Pública no es tanto el problema, porque un caso en el año no es un problema de salud pública. Sí podemos mencionar que es una enfermedad desatendida, que no se hace mucha investigación para esas enfermedades, y la zona sur del país es endémica de la enfermedad,  transmitida por la picadura del  insecto flebótomo.

¿Cómo se transmite la leishmaniasis?

Se debe estar en contacto con un insecto que la transmite, son moscas de arena, son nombres comunes que reciben en nuestro país. La gente suele llamarles  “plumillas” o  “jejenes”. Se ha establecido que el insecto suele picar a partir de las cinco de la tarde, por lo general habita en los domicilios de la vivienda, donde hay bastantes animales; principalmente cerdos, gallinas o vacas. Al insecto le gusta este tipo de ambientes porque se alimenta de estos animales

¿Qué tipo de leishmaniasis presenta Honduras?

En el litoral del país se han identificado la  forma ulcerada y la mucosa, una de las características de ambas enfermedades es que se producen en una zona tropical con un bosque lluvioso. En cuanto a la visceral y la atípica, se producen en  la zona sur del país.

¿Qué tan importante es desarrollar este tipo de investigaciones?

Es sumamente importante, en primer lugar porque sería como el primer estudio que se va a realizar en el  país con los pacientes, ya existen otras investigaciones en otros campos. Desarrollar estas investigaciones  permite conocer el comportamiento de la enfermedad, su trasmisión  en todas la regiones del país, y porque en esta zona se produce de forma visceral. Lo interesante de esta enfermedad es que esta zona sur se está produciendo esta forma atípica, por lo que nuestro trabajo permitirá orientar una respuesta a esa pregunta. Es decir, si la población del lugar es genéticamente más resistente a la enfermedad.

¿Hay reportes de la enfermedad  de forma atípica en otros países de la región? 

Si en Costa Rica, Guatemala, Cuba se han reportado algunos casos. En el Salvador no se han reportado, como tal, sé que ellos tienen una Leishmaniasis canina que es muy marcada en la frontera con Honduras.  

¿Cómo surgen estos trabajos investigativos?

Estos trabajos vienen desde el 2012, y fueron desarrollados gracias a una beca de investigación de la Dirección de Investigación Científica y Posgrados (DICYP),  gracias a ellos hemos determinado la hora de las picadas, ¿cuál es el tipo de sangre que le gusta al insecto?, también sabemos la especie de los insectos, las conductas de las personas, de los reservorios y  las especies de insecto que circulan en la isla y los parásitos que la habitan. Es decir, se han hecho estudios previos que no parte del doctorado; pero han servido como fundamento para desarrollar investigaciones.

¿Qué tan importante ha sido el apoyo de la UNAH?

Estos trabajos no se podrían realizar si no se tuviera el apoyo de la UNAH. En la Carrera de Microbiología  tenemos estudiantes con muchas ganas de formarse, y me incluyo en este caso porque con la formación que ofrece la universidad más la actitud de cada persona puede ser importante  para desarrollarse profesionalmente. Existe una especie de mística en la Escuela de Microbiología  por la investigación. Los profesores invitan a los estudiantes a realizar investigaciones, esto forma un círculo que se repite y vienen generaciones con mucha más preparación que otras, gracias al compromiso de los profesores y las nuevas tecnologías que permiten generar un recurso humano más capacitado. 

 


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