UNIVERSITARIOS PUBLICAN INVESTIGACIÓN ÚNICA EN AMÉRICA LATINA SOBRE EL SÍNDROME METABÓLICO

10 de Julio del 2017

Uno de los grandes logros alcanzados a inicios de 2017 por un grupo de estudiantes de la Carrera de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), que contó con el apoyo de la Escuela de Microbiología, fue la publicación de una carta de investigación en la revista científica española Endocrinología, Diabetes y Nutrición, adscrita al consorcio editorial Elsevier.

El estudio lleva por nombre “Síndrome metabólico: primer estudio de prevalencia en Atención Primaria Honduras” y fue realizado en la comunidad de San Ignacio, Francisco Morazán, ubicada a una hora y media de la ciudad de Tegucigalpa.

Javier Escober, estudiante de quinto año de la Facultad de Ciencias Médicas, explicó que esta iniciativa es un arduo trabajo que arrancó a partir de marzo de 2015 como un pequeño proyecto de la clase de Epidemiología Clínica, con el involucramiento de cinco de sus amigos que al igual que él estudian la Carrera de Medicina.

Sin embargo, con el trascurso del tiempo se convirtió en un macroproyecto al presentar todos los protocolos de investigación ante el Comité de Bioética de la FCM, donde plantearon que el estudio se extendería en 16 comunidades más, aprobado un mes después por dicho órgano.

Pero qué significa el síndrome metabólico. Según el concepto utilizado en este trabajo científico, es un conjunto de factores de riesgo para diabetes mellitus tipo dos y enfermedad cardiovascular, caracterizado por la resistencia a la insulina e hiperinsulinismo compensador, asociado con trastorno del metabolismo de los carbohidratos, lípidos, con cifras elevadas de presión arterial y obesidad.

Metodología

Los trabajos de campo se desarrollaron en septiembre de 2015, con el involucramiento de 150 estudiantes de sexto año. Este grupo de investigadores contó con el acompañamiento del doctor Lino Carmenate Milián, el apoyo de la Alcaldía de San Ignacio, la UNAH y el inmenso aporte de la empresa Sumilab.

La primera etapa consistió en el levantamiento de una línea base por medio de la adaptación de una prueba de tamizaje (encuesta) utilizada recientemente por la Asociación Americana de Diabetes, instrumento que se llenó visitando casa por casa de las 16 comunidades aledañas a San Ignacio, con la meta de visitar un poco más de 4,000 habitantes, según el censo otorgado por la comunidad.

Escober destacó que entre los retos superados en la investigación están haber coordinado un grupo tan grande de alumnos de un año superior al de ellos y asumir la dirección de los equipos de trabajos, pero que todo valió la pena al obtener un estudio que vendría a aportar al mundo de las ciencias, datos estadísticos considerados únicos en América Latina.

“En el uso de la encuesta se identificó los criterios de riesgo de las personas propensas a padecer el síndrome metabólico, al final de la primera etapa se logró encuestar 2,895 personas, considerando los factores mencionados, cifra que representa el 70% de la población adulta de esta comunidad, estamos hablando de pobladores mayores de los 18 años. En ese entonces San Ignacio contaba con 8,900 habitantes, la estadística superó las expectativas del estudio”, dijo el investigador.

Con la aplicación del instrumento, los estudiantes de Medicina obtuvieron información significativa como de datos generales de los habitantes, antecedentes médicos de sus familias al consultarle si algunos de sus parientes habían padecido de diabetes o de hipertensión, entre otras enfermedades.

Uno de los datos más importantes como prueba del tamizaje, indicó el cientista, fue la medición del perímetro abdominal a cada una de las personas encuestadas, siempre respetando haciendo uso del consentimiento informado.

Con toda la información recabada, el grupo de investigación procedió a la tabulación y analizó los datos a través de un programa de cómputo especializado, herramienta que según los criterios internacionales determinó que a la segunda etapa debían ser evaluados 1,395 habitantes.

Con esta cifra, uno de los primeros hallazgos es que más del 50% de la población evaluada estaba en riesgo de padecer síndrome metabólico, de sufrir algún tipo de diabetes o hipertensión, o en el peor de los casos tener las últimas dos enfermedades simultáneamente.

“No teníamos que evaluar las 1,395 personas, el estudio nos permitía trabajar con una muestra de 342 personas, sin embargo nosotros conseguimos los insumos y material para evaluar a las 1,395 personas, reduciendo los márgenes de error, elevar el nivel de confianza de nuestro investigación, esa acción fue una de las cosas que más satisfacción nos dejó nuestro trabajo”, aseveró este estudiante altruista.

Segunda etapa

Para la segunda etapa de la investigación, los estudiantes de Medicina habían contemplado realizar estudios de mayor profundidad, entre ellas pruebas clínicas (exámenes de sangre), lo que implicaba contar con insumos necesarios, entre ellos reactivos químicos, cada uno está valorado en 2,000 lempiras. Asimismo poseer equipo de laboratorio para hacer los análisis pertinentes.

Por lo anterior, como agrupación les tocó ir de puerta en puerta solicitando el apoyo de la empresa privada, ya que el anhelo del equipo era avanzar con los trabajos científicos. A pesar de que en muchos de los lugares visitados la respuesta fue desfavorable, el equipo no se dio por vencido.

Continuó narrando que la perseverancia les permitió llegar hasta empresa Sumilab, institución cuyas oficinas principales están ubicadas en San Pedro Sula, por lo que les tocó viajar a la ciudad industrial para reunirse con el gerente, quien les dio la mejor noticia del proyecto al decirles que su empresa les otorgaría todos los insumos y el préstamo del equipo requerido de manera gratuita, en el marco del cumpliendo de su responsabilidad social empresarial.

“Ellos nos dijeron que nos  iban a dar todo sin cobrarles ni un cinco, los costos solo en equipo para el análisis de las pruebas está valorado en medio millón de lempiras; en insumos estamos hablando de 400 mil lempiras más, esto estamos hablando a precio costo, es decir, todo lo que nos facilitaron ronda el millón de lempiras, con un traslado totalmente gratuito con la venia de devolver el equipo en buen estado”, destacó el estudiante de Medicina.

Incorporación de Microbiología

Al contar con los implementos necesarios para avanzar en la segunda etapa del estudio, los universitarios solicitaron el apoyo de la Escuela de Microbiología para que se hiciera cargo de los análisis clínicos, quienes aceptaron incorporarse con un equipo de 18 personas, entre ellos 15 estudiantes y tres docentes.

“Microbiología también dijo presente, con la condición que inscribiéramos el trabajo ante la Dirección de Vinculación Universidad Sociedad (DVUS), ya que esta unidad brindaba constancias a la unidad académica por trabajos de proyección social, hecho que como investigadores desconocíamos”, comentó el futuro galeno.

Resultados de la investigación

Con la finalización de las dos etapas del estudio, Escober explicó que obtuvieron datos muy reveladores, uno de los principales resultados fue que el 66% de las personas que fueron evaluadas salieron positivas con síndrome metabólico, cantidad elevada significativamente en comparación con otros estudios realizado en la región a pesar de que fueron realizados con datos muy escuetos detalló el cientista.

Otro de los datos encontrados reveló que el 40% de las personas encuestadas en ese momento no sabían que eran diabéticas, que el 80% estaba en el criterio de padecer esta enfermedad, hecho que se podía demostrar con el simple hecho de practicarles dos pruebas más.

“Una de las cosas que identificamos con el estudio fue que muchos de los pacientes diabéticos estaban mal controlados, un buen número de ellos son personas reacias a tomar sus medicamentos, otras que ya se les había diagnosticado la enfermedad, dijeron que nunca se tratarían porque para ellos estaban sanos”, dijo Escober.

Por otra parte, este grupo de estudiantes, descubrió que el 70% de la población es sedentaria, y este mismo porcentaje tiene estilos de vida inapropiados con una mala alimentación por el exceso del consumo de grasas, altos niveles de carbohidratos, señales que se encuentra en personas que consumen con frecuencia comidas rápidas, ya que el 60% están en criterio de sobre peso y obesidad.

“Nos sorprendió el traslado de la cultura estadounidense a las zonas rurales de nuestros municipios, observamos ese traslape de cultura debido que las personas que viajan a la ciudad siempre regresan a la comunidad con alimentos que no son nutritivos”, señaló el estudiante de Medicina.

Amplió que con este estudio brindaron un gran aporte al Instituto Nacional del Diabético en Honduras al otorgarles datos científicos fidedignos, que además cuenta con información propia del país, obtenidos de primera mano, organización que a la fecha no ha generado este tipo de trabajo, lamentó el investigador de la UNAH.

Además, cumplieron con su meta principal, ya que habían revisado la literatura de América Latina, como la de Honduras, y sabían que no existía un estudio específico de Síndrome Metabólico estadísticamente significativo y mucho menos en Atención Primaria en Salud (APS). La investigación realizada en El Progreso, Yoro, realizada por una clínica privada, pero que carecía de un horizonte.

Segundo estudio

Al finalizar con el estudio, este grupo de investigación durante el año 2016 realizó otra visita a la comunidad de San Ignacio, momento que se dieron cuenta que de las personas evaluadas cien de ellas habían fallecido a consecuencia de un pie diabético mal manejado, por infarto al miocardio, entre otras secuelas relacionadas al síndrome metabólico, diabetes o por hipertensión.

Por lo anterior los motivó a seguir con una segunda investigación iniciando en mayo de 2016, integrando los equipos multidisciplinarios, siempre con el apoyo de la empresa Sumilab para desarrollar el estudio con el nombre: “Diabetes autoinmune latente en el adulto”, segundo estudio único en la región, ya que en la literatura encontrada solo se encontraron datos de Estados Unidos y Europa.

“Es un estudio más largo porque se desarrolla en cinco etapas, además incluye una gran cantidad de filtros, la etapa final era clasificar cuántos nuevos pacientes diabéticos teníamos o surgían, de acuerdo a las pruebas de riesgo”, detalló Escober.

Continúo relatando que en esta ocasión participaron tres docentes de la Escuela de Microbiología como investigadores principales, ya que se debía contar especialista en el manejo de pruebas inmunológicas, que consiste en la medición de anticuerpos en sangre.

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