Académicos consideran las ZEDE como un proyecto fallido

La puesta en marcha de las ZEDE es actualmente un tema de discusión nacional del que varios sectores han mostrado su rechazo.

El Instituto de Investigación en Energía (IIE), adscrito a la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, en el marco de los Conversatorios en Energía, Ciencia y Tecnología, desarrolló la conferencia virtual las ZEDE, una mirada académica. Para llevar a cabo este importante evento se tuvo a bien invitar a Julio Raudales, titular de la Vicerrectoría de Relaciones Internacionales (VRI), y los académicos Eugenio Sosa, Henry Rodríguez, Rolando Sierra y Ana Pineda.

El tema de las ZEDE es actualmente de interés nacional por el intento del Gobierno de la República de instalar en varios departamentos del país ciudades modelo con el objetivo, según las autoridades estatales, de impulsar el desarrollo del país.

Para Eugenio Sosa, sociólogo y catedrático de la Alma Mater, la sociedad está respondiendo y rechazando un proyecto que desde su perspectiva es ya un proyecto fallido, basado en la premisa que la salvación del país está en la inversión extranjera.

“Esta idea de mendicidad en Honduras que se ha instalado de tender la mano para que vengan a invertir, con toda la política concesionista que hemos tenido durante nuestra historia, entregando una serie de condiciones como la época bananera, es lamentable”, dice el sociólogo. Esa idea que la inversión extranjera va a venir a salvarnos es una larga historia de fracasos; sin embargo no niego que la inversión es un componente importante en el desarrollo del país”, dijo Sosa.

Por otro lado manifestó su preocupación por la entrega de los recursos naturales del país y la poca regulación a los capitales que se inviertan en los territorios asignados en donde las reglas serían impuestas por quienes también las controlan.

Asimismo destaca que el proyecto es una iniciativa autoritaria y antidemocrática, impulsada desde su opinión por un gobierno que carece de credibilidad ante la población hondureña, y que se salta todas las reglas de consulta y consenso en los territorios en los que se planea impulsar.

Lamentó que en país se ha instalado la idea que Honduras es una nación que ya no es rescatable y que ha encontrado en la migración una válvula de escape para la crisis de pobreza, desempleo y violencia en el país.

Por su parte Ana Pineda, profesora de la UNAH con un máster en Derecho Constitucional por la Universidad de Valencia, explicó las dudosas reformas que se le han estado haciendo a la Constitución en aras de allanar el camino a este polémico proyecto que desde la UNAH se rechazó recientemente mediante un comunicado en donde se le considera la más grande violación a la Constitución de la República y al Estado de derecho.

“Todo lo que yo he explicado es claramente una violación al Estado de derecho, se vacía de contenido la Constitución de la República”, dijo la experta luego de desglosar cada una de las estas violaciones. Pineda también manifestó su preocupación aduciendo que las autoridades y la élite buscan blindarse ante delitos que han cometido en sus administraciones, a la vez considera que es claro el irrespeto entre los poderes del Estado y una concentración de poder sin precedentes.

En el caso del vicerrector Julio Raudales, de la VRI, manifiesto que la UNAH se ha posicionado de manera correcta ante un tema de país tan importante. “Sabemos que el actual gobierno carece de credibilidad, vale la pena aceptarlo”, dice el funcionario universitario, quien sostiene que todas las acciones que puedan venir de la administración actual son puestas en tela de juicio por todos los actores sociales en Honduras, producto de esa desconfianza de la sociedad hondureña.

Raudales considera que en la última década las instituciones estatales han sufrido un proceso enorme de desgaste, con el poder concentrado y un proceso de marginación y persecución a las personas que no pertenecen a las élites hondureñas “y es lamentable que esté pasando esto, lo único que puede uno sacar en claro de este proceso es que nos está llevando rápidamente hacia la destrucción del Estado de derecho”, aduce el académico.

Aconsejó que es necesario que el pueblo hondureño tenga, junto a las autoridades, un diálogo abierto y franco en donde conjuntamente hallen puntos de encuentro, en la búsqueda de crear un mejor país para las futuras generaciones.

También tuvo tiempo de exponer su punto de vista el académico y economista Henry Gonzales, quien vaticina que este proyecto, de llevarse a cabo, en vez de traer desarrollo al país, traerá inequidad y pobreza, como muestra de ello expuso que según las disposiciones de estas ciudades modelo se quedarán con más del 85% de la recaudación fiscal y el resto hacia el Estado, mismo que es visto por el académico como una burla, pues estas en cambio tendrán a su disposición todas las facilidades fiscales, infraestructura y red de comunicaciones.

“Esto no es lo que necesitamos como inversión, necesitamos inversión productiva que generen empleo y riqueza al país”, señaló. “La política del Estado debería de promover iniciativas que vayan orientados a los más pobres, si dejamos que esta iniciativa prospere, el panorama es sombrío”, acotó.

Finalmente se presentó Rolando Sierra, director de Flacso en Honduras, quien hizo un recorrido histórico desde la fundación de la nación hasta el presente sobre los obstáculos que como país se ha tenido para lograr la integración nacional. Sierra considera que Honduras ha tenido un lento proceso de construcción de un estado nacional, con un territorio y una legislación propia, y eso ha repercutido sin duda en su crecimiento y desarrollo en la construcción de la identidad nacional.

“El problema de integración territorial viene desde el tiempo de la conquista y posteriormente con la colonización”, argumentó finalmente, sobre lo difícil que ha sido para el país encontrar la solidez como país.

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