Acuaponía como alternativa para garantizar la seguridad alimentaria en país

La Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), a través de la Dirección de Vinculación Universidad-Sociedad (DVUS), presentó las conferencias “Sistemas de Acuaponía del CURNO” y “Acuaponía, perspectivas, retos y contribución de la SAN, a cargo de la Máster María Mejía y el ingeniero Marlon Martínez.

Mejía inició con la ponencia y explicó los principios de la Acuaponía. Este término se deriva de la combinación de las palabras acuicultura (producción de organismos acuáticos) e hidroponía (producción de plantas sin suelo). Es un sistema sustentable de producción de plantas y peces. Se cree que en la antigüedad esta técnica fue utilizada en Egipto en los años antes de Cristo. También fue utilizada por los chinos en el cultivo de arroz y por los aztecas en las islas artificiales llamadas chinampas, donde sembraban y producían sus alimentos.

En ese sentido, lo que es el fin de la cadena alimenticia de los peces, es el principio de la cadena alimenticia de las plantas. El agua rica en nutrientes resultado de la cría de peces proporciona un fertilizante natural para las plantas.

Según Mejía, acuaponía es uno de los sistemas agrícolas más sostenibles y productivos del mundo, pues utiliza un 90% menos de agua que un jardín convencional, requiere una pequeña cantidad de energía, puede producir diez veces más verduras en la misma zona y el mismo tiempo que un jardín.

Los sistemas de acuaponía están basados en el ciclo del nitrógeno, este comienza con los peces. El excremento de los peces contiene amoniaco, el cual es tóxico tanto para los peces como para las plantas. En el agua el amoniaco se convierte en amonio. Luego las bacterias nitrificantes llamadas nitrosomas convierten el amonio en nitritos, posteriormente los nitritos se convierten en nitratos por medio de una segunda clase de bacterias que son los nitrobacter. Los nitratos son asimilables para las plantas y representan un fertilizante producido de manera natural, con los nutrientes que las plantas necesitan.

Las especies más utilizadas para la acuaponía son: tilapia, trucha, bagre y tenca. A nivel regional las que se utilizan son tilapia popoyote y guapote.

Existen diferentes formas en las que se puede componer un sistema acuapónico, pero en su forma más sencilla necesita un tanque de peces, bomba de aire y agua, macetero de plantas y periféricos de bajo costo. Estos sistemas se pueden construir desde una escala pequeña (familiar) hasta una industrial.

Para el funcionamiento óptimo de un sistema de acuaponía, Mejía recomendó no sobrealimentar a los peces, monitoreo constante de sonidos, olores, PH y temperatura. El rango de temperatura de crecimiento óptimo de bacterias nitrificantes se encuentra entre los 25 a 30 a grados Celsius. El mantenimiento también juega un rol importante en el funcionamiento, por lo que es necesario mantener el sistema limpio, realizar cambios periódicos de agua, realizar poda de plantas y excesos de hojas que absorben los nutrientes y hacer pruebas de PH de manera regular.

Por su parte, Martínez presentó los resultados de la experiencia que Eurosan tiene en el departamento de Choluteca, con el proyecto de Acuaponía para la seguridad alimentaria familiar. Este proyecto es financiado por la Unión Europea a través de Eurosan Occidente e implementado en campo a través del Mundo Renovado (World Renew) y Diaconía Nacional. Asimismo, complementó lo expuesto anteriormente por la ingeniera Mejía.

Según Martínez, entre las ventajas de la acuaponía, es que no hay uso de suelo, por lo que no es de preocuparse por malezas, plagas y enfermedades asociadas al suelo, requiere soluciones nutritivas, no se producen residuos y los desechos de los peces son el alimento de las plantas, contribuye la alimentación familiar de forma ininterrumpida en espacios pequeños contribuyendo a la SAN y los alimentos son sanos, libres de químicos.

Entre las desventajas se encuentran el valor de la inversión inicial de la instalación, necesita entrenamiento para su manejo y son vulnerables a interrupciones general de eléctricas.

En cuanto a la contribución de la acuaponía a la seguridad alimentaria familiar, Martínez expuso que la producción mensual de vegetales es de 6.8 libras por metro cuadro. Producen 33 libras de pescado por metro cúbico de agua. Aparte de garantizar alimentos, la acuaponía tiene efectos psicoemocionales en las personas, por ser una terapia ocupacional.

  • Para concluir, Martínez abordó los retos de la acuaponía en Honduras, entre estos se encuentran:
  • Desarrollar conocimiento a nivel superior, colocar en la currícula de carreras afines el tema de la acuaponía.
  • Impulsar la tecnología a nivel de país.
  • Promover la investigación en el país.
  • Socializar resultados de los estudios y proyectos en Honduras.

Acuaponía en CURNO

El proyecto de acuaponía del CURNO es una iniciativa del director del centro regional, Carlos Humberto Lorenzana, y es a través de una misión que trajeron la idea e instalaron el proyecto y capacitaron para manejar el sistema. Han experimentado con dos tipos de peces que son la tilapia roja y tilapia gris, asimismo, se han cosechado gran variedad de verduras y vegetales, chiles, tomates, malanga, entre otros.

El curso está basado en las tres funciones de la UNAH cómo ser la docencia, la investigación y para desarrollar prácticas en algunas clases, por ejemplo, en la clase Producción Pecuaria de la Carrera de Ingeniería Industrial, que aborda el tema de cultivo de peces. Otro ejemplo, es que ha servido para realizar diversas investigaciones, por parte de los estudiantes que hacen sus tesis e investigaciones.

Se espera que después se pueda hacer el traslado de la tecnología a los municipios más pobres de Olancho, pues según Mejía, a pesar que es uno de los departamentos más grandes y más ricos en recursos, también es donde existe la mayor tasa de desnutrición del país. Se piensa replicar este proyecto en una escala familiar, para puedan mejorar la alimentación de muchas familias que viven en extrema pobreza.

Acerca de los expositores

María Mejía es ingeniera agroindustrial egresada de la UNAH, con un Diplomado en Educación en Ciencias, Tecnología, Ingeniería, Matemáticas y Arte Politécnica Boliviana, cuenta con un máster en Física de la UNAH, fue miembro del consejo local de carrera docente en CURNO, jefe de Departamento de Agroindustrial en CURNO, participó en el 11vo Congreso de Investigación Científica en la UNAH y es docente del área de Física e Ingeniería en el CURNO.

Marlon Martínez es ingeniero agrónomo egresado de la UNAH, pasante de la Maestría en Gestión y Administración de Proyectos Sociales, cuenta con un diplomado en Gerencia Municipal y Desarrollo con Orientación en Políticas Públicas, como experiencia fue coordinador de proyectos de Acuaponía para la seguridad alimentaria y familiar en Eurosan, gestor comunitario de cuencas “Nuestras Cuencas Goascorán”, y también es especialista en sistemas de producción agropecuarias.

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