Agua, el problema de siempre en la capital

Rietti manifestó que en Honduras se pierde el 95% del agua lluvia.

En 1992, la población del municipio del Distrito Central -conformado por las ciudades de Tegucigalpa y Comayagüela- era de 600 mil habitantes. En la actualidad viven casi 1.3 millones de personas según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), lo que indica que en los últimos 20 años su población aumentó más del doble y aún mantiene los mismos servicios de agua potable.

El ritmo de crecimiento de la población en este municipio constituye un problema mayúsculo para sus autoridades, ya que la planificación no estuvo en la agenda de las corporaciones municipales desde 1992. Ese año se construyó el embalse Ingeniero Roberto Cerna David, conocido como Represa La Concepción, creado con el propósito de abastecer de agua potable al 50 % de la población de Tegucigalpa, la ciudad capital, y que entonces era menos de 300 mil personas; 20 años después, la capital no conoce otro proyecto de tal magnitud.

Cabe señalar que el agua que abastece al Municipio del Distrito Central proviene de la Represa La Concepción, con capacidad de almacenaje de 36 millones de metros cúbicos. El embalse Federico Boquín, más conocido como Los Laureles, tiene una capacidad de almacenamiento de 12 millones de metros cúbicos y fue finalizado en 1976 con el fin de proporcionar agua al 30 % de la población de ese año. Asimismo, las fuentes superficiales de El Picacho, El Hatillo, El Chimbo y Miraflores, los cuales brindan en la actualidad 726 litros por segundo (l/s), en años anteriores superaban los 1,200 l/s.

Para el arquitecto Dino Rietti, exempleado del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), este problema se agudizará en el año 2030 ya que se estima que la población de la capital rondará los 3 millones de habitantes.

Rietti aseguró que desde hace varios años, el plan maestro del SANAA indicaba la urgencia de construir dos embalses más y hasta la fecha, al no destinar fondos para ejecución, los proyectos se quedan solo en estudio.

“Necesitamos almacenar ese 60 % de agua que hace falta y que botamos, para evitar que el racionamiento sea prolongado por más de 15 días, debemos solucionar este problema”, planteó el experto.

El expresidente del Colegio de Arquitectos de Honduras amplió que existen varios estudios de factibilidad y construcción de represas para Tegucigalpa. “Aquí abundan los estudios, pero falta que sean de obligatorio cumplimiento, asignando presupuesto”, lamentó Rietti, quien aseguró que en el Presupuesto de Egresos e Ingresos de la República no existe un renglón para agua y saneamiento.

Presupuesto

agua de represa

Asimismo, indicó que el 95 % del Presupuesto General de la República se destina a pago de la deuda interna y externa, gasto corriente, sueldos y salarios, y solo el 5 % se utiliza para inversión pública, porcentaje muy pequeño, por lo que aconseja reducir el 20 % el aparato estatal para invertir ese porcentaje en la construcción de represas.

Lo expresado por Rietti lo sustenta Max Ayala, hidrólogo de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), quien afirma que al no contar con más represas en Tegucigalpa y Comayagüela se pierden millones de metros cúbicos de agua.

Ayala informó que el proyecto de represa Guacerique está en papel desde 1950, el cual tendría una capacidad de almacenamiento estimada de de 80 millones de metros cúbicos. Otro proyecto en papeles es la represa Río del Hombre, con una capacidad de 100 millones de metros cúbicos. “Si se hubiesen construido no existirían problemas de racionamiento en la capital”, subrayó.

Pérdidas

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 Aparte de la no captación del agua, Ayala plantea que por ser obsoleto el sistema de distribución del agua, las pérdidas rondan el 30%, donde una gran parte se fuga y otra parte se pierde en concepto de pegues ilegales.

El hidrólogo detalla que existe un problema mayor que la construcción propia de la represa Guacerique, y es la indemnización producto de la expropiación de los terrenos y viviendas de la zona que se tendría que inundar, donde por el desorden y la poca planificación urbana esos terrenos ahora son de alta plusvalía.

Ante la imposibilidad de realizar un proyecto de tales dimensiones, Ayala detalló que la municipalidad le apuesta a la construcción de presas pequeñas mediante el mecanismo de alianzas público-privadas, pero las mismas serán proyectos de mitigación y no la solución a largo plazo.

Al finalizar, indicó que para solucionar el problema de desabastecimiento y racionamiento de agua en la capital se necesita la intervención del gobierno central mediante la obtención de préstamos internacionales destinados a la construcción de los megaproyectos que por ahora solo están en estudios.

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