Arde el Amazonas: el planeta llora lágrimas verdes

Incendio devoró más de 500 mil hectáreas de bosque.

Más de 500 mil hectáreas de bosque han ardido en estos 18 días, aumentando los focos de incendio en un 82%, según el Instituto de Investigaciones Espaciales de Brasil, dejando una selva en agonía y trayendo grandes repercusiones en el cambio climático y la extinción de especies autóctonas de la zona.

La Amazonía es la selva tropical más grande del mundo, es una reserva vital de carbono que ralentiza el ritmo del calentamiento global, en ella habitan un millón de personas pertenecientes a poblaciones indígenas, y alrededor de tres millones de especies de plantas y animales.

La selva tropical ha sufrido pérdidas a un ritmo acelerado en estos últimos años no solamente en Brasil, sino también en Honduras, donde parte de la franja centroamericana se ha visto afectada por los incendios y la sequía.

El movimiento de los vientos y los gases que se producen por los incendios traen partículas de ceniza que llevan a la pérdida de suelo por erosión, que es la más grave de todas las consecuencias de los incendios forestales, expresó Roberto Guerra, docente de la Carrera de Biología.

Honduras

Según datos proporcionados por el Instituto de Conservación Forestal, en Honduras han sido consumidas durante lo que va de este año 40,433 hectáreas de bosque. 

La destrucción de la estructura superficial del suelo y arrastre de cenizas origina una compactación que impide la penetración del agua, reduciendo así su humidificación, por ello la deforestación por incendios en nuestro país provoca grandes inundaciones, indicó el experto.

Lo que sucede en Honduras es que las temporadas son cíclicas, entonces pasamos por momentos de severa sequía o de incontrolables inundaciones por los siniestros forestales y la tala desmedida de bosques, acotó Guerra.

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