Bessy Nazar y su filosofía de vida basada en el respeto y exaltación de la dignificación del ser humano

“Mi historia se fundamenta en mucha disciplina, perseverancia y decisión” afirma la abogada y exdecana de la Facultad de Ciencias Jurídicas, Bessy Margoth Nazar Herrera, para quien el respeto al ser humano y la exaltación de su dignificación es su filosofía de vida, logrando desde su ámbito profesional y académico contribuir con la sociedad.

Nazar, nacida en Tegucigalpa, es la penúltima de 17 hermanos, quien con orgullo reconoce que toda su formación académica es producto de la educación pública y el esfuerzo de sus padres, quienes procuraron que todos sus hijos accedieran a la formación.

Fue así que Nazar recorrió el Jardín de Niños Nacional, la Escuela Estados Unidos y el Instituto Central Vicente Cáceres, para finalmente llegar a la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), donde obtuvo el título de licenciada en Ciencias Jurídicas y Sociales, invistiéndose como abogada, y posteriormente estudiar el máster en Administración de Empresas, así como un máster en Derecho Constitucional de la Universidad de Valencia, España.

Su vocación

Curiosamente, contó que sus planes iniciales al ingresar a la universidad eran estudiar Ingeniería Química, y tras reflexionar con uno de sus hermanos mayores llegó a la conclusión que la carrera para la que tenía vocación era Derecho, y es que precisamente los valores con que la forjaron sus padres desarrollaron en ella el don de servicio que puede poner en práctica mediante su profesión.

"Derecho es una carrera que he abrazado desde el primer momento que ingresé a la universidad, me ha dado grandes satisfacciones con relación a poder ayudar a otros a resolver conflictos individuales y colectivos, reestablecer derechos y apoyar la dignidad humana de cada persona”, comenta.

Para la abogada, trabajar por la justicia y el derecho genera una tensión que considera natural, ya que no todo lo justo es regulado por el derecho ni todo lo que está regulado por el derecho es justo, pero sostiene que siempre se debe hacer una ponderación de derechos para hacer lo correcto.

Trayectoria profesional multidimensional

Con relación a su trayectoria profesional, Nazar se define como una persona multidimensional, pues ha trabajado en temas relacionados con el sistema de partidos políticos, derechos electorales, de las mujeres, de los indígenas y de grupos postergados, desarrollándose transversalmente en el área de derechos humanos, con un fuerte énfasis en esa línea de trabajo.

Mientras estudiaba su carrera universitaria también se dedicó a trabajar en un bufete privado, y años más tarde logró concursar y ganar una plaza en la UNAH, donde comenzó una nueva historia en su vida, iniciando en el Sistema Universitario de Educación a Distancia, pasando por la docencia, cargos de coordinación y dirección académica, hasta llegar a la Facultad de Ciencias Jurídicas.

“En la Facultad coordiné la Maestría en Ciencias Políticas y Gestión Estatal, más tarde pasé de nuevo a la docencia, igualmente coordiné el Posgrado en Derechos Humanos, donde tuve más espacio para profundizar en mi trabajo académico en materia de derechos humanos, y también fui jefa de departamento y desarrollé el servicio privado de la profesión, luego llegué a la decanatura y me dediqué totalmente a la Universidad”, relató Nazar, quien durante dos períodos consecutivos; uno como decana por ley y otro de forma interina, dirigió Ciencias Jurídicas.

Desde esos espacios conformó el Programa de Juicios Simulados en Derechos Humanos Moot Court UNAH, del cual es la coordinadora general, asegurando que es un éxito no solo para la UNAH, sino para el país. “Hemos tenido una exitosa trayectoria con estudiantes de la Carrera de Derecho que hacen una pasantía de investigación y oratoria en el marco de este programa, y a la fecha hemos tenido excelentes y destacados resultados a nivel nacional como internacional”, contó.

Sus pilares y pasiones

A los 26 años Nazar se casó y fruto de esa unión es madre de dos hijos, que asegura son los pilares más importantes de su vida. “Tengo una familia bastante unida, disfrutamos la vida juntos”, expresa la abogada, a quien le apasiona compartir con sus hijos.

Otras de sus pasiones son el baile, la música y viajar, particularmente estar en contacto con la naturaleza, ya sea desde las montañas o la playa, y adicionalmente disfruta la lectura que afirma “es fundamental en la vida de cualquier ser humano”, la investigación también forma parte de sus intereses, además de involucrarse en actividades sociales que le permitan ayudar a los demás.

El pasado octubre Nazar dejó su cargo de decana y como parte de sus próximos proyectos visiona continuar desarrollando investigación y espera que en la Universidad se presenten nuevas oportunidades para seguir colaborando.

También se dedicará más a su familia, pues reconoce que los ocho años liderando la decanatura le demandaron tiempo que la alejó de sus seres queridos, del mismo modo se está enfocando en su salud física y mental, ya que la pandemia la ha llevado a resignificar su importancia como persona.

Como mensaje final, la exdecana se dirigió a los jóvenes que recorren las aulas de la Facultad de Ciencias Jurídicas, y expresó que “trabajar por la paz y la justicia social debe ser nuestra misión de vida, nunca debemos derrotarnos ante ese objetivo que debe transversal toda nuestra filosofía de vida y que debe ser un eje fundamental para el desarrollo de la profesión de abogados y abogadas en nuestro país, respetando siempre el libre albedrío, la libertad de expresión y la tolerancia”.

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