Cabañas, sus valores y los antivalores de la Honduras actual

Cabañas murió en la pobreza.

Hace 169 años gobernó el país un hombre cuyos valores como la integridad, honradez, honestidad, lealtad y amor por la patria quedaron marcados con tinta indeleble en la historia de Honduras, su nombre es José Trinidad Cabañas Fiallos. Hoy, al conmemorar su natalicio (9 de junio), la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) le recuerda como uno de los presidentes más honrados.

Los valores de honestidad, honradez y amor por la patria de Cabañas en la Honduras actual y en la clase política contemporánea parecen haber desaparecido, ahora en lugar de ellos impera la corrupción, el soborno y las malas prácticas administrativas.

En lugar del acceso a la información pública, la Honduras de 2021 cuenta con una Ley de Secretos, con un  Código Penal que contrario a elevar las penas para los delitos de corrupción las bajó, y en lugar de defender la soberanía se cede el territorio nacional al capital extranjero (Zonas Especiales de Desarrollo Económico).

Según el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) y el Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh), en concepto de corrupción el país pierde alrededor de 70 mil millones al año.

¿Quién era Cabañas?

El historiador y docente de la UNAH, Arnulfo Ramírez de la Costa, describe que Cabañas fue un militar y político de tendencia liberal, quien fue presidente de la República de Honduras entre 1852-1855, no logró terminar su período debido a que se le dio golpe de Estado, de hecho, fue el primer evento en la historia republicana independiente de Honduras, hecho realizado por José Santos Guardiola, conocido como “El carnicero” apoyado por el dictador guatemalteco Rafael Carrera, de tendencia conservadora que ponía y quitaba presidentes en Centroamérica.

Ramírez de la Costa relató que el prócer hondureño estudió en el Colegio Tridentino de Comayagua, donde recibió estudios de gramática latina, teología y filosofía, "esto de alguna forma le abrió la mente para fomentar sus valores, sobre todo el patriotismo y la fidelidad fomentada desde niño por sus padres; ingresó al Ejército de la República Federal de Centroamérica donde fue lugarteniente del General Francisco Morazán, llegó a ser general del ejército Federal, lo que le valió para ser diputado de la Asamblea Constituyente de 1830, época en la que inicia el gobierno del general Morazán”.

Amplió que la primera lucha a la par de Francisco Morazán fue la Batalla de la Trinidad, el 11 de noviembre de 1827; participó también en la batalla de San Salvador, Las Charcas, la batalla de Espíritu Santo y en la batalla de San Pedro de Perulapán, en El Salvador. Cuando fusilaron a Morazán en San José de Costa Rica, el 15 de septiembre de 1842, expresó su descontento y dijo: “No es posible, a nosotros nos pueden fusilar, pero al general Morazán no, eso sería un crimen hacia Centroamérica”.

El historiador de la UNAH señaló que Cabañas renunció formalmente a la pensión vitalicia que se le otorgaría; en una carta resalta que “todos los ciudadanos tenemos la más estrecha obligación de ser útiles a la patria y defenderla cuando se ve amenazada de algún peligro, cuando hemos tenido ocasión de prestarle algún servicio no hemos hecho más que llenar nuestro deber....”. Por eso el 9 de junio es el Día Nacional de la Integridad y Lucha contra la Corrupción mediante decreto legislativo, en honor al nacimiento al Soldado de la Patria, título otorgado tras su muerte.

“En su honor, la República de El Salvador nombró Cabañas a uno de sus departamentos. Sus restos descansan en la iglesia San Sebastián de Comayagua, es el único héroe cuyos restos están en Honduras”, resaltó el profesor de historia.

Logros de Cabañas

Modificó la tarifa de aforos, procuró fomentar la instrucción pública, sostuvo por todos los medios posibles la paz en el Estado, siguiendo el sueño de Francisco Morazán; intentó la reconstrucción de la Federación Centroamericana, de igual manera defendió la soberanía nacional y se levantó en armas contra el presidente de Guatemala, Rafael Carrera, en varias oportunidades.

Entre sus logros también están el fomento de la agricultura, propició las facilidades a la industria minera, celebró el tratado de Paz de Esquipulas I, en unión con la hermana República de Guatemala, tratado que Rafael Carrera jamás respetó; concibió la idea de la construcción del ferrocarril interoceánico, sin embargo, el sueño de Cabañas todavía no se concreta en el país.

Cabañas, la UNAH y el billete de diez lempiras

En el 2018, el Consejo Universitario de la UNAH acordó según acta N° CU-0-005-12-201214 nombrar el Año Académico José Trinidad Cabañas, por ser modelo de honradez y lealtad a la patria, teniendo como finalidad el fortalecimiento de la transparencia institucional.

Además de ser un modelo de honradez, el prócer fue uno de los jefes de Estado que más colaboró con la Máxima Casa de Estudios durante su gobierno, por lo tanto, la elección de la figura de Cabañas en el billete de diez lempiras en el anverso y ciudad Universitaria en el reverso tiene su vínculo histórico.

El historiador Jorge Alberto Amaya amplió que la UNAH se fundó con el nombre de Universidad Central de Honduras en el año 1847, durante el gobierno del presidente Juan Lindo, cinco años antes de que Cabañas iniciara su mandato como jefe de Estado. Durante sus primeros años de fundación, la universidad carecía de una partida económica para su funcionamiento, conociendo esta dificultad para la educación superior, Cabañas le dio un presupuesto a la Máxima Casa de Estudios, convirtiéndose en el primero en hacerlo.

Como Honduras era un reciente Estado con apenas 20 años de independencia, no se contaba con recursos económicos, por lo que fue preciso emitir una política pública mediante “un decreto donde se le grababa un tipo de impuesto a la venta de reses (ganado) con el fin de que una parte de los dineros recaudados fuese destinada para el presupuesto de la Máxima Casa de Estudios”, señala Amaya.

Por esa razón, cuando se crea el lempira como moneda nacional en el año 1927, pero cuando empieza a circular en 1931, se genera el debate de cuántos billetes se harían; se emitió el decreto del billete de diez lempiras el 27 de junio de 1951, donde se plasmó la efigie de Cabañas en el anverso y el antiguo Convento de La Merced, donde funcionó la universidad antes de que el rector Hernán Corrales Padilla comprara los terrenos donde funciona Ciudad Universitaria en 1965.

Después el rector Arturo Quesada construyó Ciudad Universitaria, lugar que fue (y es) el espacio arquitectónico más grande de Tegucigalpa, por lo que se asoció esa figura del plano de Ciudad Universitaria en lugar del Convento de La Merced en el billete de diez lempiras.

Por ese vínculo colaborativo con la vida universitaria en sus albores (inicios), es que quienes decidían en ese tiempo tomaron a bien incluir junto a su esfinge la Ciudad Universitaria. 

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