Cancelación del TPS tendrá mayor impacto social que económico, según académicos

Los hondureños que residen en EE UU bajo esta figura tendrán 18 meses para definir su estatus migratorio, de lo contrario deberán retornar al país.

Por: Elin Josué Rodríguez

En horas de la mañana de hoy (4 de mayo) se conoció la noticia sobre la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) para casi 57,000 hondureños que se amparaban bajo esta figura en los Estados Unidos de América. Este acto del gobierno de Donald Trump, según expertos en ciencias económicas y sociales, traerá repercusiones en estas dos áreas sensitivas.

El TPS se logró después del huracán Mitch en 1998, cuando Honduras quedó devastada y muchas familias decidieron emigrar hacia EE UU en busca de mejores condiciones debido a la crisis que provocó la tragedia nacional.

Hoy el gobierno del país anglosajón decidió no renovar este beneficio que año con año venían gozando un gran número de compatriotas, a pesar de los grandes esfuerzos que realizó el Estado de Honduras en el campo diplomático.

Según Julio Raudales, vicerrector de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y presidente del Colegio de Economistas de Honduras, el impacto de la cancelación del TPS es mayor en términos humanos que económicos, ya que “estamos hablando de miles de hondureños que ya se acostumbraron a vivir en EE UU, donde han cambiado sus costumbres y su cultura y van a tener que volver al país”.

En lo que respecta a las remesas, Raudales expresó que Honduras recibe anualmente casi cinco mil millones de dólares de más de un millón de compatriotas que residen en ese país, por lo que sería mínimo el porcentaje que bajaría si se llegara a deportar a los “tepesianos”.

Sin embargo, existe un riesgo después de la deportación para estos hermanos hondureños, ya que vendrían a competir en el mercado laboral de Honduras y en la actualidad “no se tiene la capacidad para absolver esta masa laboral, pues no existe un plan o programa de empleo para personas deportadas”, enfatizó.

Desafío

Por otro lado, Rolando Sierra, director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales en Honduras (Flacso), dijo que esta cancelación impone un desafío al gobierno y a la sociedad en el sentido que los procesos de reinserción laboral serán todo un reto.

Al igual que Raudales, el director de Flacso señaló que los tepesianos que regresen al país “se verán afectados por el cambio de cultura, ingresos económicos y estilo de vida que llevaban en EE UU, por lo que el Estado debe empezar desde ya a generar planes y programas de inserción y poner el tema de migración en el centro de la agenda estatal”. Aunque especificó que todavía el gobierno puede activar figuras diplomáticas para ver de qué forma ayuda a mejorar el estatus migratorio de estos conciudadanos.

Por su parte Sally Valladares, coordinadora del Observatorio de Migraciones Internacionales de Honduras (OMIH), lamentó esta cancelación, aunque recalcó que ya se veía venir, pues hace algunos meses se le canceló el TPS a El Salvador, Nicaragua y Haití.

Valladares prevé que muchos de estos 57,000 hondureños no acatarán la orden y engrosarán la lista de indocumentados, pero por otro lado pueden someterse a la justicia norteamericana y pasar todos los procesos legales.

Asimismo, expresó que EE UU reconoce el derecho de suelo ya que “los que nacieron allá ya son estadounidenses y dentro de los escenarios posibles es que al cumplir mayoría de edad, puedan solicitar a sus padres”, esta es la última carta de esperanza para los hermanos catrachos que ya llevan casi 20 años viviendo en ese país.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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