Cardiólogo advierte sobre las enfermedades cardiovasculares y su riesgo ante el COVID-19

Con el aparecimiento del COVID-19, las demás enfermedades no han desaparecido, lo que sucede es que están desatendidas.

Gustavo Moncada Paz, cardiólogo clínico, intervencionista, docente e investigador de la Unidad de Investigación Científica (UIC) de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH); advirtió sobre las enfermedades cardiovasculares y su riesgo ante el COVID-19.

El profesional de la salud, quien además labora en el área de Cardiología del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), enfatizó que las personas que tienen patologías de este tipo deben aplicarse la vacuna contra el COVID-19, “ya que los riesgos no son mayores al beneficio. No es posible que le tengan más miedo a la vacuna que a la enfermedad misma”, recalcó Moncada.

“Muchas personas preguntan: ‘si yo tengo una enfermedad cardiovascular, por ejemplo, hipertensión, es más fácil que me dé COVID’, lamentablemente todavía no tenemos respuesta, pero lo que sí sabemos es que tener una enfermedad cardiovascular confiere vulnerabilidad, por ello en las jornadas de vacunación se da prioridad a estos pacientes”, refirió el especialista.

Sumado a ello, factores como edad, tabaquismo, obesidad o sobrepeso, diabetes Mellitus, enfermedades pulmonares o cáncer pueden aumentar el riesgo ante el virus.

El especialista recomendó que estos pacientes, además de colocarse la vacuna contra el COVID-19 (la vacuna de la marca que esté disponible, ya que todas han sido aprobadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y seguir todas las medidas de bioseguridad a fin de evitar, en la medida de lo posible contagiarse, deben recibir las vacunas contra la influenza y sobre todo los adultos mayores, contra el Neumococo.

“El virus nunca se queda estático, y en la naturaleza de todo virus está la mutación y cada vez estas son más agresivas. Estamos viendo cómo ahora, poblaciones más jóvenes de 40 a 20 años están muriendo, a pesar de ser jóvenes, y esto porque se han descuidado y pensaban que no los iba a afectar”, puntualizó el investigador.

Moncada agregó que el virus ya mutó, cambió y seguirán viéndose diferentes variables del virus que en algunos casos provocan consecuencias severas o la muerte.

El docente universitario enfatizó que “aunque estemos vacunados, no debemos olvidar continuar con las medidas de bioseguridad, como la limpieza personal, uso correcto de mascarilla, distancia social, vigilancia de síntomas en caso de presentar el virus”.

Asimismo sostuvo que el corazón es un órgano muy noble, con una gran capacidad para soportar abusos, no es “traicionero”. “Los traicioneros somos nosotros que no cuidamos de nuestro corazón, mientras no nos duele, no nos preocupamos. No se debe esperar a enfermar para preocuparnos por nuestro corazón o la salud en general. Debemos cuidar nuestra salud siempre”, insistió.

Enfermedades cardiovasculares

  • Hipertensión arterial: que es la más prevalente en el mundo, ya que casi 1.3 billones de personas la padecen, y alrededor de un 70% ni siquiera se da cuenta, por lo cual durante muchos años se le ha llamado el asesino silencioso, dado que en muchos casos se presenta con carácter asintomático.  “Muchas personas no se dan cuenta que la tienen y un día cualquiera los sorprende la muerte, un infarto o alguna otra herramienta hipertensiva”.
  • Enfermedad isquémica del corazón: se refiere a los infartos, a la anguina de pecho
  • Enfermedades valvulares: en Honduras estas enfermedades son muy frecuentes
  • Cardiomiopatías: son las enfermedades propias del músculo cardíaco
  • Arritmias cardíacas: suelen ser afecciones muy complejas
  • Enfermedades infecciosas
  • Enfermedades neoplásicas
  • Ictus (“derrame cerebral”)
  • Enfermedades de los grandes vasos
  • Las propias del corazón y las del sistema circulatorio

Hábitos de prevención de enfermedades

Para prevenir estas patologías, los expertos recomiendan evitar hábitos tóxicos como consumo de tabaco, alcohol, bebidas energizantes, drogas farmacodependencia, estrés, ansiedad, depresión y promover los estilos de vida saludable como el ejercicio, dieta balanceada, horas necesarias de descanso, entre otros.

“Hay que entender que las enfermedades no han desaparecido porque el COVID-19 apareció. Las enfermedades siguen estando allí, lo que sucede es que muchas de estas están desatendidas, por lo que recomiendo a la población, cuidarnos", concluyó.

Para más información puede ver la entrevista en el siguiente enlace: https://www.facebook.com/587274187967505/posts/4735258683169014/.

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