Centro de Arte y Cultura y Gavia-UNAH presentan exposición temporal sobre Copán Ruinas

Con el objetivo de dar a conocer un poco más de la ancestral cultura maya y de lo que fue en un principio el valle de Copán, ahora Parque Arqueológico de Copán Ruinas, el Centro de Arte en conjunto con la Galería de Arte Virtual de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras presentó la exposición “Una historia visual de la investigación arqueológica en Copán 1885-1935", una colección de fotografías y dibujos a mano alzada o calcos hechos por los primeros investigadores.

“Hasta el momento las primeras imágenes que se han logrado identificar corresponden a Alfred Percival Maudslay, desde 1850 a 1931, en su apoteósico proyecto “Archaology”, explicó Paúl Martínez, director de la Fototeca Nacional y desarrollador de esta investigación.

Explicó también que ese proyecto tiene como contenido 5 volúmenes en los cuales se encuentran ilustraciones y fotografías que forman parte de “Centrali -Americana” libro editado por Frederick DuCane Godman entre 1834-1919, y Osbert Salvin, entre 1835-1938, en distintos momentos de Copán que distan mucho de la actualidad.

En esas fotografías se puede apreciar la vasta vegetación que cubría el Parque Arqueológico de Copán, en cuyas esculturas se podía apreciar mucho daño por desastres naturales ocurridos en la zona a través del tiempo.

La estela B, C y H son las únicas encontradas erguidas e intactas al ser descubiertas por los exploradores, las primeras fotografías de 1885 fueron tomadas por Alfred Maudslay, y pese a que él hace una breve descripción sobre su trabajo fotográfico, en sus diarios de explorador tiene muchas anotaciones en las cuales en su volumen 4 describe el procedimiento realizado para captar las fotografías en placas de vidrio, material que se utilizaba en ese tiempo.

En la Galería Virtual usted podrá encontrar las dimensiones de estos negativos para poder visualizar la complejidad y el trabajo minucioso que este tipo de fotografía implicaba y los desafíos que proponía el trabajar en esas condiciones de humedad y calor, lo que hace dimensionar este negativo fotográfico.

Sobre Copán existen 244 negativos en vidrio, que son conservados en el museo británico junto con los apuntes de Maudslay y otros exploradores, esta exposición solamente representa una mínima selección de este autor, ya que a nivel de país se desconocen muchas de ellas, en donde no solamente es registrar la belleza estética, sino también el registro de la escultura y los detalles que parece se conservaban.

En las fotografías se muestra cómo el pueblo de Copán fue creciendo ante el sitio arqueológico, en donde se observa a simple vista el Altar T, que era utilizado por las personas como una especie de banca que actualmente está exhibido en el museo Nacional de Copán que se encuentra en el pueblo, además de las fotografías, los calcos en papel maché sobre las estructuras permitieron a Maudslay hacer este tipo de ilustraciones, de las cuales una de ellas la podrá encontrar en la Galería Virtual donde se permite ver la estética del altar.

En el caso de las ilustraciones sobre el Valle de los Jaguares, en la fotografía se puede observar que los ojos del mascarón se encuentran completamente abiertos, caso contrario en las ilustraciones de Maudslay en 1885 y de Gordon 1898, por lo que se puede decir que la de este último es una referencia de la otra reinterpretando a través de los artistas plásticos lo que pudo haberse visto, ya que en su mayoría estaban cubiertos de vegetación.

En el siglo XIX el gobierno llegó a un acuerdo que le permitía al Museo Peabody de Arqueología y Etnología de la Universidad de Harvard por medio de una concesión de diez años con las autoridades hondureñas y podía llevarse la mitad del material arqueológico recolectado en los proyectos por ellos emprendidos en Copán, lo que dio al Museo la oportunidad de acrecentar sus colecciones de arte maya, por eso muchas piezas se encuentran exhibidas en este museo.

Bryan Gordon y Maudslay aseguran en sus escritos que las excavaciones en Copán Ruinas eran todo un reto, porque llevar el material y los equipos para ejecutarlas era difícil, ya que no existían carreteras, solo caminos de tierra y la forma de transporte era en mula.

Por un tiempo, después de que el Museo de Peabody terminó con sus excavaciones, hubo una especie de inactividad de investigación que se tomó de 1920 a 1930.

Más allá de ser atractivo para extranjeros, su verdadero valor reside en ser pilar fundamental de nuestra identidad nacional, todos los proyectos de investigación han sido financiados en buena medida por instituciones extranjeras, obviando el Estado hondureño su responsabilidad en garantizar su conservación, estudio y más importante aún, la difusión de ese saber generado con la población, tanto local como nacional.

“Creemos de manera personal que tristemente no han sido factores ambientales los que en mayor medida han afectado a Copán, sino que ha sido la acción humana la que mayor daño le ha causado”, expresó Martínez.

Esta exposición está vigente desde el 28 de mayo hasta el 28 de agosto de 2021 a través de https://cac.unah.edu.hn/gavia/exposiciones/temporales/una-historia-visual-de-la-investigacion-arqueologica-en-copan-1885-1935 y puede ingresar también a la explicación por el Facebook del CAC-UNAH.

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