Cerrar ciclos, una decisión difícil pero necesaria para superar el duelo

Asimilar y superar la pérdida de un ser querido suele ser muy difícil y doloroso, pese a que son situaciones que pueden repetirse en más de una ocasión a lo largo de la vida. Para abordar esta temática que debido a la pandemia de COVID-19 se ha vuelto más vigente y brindar algunos consejos, Sociedad y Academia desarrolló el programa Cerrar ciclos: el reto de volver a empezar.

La edición de esta semana del referido espacio dirigido por la Escuela de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) estuvo a cargo del psicólogo y docente universitario Edwin Lanza, quien comenzó su intervención explicando la diferencia entre duelo y luto. Aunque hay una tendencia a confundir el significado de ambos términos, el primero hace referencia a la pérdida, y el segundo al proceso de adaptación a esa pérdida.

Al respecto, aclaró que las pérdidas ocurren no solo cuando fallece un familiar, amigo o pareja, sino que también puede ser la pérdida del empleo o de algún bien material, pero independientemente de su naturaleza, son ciclos que se deben cerrar.

“Tenemos que regresar a donde todo inició para cerrar ese ciclo y buscar formas razonables, con un enfoque de esperanza para poder comprender lo que estamos pasando respecto a una pérdida o un luto”, dijo.

En cuanto al porqué es tan difícil aceptar que algo o alguien tan importante ya no está, el expositor indicó que es algo que tiene que ver con dos elementos: el afrontamiento de los seres humanos como individuos y el nivel de vulnerabilidad de cada uno.

Lanza resaltó que la salud mental no se trata solo de la parte física, sino que también tiene un componente psicológico, por lo que las pérdidas generan estados emocionales como ansiedad, depresión o estrés, que repercuten tanto en la psique como en el cuerpo.

En ese sentido explicó que, al intentar cerrar un ciclo, las personas siempre se enfrentarán a situaciones positivas y negativas, pero por lo general es algo que genera miedo, culpa, frustración, impotencia, falta de sentido de la vida, tristeza, falta de esperanza y falta de motivación, sin embargo, el manejo adecuado de las emociones permitirá poder tomar decisiones adecuadas.

“Aceptar una pérdida no es fácil porque dentro de esa pérdida van los factores afectivos, apegos y cada uno las afronta de diferente forma, pero cuando la aceptamos, puede incluso generar cambios positivos en nuestra vida”, manifestó.

“Cuando no hay cierre de ciclo, lo que vamos a experimentar después es un trastorno psicológico que puede empeorar la situación que estamos experimentando, pues el bloqueo no permite mirar un nuevo horizonte”, añadió.

Respecto a cómo encontrar un propósito para seguir adelante, el académico explicó que lo primero que se debe hacer es exteriorizar los sentimientos sobre esa pérdida, hacer catarsis para empezar a sanar psicológica y espiritualmente, y tratar de retomar actividades previas. De no lograrlo, es indispensable buscar ayuda psicológica o asistir a terapias grupales.

Este es el enlace para acceder a la grabación del programa: https://www.facebook.com/cienciassociales.unah.edu.hn/videos/1045406222652678.

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