Científicos hondureños indican que con el primer lote de vacunas se debe priorizar al personal de salud

El temor de la comunidad científica y la sociedad hondureña se debe a los retrasos con los hospitales móviles y a la pérdida de varias pruebas de COVID-19 producto de no contar con el almacenamiento requerido.

Ante el anuncio de que el primer lote de casi 25,000 dosis de vacunas llegaría al país a principios de febrero, científicos abogan para que estas sean aplicadas a personal que se encuentra en primera línea (personal médico, de enfermería, microbiólogos, técnicos, aseadoras de espacios hospitalarios).

Lo anterior fue expuesto por Sir Salvador Moncada, científico hondureño radicado en Londres, Inglaterra, y Marco Tulio Medina, exdecano de la Facultad de Ciencias Médicas (FCM) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

Para Medina, el primer lote de vacunas debe ser para el personal de salud, bajo un mecanismo transparente y cuidadoso, auditable y verificable porque existe temor que bajo influencias políticas y/o económicas se inoculen a personas que no se encuentran el los grupos de mayor vulnerabilidad. Las vacunas son una donación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) mediante la iniciativa COVAX.

“Debe priorizarse al personal que se encuentra en las salas de cuidados intensivos, quienes trabajan con una carga viral enorme, se debe inocular desde el que cuida y limpia hasta el especialista porque ese es el grupo que ha tenido mayor infección y una importante cantidad de muertes”, subrayó el científico y académico de la Máxima Casa de Estudios.

Por su parte, Moncada dijo que esta es una gran oportunidad para buscar la transparencia del proceso: “Si empiezan a hacer con las vacunas como lo que ha pasado con otras cosas, va a ser una tristeza inmedible, eso sería inaceptable”.

Por lo tanto, abogó para que las vacunas lleguen al personal que más las necesite y recalcó que si se reparte de manera arbitraria, sería una acción imperdonable y recordada para la historia.

Al afirmar que se debe asegurar la inoculación al personal, tanto Medina como Moncada manifestaron que la vacuna de Pfizer necesita una refrigeración de -70 °C, pero que a la vez esta cadena de frío esté respaldada por un circuito de energía estable, y en el país solo la UNAH cuenta con este tipo de sistemas eléctricos, monitoreado de manera permanente  por ingenieros eléctricos y biomédicos, el cual funciona en el Edificio de Ciencias de la Salud en Ciudad Universitaria ya que el equipo de alta tecnología así lo requiere.

Las expresiones de los dos destacados científicos hondureños las realizaron en el programa de debates Frente a Frente, de la corporación televisiva Televicentro.

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