Profesores de Ciencias Jurídicas participan pilotaje para la construcción del mesocurrículo en la UNAH

Participantes del taller junto a los organizadores.

La Vicerrectoría Académica (VRA) y la Dirección de Investigación Científica (DICU), de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), desarrollan, con profesores de la Facultad de Ciencias Jurídicas, el taller denominado “Definición del campo ocupacional del Derecho en Honduras”.

Lo anterior en el marco del proyecto Innova-7, el cual, como su nombre lo indica, busca la innovación curricular en siete carreras de la Alma Máter: los técnicos universitarios en Terapia Funcional y en Metalurgia; las licenciaturas en Lenguas Extranjeras, Educación Física e Ingeniería Industrial, y las maestrías en Gestión de Riesgos y en Investigaciones Económicas y Sociales.

Aunque la Facultad de Ciencias Jurídicas no forma parte de dicha iniciativa, la coordinadora de Gestión Académica de la VRA, Leonarda Andino, explicó que se está haciendo la prueba piloto con ellos porque de ahí va a salir una guía orientadora que permitirá hacer el mismo ejercicio con las facultades a las cuales están adscritas las carreras que sí participan.

“Con ellos estamos trabajando un ejercicio piloto para construir algo que se llama mesocurrículum, que es una etapa macro del desarrollo curricular”, dijo.

Mesocurrículo

El mesocurrículo se define como la existencia documentada con propósitos y productos para cada nivel de la malla curricular y cuyo contenido se despliegue de manera progresiva y lógica para garantizar el éxito del proceso de aprendizaje.

Jorge Amador, de la DICU, explicó que en este caso se trata de una combinación del desarrollo de las disciplinas que componen las ciencias jurídicas, los principios establecidos en el modelo educativo de la UNAH y el campo ocupacional donde se van a insertar los profesionales.

Estas actividades están contempladas en los instrumentos normativos de la Institución y su objetivo es evidenciar el desarrollo de cada facultad y centro regional para saber cómo está cada área del conocimiento, y con base en ello, hacer un ejercicio prospectivo, es decir una proyección a cinco o diez años, de la oferta académica.

En consecuencia, para este taller, la agenda contempla conocer el diseño de investigación y analizar la situación del sistema judicial hondureño, así como los escenarios, variables y actores que intervienen.

Amador detalló que, como parte del ejercicio curricular se elaborarán y aplicarán herramientas que permitan además identificar cuáles son las tecnologías emergentes específicas, es decir las competencias que va a requerir el sistema judicial para atender las demandas sociales; luego se seguirá con la validación de los informantes, específicos de cada carrera, a los cuales se les consultará.

Se espera que el informe final de la construcción del mesocurrículo esté listo a finales de agosto. En el taller anterior, que fue en el mes de junio, se estableció, por parte de cada uno de los jefes de departamento, el estado del arte de las disciplinas y las subdisciplinas que componen las ciencias jurídicas; asimismo se discutió el papel de la Universidad ante ese estado del arte y el objeto de estudio de esas disciplinas, según el contexto nacional.

“No podemos innovar los currículos si no conocemos los escenarios mundiales y de país y si no tenemos claridad de hacia dónde van las áreas del conocimiento que estamos desarrollando”, acotó la coordinadora de Gestión Académica de la VRA.

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