Convenio entre el ICF y UNAH ha permitido desarrollar investigaciones y prácticas profesionales

A raíz de la pérdida de hectáreas de bosque en Honduras a causa del gorgojo descortezador, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y con el Instituto de Conservación Forestal (ICF) han firmado dos convenios desde el 2017 hasta la actualidad.

Esta unión de esfuerzo y trabajo en conjunto tuvo como objetivo realizar procesos de investigaciones en torno a los boques, además hacer intercambio de experiencias entre las dos instituciones, con la impartición de diplomados al personal del Instituto y desarrollo de la práctica profesional de estudiantes de la Carrera de Biología, así como potenciar los museos con que cuenta la Máxima Casa de Estudios.

Karla Cantarero, coordinadora del Museo de Entomología y del Mariposario de la UNAH, manifestó que el primer convenio fue firmado durante el 2017 y luego se renovó en agosto de 2020.

“En este 2021 comenzamos con la instalación de un Laboratorio de Diagnóstico para conocer cómo se encuentra el estado de la plaga de este gorgojo, -lo que ha permitido- ir haciendo el monitoreo, nos ha ayudado para que el ICF tome medidas ya que solo ha habido pequeños brotes y sus poblaciones no han sido altas de acuerdo al monitoreo y además al ICF le sirve para continuar monitoreando y dando atención”, expresó Cantarero.

También mediante este convenio desde el 2019, estudiantes de la UNAH desarrollan su práctica profesional en el ICF, y la institución imparte un diplomado sobre este tema de las plagas para los técnicos de este Instituto, mismo que se encuentra en pausa y retornará en el 2022.

Cantarero señaló que la duración de los convenios es de dos años, sin embargo, la realización del monitoreo se tiene planificada para cinco, por lo que se prevé una tercera renovación en el 2022 para continuar con las investigaciones y el monitoreo, este último permitió la participación en un congreso internacional desarrollado en el presente año, en donde se presentaron los primeros resultados del laboratorio.

“La idea es que el siguiente año tengamos estudiantes en práctica profesional y que desarrollen conocimientos en identificación morfológica y del área, así como fortalecernos”, indicó Cantarero, quien comentó que, con estos convenios, los museos se han visto beneficiados con telescopios y microscopios con cámara que no contaban y “actualmente podemos contar con ese equipo para desarrollar estas y otras investigaciones, gracias al equipo donado por el ICF”.

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