COVID-19, el virus de la desigualdad

Foto: Deutsche Welle (DW).

Los megarricos han recuperado las pérdidas ocasionadas por la pandemia en un tiempo récord (nueve meses), mientras que miles de millones de personas vivirán en situación de pobreza al menos una década, revela el informe “El virus de la desigualdad” de Oxfam Internacional. Este fue presentado durante el primer día de la Agenda de Davos (Suiza) del Foro Económico Mundial.

El informe detalla que en apenas nueve meses la pandemia de COVID-19 tiene el potencial de aumentar la desigualdad económica en prácticamente todos los países del mundo al mismo tiempo, una situación sin precedentes desde que empezara a registrarse este tipo de datos hace más de un siglo.

Por lo anterior, Oxfam Internacional proyecta que el aumento de la desigualdad podría provocar que la humanidad tarde como mínimo 14 veces más en reducir la pobreza hasta el nivel previo a la pandemia, comparado con el tiempo que tardaron las mil personas más ricas del mundo en recuperar su riqueza.

Detalla que la recesión desde el inicio de la pandemia ya acabó para los más ricos, puesto que la fortuna de los 10 hombres más ricos del mundo ha aumentado en medio billón de dólares, una cifra que financiaría con creces una vacuna universal para la COVID-19 y que garantizaría que nadie cayese en la pobreza como resultado de la pandemia. Al mismo tiempo, subraya que la pandemia ha desencadenado la peor crisis laboral en más de 90 años, ya que cientos de millones de personas se encuentran subempleadas o sin trabajo.

Sistema fallido

Jeff Bezos, Elon Musk y Bill Gates, tres de las 10 personas más ricas del planeta.

En su resumen, Oxfam indica que los hallazgos “solo muestran cómo nuestro sistema económico fallido permite que una élite súper rica continúe acumulando riqueza en medio de la mayor crisis económica desde la Gran Depresión, mientras miles de millones de personas se enfrentan a grandes dificultades para salir adelante”. El informe también revela cómo la pandemia está profundizando las históricas desigualdades económicas, raciales y de género.

Por lo anterior, Oxfam afirma que la clave para lograr una rápida recuperación económica frente a la pandemia es la adopción de modelos económicos más justos. La aplicación de un impuesto temporal sobre los beneficios excesivos obtenidos por las 32 multinacionales que mayor riqueza han acumulado desde que comenzara la pandemia habría permitido recaudar 104,000 millones de dólares en 2020, cantidad suficiente para financiar prestaciones por desempleo para todos los trabajadores y trabajadoras, así como para proporcionar apoyo económico a todos los niños, niñas y personas mayores de los países de renta media y baja.

“Hemos presenciado el mayor aumento de la desigualdad desde que hay registro. La profunda brecha entre ricos y pobres ha demostrado ser tan letal como el propio virus. los modelos económicos fallidos concentran la riqueza en las manos de una élite rica que disfruta de una vida de lujo durante la pandemia mientras los trabajadores y trabajadoras esenciales (las personas que trabajan en el sector de la salud, en tiendas y mercados) tienen dificultades para comprar alimentos y cubrir sus gastos”, declaró Gabriela Bucher, directora ejecutiva de Oxfam Internacional.

Escenarios de desigualdad

El Banco Mundial (BM) ha simulado el impacto que tendría en la pobreza mundial un incremento repentino de la desigualdad en prácticamente todos los países del mundo. Refiere que si la desigualdad (utilizando el coeficiente de Gini) se incrementase en dos puntos porcentuales al año y el crecimiento del PIB global per cápita se contrajese en un 8%, unos 501 millones de personas más seguirán viviendo con menos de 5.50 dólares diarios (133 lempiras, al cambio del dólar actual) en 2030 comparado a un escenario en el que no se ha producido un incremento de la desigualdad. Esto significa que los niveles de pobreza mundial en 2030 superarían los niveles anteriores a la pandemia, con 3400 millones de personas viviendo con menos de 5,50 dólares diarios.

Si bien se trata del peor de los escenarios analizados por el Banco Mundial, las proyecciones de contracción económica en la mayoría de los países en desarrollo coinciden con este escenario.

Honduras

El panorama no podría ser más incierto para Honduras, país donde antes de la pandemia, más de 3 millones de personas vivían con menos de un dólar al día, y que según el BM el 66 % de su población apenas vive con 1.90 dólares al día.  

La politóloga y economista Divina Alvarenga, catedrática de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), sostiene que siempre que existe una crisis los que más sufren son los más pobres, y al pasar esa crisis las brechas de desigualdad se hacen más grandes.

Con relación a la tasa de ganancia de los ricos, Alvarenga asegura estar muy de acuerdo con el informe de Oxfam, ya que siempre logran pasar el decrecimiento económico a los sectores más pobres “por eso las ventajas comparativas que hablaba Adam Smith y David Ricardo no se cumplen, porque lo que hay es una transferencia de las pérdidas hacia sus trabajadores y sus consumidores, acentuándose las inequidades y desigualdades”, apuntó la también periodista.

La economista señala que en este momento se está concentrando la riqueza en manos de unos pocos en detrimento de la clase media, la cual ha sido la más golpeada en esta pandemia.

Para que la recuperación económica sea acelerada en Honduras, la catedrática plantea elevar la productividad del trabajador, porque es este el único que genera valor, por lo tanto, pasa por lograr insertar al mercado laboral a la gran masa de población económicamente activa que hasta el momento está desempleada.

Asimismo, sugirió apoyar los emprendimientos particulares, empresas comunitarias, empresas barriales; en otras palabras, plantea una economía social y comunitaria que ponga dinero e ingresos en los más pobres.

La tesis de doctorado de Alvarenga plantea un desarrollo centrado en la cultura, con política productiva estratégica del país que permita potenciar lo local, es decir, la producción, consumo, ahorro e inversión comunitaria; de ponerlo en práctica, la catedrática afirma que Honduras podría acelerar su economía.

En resumen, esta revitalización debe ser mediante la dinamización de la economía social, solidaria y comunitaria.

Según Forbes, al 31 de diciembre de 2020, la fortuna de las 10 personas más ricas del mundo creció en 540,000 millones de dólares desde el 18 de marzo de 2020. Los 10 más ricos son: Jeff Bezos, Elon Musk, Bernard Arnault (y familia), Bill Gates, Mark Zuckerberg, Larry Ellison, Warren Buffett, Zhong Shanshan, Larry Page y Mukesh Ambani.

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