COVID-19 no fue impedimento para que la Facultad de Ingeniería alcanzara notables logros este año

Ingeniería es una de las diez facultades de la UNAH.

La nueva modalidad educativa y laboral normalizada a raíz de la pandemia de COVID-19 no fue impedimento para que la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) destacara en diferentes ámbitos este año.

Según lo expuesto por el decano Eduardo Gross, uno de los principales logros en materia académica fue la virtualización del 100% de las asignaturas de las diferentes carreras, así como de sus laboratorios, evitando que los estudiantes se atrasaran en el cumplimiento de su plan de estudios.

“Nos hemos tenido que ir adaptando a muchas situaciones, pero hemos actuado con mucha responsabilidad. Virtualizar el 100% de las clases y los laboratorios que eran eminentemente presenciales para evitar que nuestros estudiantes se atrasen fue un verdadero reto por tratarse de carreras altamente técnicas; tuvimos que recurrir a videos, prácticas y simuladores para que los jóvenes tengan un panorama completo de su aprendizaje”, manifestó.

De igual manera, se concluyó la elaboración de mesocurrículo, el cual “brinda la pauta de cómo y hacia dónde se debe seguir creciendo” y producto de dicho proceso se incorporarán tres carreras técnicas a la oferta académica: Refrigeración, Aire acondicionado y Soldadura.

Otro de los proyectos a los que la Facultad de Ingeniería le apostó fuertemente es al denominado “Fortalecimiento en GIRD y ACC sector construcción UNAH-UES”, auspiciado por la Cooperación Suiza en América Central (Cosude), con el apoyo del Consejo Superior Universitario Centroamericano (CSUCA) y el Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres en América Central y República Dominicana (Cepredenac), y desarrollado por el Departamento de Ingeniería Civil de la UNAH y la Facultad de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de El Salvador (UES).

Como parte de este, cuya inversión supera los 60,000 dólares, además del programa de actividades desarrollado a lo largo de 2020 que contó con la participación de expertos nacionales y extranjeros y que cerrará este jueves 17 de noviembre con un taller virtual sobre uso de la herramienta HARD para la asistencia en la gestión de riesgos de desastres, se logró adquirir equipo especializado para los laboratorios, incluyendo una segunda estación total, que permitirá realizar estudios sobre movimiento de laderas.

Seguimiento a egresados y actualización

El funcionario universitario indicó que, a fin de dar seguimiento a los egresados de las diferentes ingenierías, a mediados de noviembre inició el Diplomado en Gestión de Procesos y Mejora Continua, el primero en la historia de la Facultad, con 25 participantes, y como prioridad para el próximo año esta oferta de educación no formal se complementará con cuatro más, entre ellos uno de logística, uno para Ingeniería en Sistemas y otro para Ingeniería Civil, en la parte de estructuras.

Asimismo, tras dos décadas sin programas de posgrado, en el último Consejo de Educación Superior se espera la aprobación de la Maestría en Ingeniería Ambiental y Mejora de Procesos, para su posterior lanzamiento y apertura de la convocatoria para la primera promoción en los próximos meses. “Es muy importante que nuestros estudiantes se sigan especializando; nosotros debemos proporcionarles las herramientas”, acotó al respecto.

Proyecto regional

A los logros mencionados se suma la realización del Spacethon, en conjunto con Ciencias Espaciales, y en consecuencia la selección de los 14 universitarios de ambas facultades que formarán parte del Proyecto Morazán, encaminado a diseñar, construir y operar el primer satélite integrado por tres países de Centroamérica, y el primero en Honduras.

Por el tipo de información que generará para la toma de decisiones oportunas orientadas a la gestión del riesgo de desastres y la protección de los recursos naturales, dicha iniciativa resultó ganadora de la quinta ronda del Programa de Cooperación entre las Naciones Unidas y Japón sobre el Despliegue de Cubesat del Módulo Experimental Japonés (Kibo) de la Estación Espacial Internacional (ISS) "KiboCUBE”, lo que garantiza su lanzamiento al espacio y puesta en órbita, en el 2021 o 2022.

“La puesta en órbita del satélite es clave por el tipo y la cantidad de información que generará para la toma de decisiones oportunas orientadas a la gestión del riesgo de desastres y la protección de los recursos naturales en la región centroamericana”, señaló el Sistema de Integración Centroamericana (Sica) recientemente a través de Twitter.

Gross adelantó que el rector Francisco Herrera Alvarado, como representante legal de la UNAH, será la última persona en poner las manos sobre el dispositivo para colocarlo en la caja que lo llevará a la ISS. De igual manera señaló que el ingeniero hondureño responsable de realizar las pruebas de resistencia se encuentra en Japón capacitándose para esa misión.

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