Cuidadora de paciente con Alzheimer comparte su experiencia con estudiantes de Terapia Funcional

Captura de pantalla.

Nuria Urquía, cuidadora principal de una paciente de 94 años con Alzheimer, compartió con estudiantes de Terapia Funcional de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) que cursan la clase de Práctica supervisada III, su día a día conviviendo con esta enfermedad.

“Ella es Zoila Eva Núñez Padilla, mi abuelita. Nació el 12 de julio de 1926; es maestra jubilada de enseñanza especial de personas con discapacidad visual y su único padecimiento es el deterioro cognitivo, mismo que se ha venido tratando como posible Alzheimer”, indicó, durante el espacio virtual que denominó El arte de cuidar, un ciclo de vida, experiencia, amor y dedicación.

La expositora detalló que la primera visita de doña Zolia al neurólogo fue en el 2006, aunque desde tiempo atrás se quejaba de problemas de memoria y desorientación, acompañados de mareos y dificultad para caminar.

“Ella ha sido una persona muy simpática, muy conversadora, siempre gustó de la lectura, el baile y la parte social, sobre todo con la familia, pero a los 74 años empezamos a observar que comienza a decaer. Ya no gusta de las conversaciones largas, le cuesta llevar el hilo de la conversación, y a medida que pasa el tiempo comenzó a presentar mareos y también dificultad con la marcha, perdiendo incluso el equilibrio, hasta caer”, recordó.

Rehabilitación física

Según relató Urquía, como parte del abordaje de su abuela para tratar la alteración del sueño, pérdida de apetito, problemas de equilibrio, poca comunicación, orientación y atrofia muscular y dificultad motora, entre otras manifestaciones de la enfermedad, el médico recomendó terapia física.

“Fueron jornadas hasta de cuatro horas, además de los ejercicios que realizamos en casa y otras actividades de recreación con el propósito de brindarle calidad de vida, y notamos que su estado de ánimo fue mejorando, así como su habilidad motora”, expresó.

Como parte del proceso de rehabilitación se incorporó a su rutina la elaboración de tarjetas para sus seres queridos y la pintura de cuadros decorativos, estimulando así tanto su capacidad para escribir, como su estado de ánimo, y para su nieta, una diseñador gráfica y artista plástica que había dejado los pinceles y los lienzos para hacerse cargo de sus cuidados, como una vía de escape.

Lastimosamente la pandemia de COVID-19 y con ella el aislamiento social, la falta de movilidad y la alteración de la ruina, causó un gran retroceso en la mejoría de esta hondureña beneficiaria de los servicios que brinda la UNAH a través del Centro de Diagnóstico de Imágenes Biomédicas, Investigación y Rehabilitación (CDIBIR), así como agotamiento tanto en ella como en Urquía y su esposo.

Con base en su experiencia personal y familiar, la expositora recomendó a los profesionales en formación cuidar hasta los pequeños detalles de sus pacientes, darles un trato digno y seguir las instrucciones de los expertos al pie de la letra, tratando siempre de apuntar hacia su independencia y comodidad.

Por su parte Ethel Maldonado, docente de la clase, resaltó el papel que juegan los terapeutas en este tipo de situaciones, incluyendo el de entrenar y cuidar a los cuidadores, dándole a cada caso la importancia que requiere.

Este tipo de actividades académicas son grabadas y publicadas en el canal de Youtube de la carrera, con el fin de que los universitarios puedan acceder a los contenidos cuando lo deseen y así reforzar sus conocimientos. La grabación de esta última intervención está disponible en el siguiente enlace: https://youtu.be/lpfAH1SY-XE.

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