¿Desastres naturales o falta de planificación?

El estudio indica que no existe planificación gubernamental en todos los niveles de prevención en desastres.

Estudio del Observatorio Universitario de Ordenamiento Territorial (OUOT) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, (UNAH) demuestra que en estos últimos 20 años ha existido mucha planificación, poca gestión y deficiente gobernanza en lo que corresponde a la disminución del riesgo durante desastres naturales.

En este mes de octubre de 2018 se cumplen 20 años del desastre ocasionado por el huracán Mitch, fenómeno natural considerado como una de las peores catástrofes de la historia de Honduras.

Las últimas lluvias que han ocasionado desastres en la infraestructura vial han retrotraído a la imaginación de los hondureños, este evento que marcó un siglo donde se ha desnudado, según el OUOT, la falta de capacidades municipales y capacitación de los técnicos, el poco interés de las autoridades locales y la inexistencia de normativas locales.

Según este informe, “en la mayoría de los casos los planes -de contingencias- no se aplican, quedando engavetados o archivados en anaqueles de políticos y/o técnicos, generando problemas territoriales que agravan la realidad social de comunidades rurales y urbanas”.

Los datos generados por el OUOT muestran que de 1998 a la fecha la población pasó de seis millones 192 mil personas a nueve millones 50 mil personas, lo que ha generado un crecimiento poblacional de casi tres millones de personas, permitiendo que se haya pasado de 26,505 asentamientos humanos a 32,105 en la actualidad, este desorden territorial no ha sido visibilizado por autoridades locales y nacionales.

De igual forma, el documento emitido por esta unidad de investigación de la Máxima Casa de Estudios indica que hace 20 años se tenían registradas un millón 252 mil viviendas, mientras que en este año hay 2 millones 353 mil viviendas, lo que indica que de 1998 al 2018 se ha construido casi un millón 111 mil casas de habitación.

El informe se enfocó en el municipio del Distrito Central (MDC) debido a la alta vulnerabilidad producida por el crecimiento poblacional desordenado que ha generado la migración interna de las áreas rurales a las zonas urbanas en los últimos años.

El OUOT delimitó a Tegucigalpa y Comayagüela en valles amplios y llanuras onduladas con algunos cerros y mogotes aislados, estos terrenos según la investigación son aptos o compatibles para el crecimiento urbano, mientras que las mesetas y altiplanos los considera compatibles con limitaciones para el crecimiento urbano –ejemplo, Ciudad del Ángel-.

Crecimiento poblacional desordenado

Mientras que los cerros y laderas con altas pendientes –las colonias y asentamientos donde viven las personas con escasos recursos económicos- se consideran incompatibles para el crecimiento urbano y lo remarca en color rojo, lo que indica que son zonas de alto riesgo.

Según datos generados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), “el 22% de las viviendas en Tegucigalpa son casas que están por debajo del estándar de habitabilidad”.      De igual manera estas entidades indican que el 25% de la población en la capital vive en asentamientos informales.

Sobrepoblación

Esta sobrepoblación ha dado como resultado que los sistemas de drenaje sean insuficientes ante los flujos máximos, lo cual provoca inundaciones en las partes planas del Distrito Central.

Aunado a la insuficiencia de los sistemas de drenajes, se estima que en estas dos ciudades se generan 850 toneladas de basura al día; un gran porcentaje de esta va a dar a las fuentes de agua –ríos y quebradas- y otra gran parte se tira en la calle, donde es arrastrada por las lluvias a las diferentes alcantarillas, obstruyendo el fluido de las corrientes pluviales.

Según datos, en los últimos diez años se han registrado varios desastres naturales, donde el 23.53% corresponde a inundaciones y el 27.70% a deslizamientos provocados por las tormentas ocasionando pérdidas humanas y materiales.

En lo que corresponde a las pérdidas materiales generadas en los últimos 10 años producidas por inundaciones y deslizamientos en el DC, el documento con datos generados por la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) expresa que existe una pérdida acumulada de 5 millones 196 mil dólares, para ser más precisos casi 125 millones de lempiras.

Riesgo

De acuerdo al Plan de Preparación y Respuesta Municipal y el Comité de Emergencias Municipal (Codem), el 33% del Distrito Central se encuentra en riesgo, 300 barrios y colonias de manera específica.

Asimismo indica que el 23% de la infraestructura fundamental del Distrito Central está bajo riesgo por encontrarse en zonas vulnerables no mitigables.

Las autoridades municipales y expertos en prevención y mitigación aducen que la rápida expansión ha presentado un obstáculo a la hora de planificar y controlar el desarrollo, el uso del suelo y la construcción inadecuada, lo que aumenta el riesgo de los ciudadanos ante desastres naturales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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