¿Desea mejorar su rendimiento académico? A continuación, experta de la UNAH le brinda algunos consejos

Es necesario organizar el tiempo, tener un buen descanso y una adecuada alimentación.

Según expertos, la pandemia del COVID-19  ha afectado negativamente la educación en todos sus niveles, entorpeciendo el aprendizaje de los contenidos y dificultando el desarrollo de las habilidades sociales; por lo que la actual situación exige compromiso de ambas partes: docentes y estudiantes.

Por ello la máster Nohemí Vindel, docente y coordinadora de la Subcomisión de Vinculación Universidad-Sociedad, de la Escuela de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), le brinda algunos consejos para mejorar su rendimiento académico.

Durante el programa Café Presencia, la experta compartió algunas reflexiones en torno al rendimiento académico en relación con la pandemia y sobre cómo se puede maximizar el mismo.

La profesional de la psicología comenzó indicando que el rendimiento académico hace referencia a la evaluación del conocimiento adquirido en el ámbito escolar o universitario. “En otras palabras, el rendimiento académico es una medida de las capacidades del estudiante, que expresa lo que este ha aprendido a lo largo del proceso formativo”, señaló.

Con relación al rendimiento académico en los universitarios durante la pandemia, Vindel destacó que se han resaltado varios aspectos que están teniendo efectos negativos sobre los resultados académicos y el pleno desarrollo de los universitarios.

El rendimiento académico sintetiza la acción del proceso educativo, no solo en el aspecto cognoscitivo logrado por el educando, sino también en el conjunto de habilidades, destrezas, aptitudes, ideales, intereses, etc. “A partir de esta síntesis están los esfuerzos de la sociedad, del docente y del rendimiento enseñanza-aprendizaje, el docente es el responsable en gran parte del rendimiento académico; considerando que en el rendimiento educativo intervienen una serie de factores entre ellos la metodología del profesor, el aspecto individual del alumno y el apoyo familiar, entre otros”, puntualizó la psicóloga.

Como sabemos, una de las medidas tomadas para combatir la COVID-19 ha sido el distanciamiento social, pero ello ha provocado en los estudios superiores universitarios la división del alumnado en todos los espacios, la imposibilidad de trabajar de forma grupal y cooperativa o de compartir el mismo material, la cancelación de numerosas actividades y salidas programadas; lo que ha traído consigo la necesidad de impartir las clases a través de diferentes plataformas en Internet.

Es una realidad que las tecnologías de la información y la comunicación están a la orden del día. Cada vez son más los avances respecto a las mismas y, consecuentemente, se dispone de un mayor número de recursos en nuestras casas o en las aulas de los centros universitarios; pero ello no es justo ni equitativo.

“Se puede observar cómo algunas familias no cuentan con los recursos tecnológicos necesarios, sobre todo los educandos situados en zonas económicamente desfavorecidas. Además, no todas las personas cuentan con una buena conexión de red, las plataformas se saturan, las cámaras y micrófonos no funcionan y un sinfín de problemáticas más. Gran parte de las familias cuentan con poca formación en materia tecnológica, lo que ha dificultado el cambio repentino a la enseñanza de manera virtual”, enfatizó Vindel.

Esta situación ha ocasionado que muchos alumnos y alumnas, especialmente aquellos que tienen más dificultades para aprobar las asignaturas o que no han contado con los recursos tecnológicos para seguir la docencia online desde sus casas, han visto afectado su rendimiento académico.

Recomendaciones para mejorar el rendimiento académico

  • Motivación personal
  • Evitar los distractores externos
  • Dormir bien
  • Aplicar técnicas de estudio
  • Estudiar en voz alta
  • Aprovechar la tecnología
  • Fijar metas
  • Definir sus horarios de estudio, descanso y demás actividades que deba realizar
  • Crear un espacio de estudio apropiado, con las condiciones necesarias
  • Conseguir todas las herramientas que necesite
  • Vida saludable, libre de alcohol, tabaco, consumo, uso y abuso de psicotrópicos

Todas estas recomendaciones están en sincronía con los factores que influyen en el rendimiento académico, que son biológicos, psicológicos, sociales, culturales, económicos, pedagógico y familiares.

Vindel aseveró que dado que en los hogares es común que estén padres e hijos y que deban compartir espacios y equipos electrónicos, es importante la organización de las tareas a realizar y los espacios a utilizar, deben negociar de la mejor manera para que todos cumplan con sus obligaciones. 

Impacto psicológico y socioemocional en la comunidad educativa universitaria

Según la académica, todas estas situaciones generan un impacto psicológico y socioemocional en la comunidad educativa universitaria, así mantener el bienestar psicológico, social y emocional es un desafío para todos los miembros de las comunidades educativas: estudiantes, familias, docentes y asistentes de la educación.

Vindel señaló que quienes trabajan en la educación, las familias y las comunidades necesitan desarrollar habilidades vitales de adaptación y resiliencia emocional. En ese marco, el aprendizaje socioemocional es una herramienta valiosa para mitigar los efectos nocivos de la crisis sociosanitaria y una condición para el aprendizaje. Ello requiere acompañamiento, apoyo y recursos especialmente orientados a esta dimensión

La funcionaria resaltó que poner el aprendizaje socioemocional en el centro de la repuesta educativa brinda la oportunidad para lograr la transformación y el desarrollo de un currículo más integral y humanista, que incorpore dimensiones fundamentales del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 4 : Garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos (vinculado a la ciudadanía, la salud, la sostenibilidad, la igualdad de género y los derechos humanos, entre otros aspectos) con comunidades educativas centradas en el bienestar y el aprendizaje de los estudiantes.

“El aprendizaje socioemocional no debe entenderse solo como apoyos individuales y contingentes, sino como un proceso de aprendizaje permanente, tanto en los períodos de confinamiento y educación a distancia como en el plan de retorno escolar”, sostuvo la máster Vindel.

Es decir que el personal docente y educativo necesita apoyo y formación para el aprendizaje socioemocional, entendiéndolo como una dimensión central del proceso educativo que debe ser desarrollado transversalmente en todas las actividades escolares.

Para mayor información, puede ver la entrevista completa en el siguiente enlace: https://fb.watch/6Ntf-BiZVp/.

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