Docente desarrolla investigación sobre cosechadoras de agua

Imagen cortesía de Pixabay.

Como parte de su tesis doctoral para la Universidad Politécnica de Valencia, el docente de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Fernando Zorto, desarrolla una investigación sobre cosecha de agua a través del aire.

“El aire tiene bastantes componentes químicos en estado gaseoso, uno de esos componentes es la molécula del vapor de agua. A través de diferentes esquemas, uno puede obtener esa molécula de agua, licuarla y obtener agua líquida para su utilización y consumo en los hogares”, explicó.

Zorto indicó que, como parte del proyecto, junto a su equipo de trabajo están probando diferentes tecnologías, entre ellas con elementos termoeléctricos para la obtención de energía solar.

“A través de estos dispositivos se induce una corriente eléctrica y con base en eso se obtiene una fuente de frío y calor. Yo utilizo el lado frío de la placa Peltier, un dispositivo especializado para deshumidificar el aire y de esa manera lograr licuar la molécula de agua y obtener líquido en ese proceso”, detalló.

El académico señaló que este proyecto, cuyo principio es el mismo que utilizan países como Chile con sus captadores de neblina, puede garantizar a una familia de hasta siete personas, casi los 700 galones de agua por seis meses, que es el período de escasez.

“Con este proceso uno puede obtener agua y suministrársela a aquellas personas que no tienen acceso al vital líquido, que es el caso por ejemplo de las zonas periféricas de Tegucigalpa y de las zonas rurales”, expuso.

Aunque por tratarse de un prototipo, el valor del proyecto ronda los 1,000 dólares, estos costos podrían reducirse con la masificación de la tecnología, haciéndola cada vez más accesible.

Una alternativa ante la escasez de agua

El presidente de las juntas de agua a nivel nacional, Manuel Amador, calificó como atractivo el proyecto y manifestó la necesidad de volverlo operativo en el corto y mediano plazo para paliar la escasez de agua. “Eso va a venir a aliviar fuertemente la necesidad que tenemos de agua, principalmente en el corredor seco”, dijo.

Por su parte Max Ayala, del Instituto Hondureño de Ciencias de la Tierra (Ihcit), explicó que, aunque la intensidad del verano se debe en gran parte al cambio climático, los análisis indican que al año está lloviendo casi lo mismo que hace tres décadas, lo que deja en evidencia que la escasez de agua en los ríos se debe principalmente a la degradación de las cuencas y al crecimiento desordenado.

“Estamos viendo que en época de sequía, el agua que llevan los ríos es agua subterránea que entró porque había cobertura vegetal y que después salió de manera más lenta. Cuando barremos todo eso para poner cultivos o ganadería extensiva lo que estamos provocando es que el agua ya no entre al suelo; eso solo va a ir agudizando la situación, sin necesidad de cambio climático”, lamentó.

El experto en hidrología advirtió que, aunque se construyan nuevas represas, un clamor colectivo entre la población capitalina, si no hay un mantenimiento de aguas arriba y un manejo sostenible del recurso hídrico, no se van a llenar y persistirá el mismo problema.

Al respecto recordó que el Ihcit, a través de la Unidad de Cambio Climático y Recursos Hídricos, desarrolla en la capital el proyecto denominado “Monitoreo de isótopos estables en el agua lluvia”, mismo que podría ampliarse al resto del país con el propósito de generar datos que conlleven a una mejor gestión.

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