El 54.7% de los recolectores de café que migran devengan menos de 2,000 lempiras, evidenció investigación de FLACSO Honduras

Fotografías de Delmer Membreño.

La Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) y la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, a través del Observatorio de Migraciones Internacionales, presentaron este día los resultados de la investigación denominada “Migración temporal-estacional de la población recolectora (corteros) hacia las zonas cafetaleras del municipio de El Paraíso, 2019-2020 UNAH-Tec Danlí, El Paraíso”.  

El trabajo investigativo se realizó en las zonas cafetaleras del municipio de El Paraíso, con el objetivo de conocer las características sociodemográficas del proceso migratorio temporal hacia las zonas cafetaleras y su interrelación con el proceso de inserción laboral en la zona.

La indagación se orientó en dar una descripción del fenómeno migratorio como objeto de estudio, para posteriormente convertirse en un referente para la formulación de posibles políticas públicas.  

Según los investigadores, la metodología utilizada fue la exploratoria descriptiva, pretendiendo que los resultados ofrezcan insumos para los entes estatales constructores de políticas públicas de migración, en las que se deben considerar las variables socioeconómicas objeto de estudio, capital y desarrollo humano.

“La información se obtuvo mediante resultados de las encuestas, las cuales constituirán estrategias con un impacto regional y nacional dedicado a los corteros de café, ya que en la actualidad no existen estudios sobre el tema”, especificó el Msc. Raúl Rivera, docente investigador de UNAH-Tec Danlí.

 

Resultados

Según los resultados de la exploración, el 76.9% de los encuestados saben leer y escribir, pero un 23.1% no. El 36.8% de los jornaleros completó su primaria y el 34.5% no lo hizo , además el 11.3% no posee escolaridad.

En lo que respecta a la secundaria, el 9% no la culminó, mientras el 7% sí la completó. Por otro lado, un 1.2% posee educación universitaria, mientras el porcentaje más bajo es de 0.3% con una formación técnica.

La principal causa por la que los corteros se desplazan a las zonas cafetaleras es por falta de empleo y lo refleja con un 29.2%; seguidamente el 24.6% lo hacen por mejorar sus condiciones de vida; el 19.3% respondió que no hay oportunidades laborales en su lugar de origen; el 10.3% lo hacen por la necesidad de subsistir. La muestra determinó que un 8.2% tiene la actividad de cortar café como única opción.

No obstante, el 4.1% manifestó que lo desarrollan para mejorar las condiciones de trabajo; mientras que el 2% lo hacen por otras causas, un 1.2% por la cantidad de trabajo que oferta el rubro del café, y solamente el 1.1% lo realizan por el menor esfuerzo de trabajo a desarrollar.

Los indicadores socioeconómicos muestran que al 71.1% no le deducen ningún gasto; el 13.9% no paga transporte debido a la cercanía del hogar hacia la finca de café o porque el empleador se lo proporciona.

Es importante destacar que a un 7.9% de los coteros de café la alimentación se le deduce a un costo considerable de su pago. Además, al 5.4% se lo proporciona hospedaje sin ningún costo porque las fincas de café están provistas de alojamiento y solamente el 1.9% a otros tipos de gastos.

La encuesta refleja que un 37.9% de la población cortera de café gasta su dinero en alimentación; un 25.1% sostuvo que destinaba sus ingresos en salud; el 15.3% es reservado para la educación de sus hijos, mientras que un 5% logró ahorrar parte de su salario y un 2% invierte en algún tipo de vivienda.

Aunque el nivel de endeudamiento encontrado resultó de 9.3%, también es importante aseverar que el 4.4% orienta sus recursos a actividades relacionadas con la diversión y el 0.9% en otros gastos inespecíficos que el entrevistado no logró precisar.

Esta población anualmente sufre diversos padecimientos que responden a una gama de enfermedades que van desde las vectoriales hasta las infecto- contagiosas, agravadas por las inhóspitas condiciones climatológicas físicas y logísticas de la caficultura.

El 29.1% de los trabajadores padecen enfermedades respiratorias; un 22.4% se ve afectado por picaduras de insectos; sin embargo, precisan otro tipo de padecimientos el 20.9; el 7.7% refiere marcas y heridas en la piel; un 7.5% adoleció de infecciones gastrointestinales. 

Asimismo se encontró que un 5.20% sufrió fracturas y lesiones en su cuerpo; el 3.2% deshidratación; un 2.5% sufre de infecciones y lesiones en los ojos, y 1.5% han sido víctimas de mordeduras de serpientes.

Por otra parte, el 61.3% asiste al Centro de Salud más cercano, sin embargo, el 14.9 recurre a la automedicación cuando enferman, asistiendo al hospital el 9.1%, según refieren; 5.5% manifestó que no se enferman y no precisaron sintomatología específica 3.9%, de ellos, apenas el 2.5% se atiende en clínica privada; el 1.70% asiste a otros establecimientos de salud y este pequeño porcentaje del 1.1% sobrelleva sus síntomas sin abandonar la faena.

El 54.7% de los encuestados devengan entre 1,000 y 2,000 lempiras en su lugar de origen, mientras que 21.8% devenga entre 500.00 a 1,000.00 lempiras y solamente 11% tiene un salario de L. 2,001.00 o más.  El 9% no percibe ninguna remuneración y una pequeña minoría del 3.8% cuenta con un salario de menos de L 500.00 antes de llegar a trabajar en corte de café.

Al consultarles sobre la documentación requerida para su contratación de trabajo en la finca, al 66.5% de los entrevistados no se le pidió ningún documento, en tanto un 32.4% presentaron su tarjeta de identidad como requisito; el 0.90% se le solicitó otro tipo de documentación y solo a un 0.30% de trabajadores se les pidió presentar el pasaporte. Podemos observar que a los corteros de café en su mayoría no se les piden documentos, lo que facilita su contratación.

Con respecto a la forma de pago por la corta de café en la finca (latas, peso, otros) los resultados detallan que, el 99.1% de los corteros de café recibe pago por lata; un 0.60% por peso y el 0.30% otros.

Con relación a las actividades que realizan dentro de la finca los niños y las niñas de los corteros de café, se observa que un 58.3% se dedican al corte de café; el 9.3% se quedan en la casa dentro de la finca; un 7.4% tienen otro tipo de actividad, el 5.6% se dedican a los quehaceres domésticos y el acarreo de comida; otro 4.6% a cuidar niños menores, el 3.7% escogen café y una pequeña minoría del 2% restante se dedican a pepenar y abrir sacos.

Indicadores de disposición a migrar

Los indicadores revelaron que las características socioeconómicas de los corteros en este caso mantienen una economía familiar de subsistencia en donde uno o varios miembros del núcleo familiar están involucrados en alguna actividad dentro de la finca.

Asimismo, al 27.9% de los corteros lo acompaña un hijo; mientras que al 25.4% su pareja/esposo (a); al 17.8% dos hijos y al 11.5% tres hijos (as). En el caso de los encuestados mayores de 18 años, el 5.6% va acompañado de la madre y el 5.2% del padre, y la mínima cantidad que representa el 1% de corteros son acompañados por sus abuelos (0.7%) y abuelas (0.3%).

En la temporada de café 2019 a 2020, al 59.7% de los corteros no los acompañó ninguna hija; mientras que el 16.8% fue acompañado por una niña; un 15.1% por dos hijas; 6.7% por tres hijas; y el 0.8 % que fueron acompañados por 4 y 7 hijas.

Por otro lado, al 57% de los corteros no los acompaña ningún hijo, solamente el 24% es acompañado por un hijo y el 10% por dos. El grupo familiar que lo acompaña, delimitándose con respecto al sexo, se distribuye según los datos con un 53.1% de la población de corteros de café que corresponde al sexo masculino y el 46.9% corresponde al sexo femenino. De acuerdo a este dato, los varones representan la mayor disposición a migrar hacia las zonas cafetaleras.

Además, un 49.9% de los corteros de café que migraron en un momento determinado tuvieron a Estados Unidos como país de destino; por otro lado, el 38.9% lo ha hecho otros países; el 11.1% a México y un 2.8% a Guatemala y España.

Al consultarle sobre si volverían a migrar, el 72.7% dijo que sí migraría de nuevo y un 27.3% dijo que no lo haría, habiendo más voluntad de migrar y repetir la experiencia.

 Conclusiones  

El estudio realizado muestra la arista de las desigualdades sociales que existen en Honduras por la situación socioeconómica, pues el salario percibido por la población que migra a la recolección de café en El Paraíso cubre de manera temporal los gastos básicos de alimentación, salud y educación.

Resulta interesante que el 7% de los migrantes encuestados manifestó que no trabaja. Sin embargo, al indagar se pudo constatar que ese porcentaje pertenece al sector femenino, lo que implica una considerable cantidad de mujeres que se dedican durante el resto del año a la crianza de sus hijos y a otras actividades domésticas; por lo que en época de corta de café se les presenta la oportunidad de devengar un salario que en algunos casos no es percibido en el ámbito doméstico.

En cuanto a la disposición a migrar, los indicadores registran que la mayoría de los corteros no han emigrado fuera de su país de origen, a pesar de que la corta de café es un rubro de subsistencia temporal-estacional, lo cual viene a reducir el flujo migratorio transfronterizo. Quienes migraron, lo hicieron por falta de empleo en la comunidad de origen.

Igualmente, la investigación demostró el hecho de que existe en su mayoría una migración local, contrario a lo que se esperaba al crear una expectativa de que los corteros de café procedían de otros municipios, departamentos o del país vecino Nicaragua.

El desempeño de los corteros de café está invisibilizado en la actividad económica a pesar de ser una población productiva para el país, pues los datos demuestran que a la mayoría de estos migrantes no se les pide documentación personal al momento de ser contratados por el patrón, en consecuencia, estos se ven desprovistos de un marco legal que los proteja de los abusos y explotaciones de parte del productor. 

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