“El 56% del territorio hondureño es bosque, por eso debemos proteger los árboles”: señala ingeniera forestal del CURLA

Imagen cortesía Delmer Membreño.

Desde el año 1926 en Honduras, cada 30 de mayo se conmemora el Día del Árbol, fecha considerada como una de las más importante en el calendario cívico nacional, orientada a concientizar a la población hondureña sobre la importancia de preservar la vida de los árboles, que nos brindan oxígeno, alimentos, sombra, es protector natural de las principales fuentes de agua, entre otros beneficios.

La ingeniera Lili Eloína Acosta Gutiérrez, coordinadora de la Carrera de Ingeniería Forestal del Centro Regional Universitario del Litoral Atlántico (CURLA), detalló que de acuerdo con las estadísticas manejadas por el Instituto de Conservación Forestal (ICF), el 56% del territorio en Honduras está cubierto por bosque, razón por la que adquiere la categoría de territorio de vocación forestal.

“Aproximadamente posee unas 6,314,000 hectáreas de bosque, que generalmente están distribuidos en dos tipos que más predominan: el latifoliado, con alrededor de 4,300,000 hectáreas y el de coníferas (bosque de pino), con unas 1,951,000 hectáreas, y un poco menos con la cobertura de mangles, que es uno de los ecosistemas más importantes en el país”, indicó la especialista.

Sobre esos datos científicos, la experta destacó que el ICF elabora estudios gracias al acompañamiento y apoyo de diferentes instituciones, entre ellos: la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), la Cooperación Canadiense, la Sociedad Alemana para la Cooperación Internacional (GIZ, por sus siglas en alemán), entre otras instancias con las que se ha venido trabajando en el país desde la época de los 60 y 70.

Principales problemáticas

Acosta amplió que entre de los principales problemas que enfrenta el bosque hondureño se enumeran las plagas, las enfermedades, los incendios forestales, como las presiones humanas que existen en los recursos forestales para el cambio y uso del suelo, apertura de caminos, etc.,cuyos resultados son producto de estudios generados mediante informes por las instituciones antes mencionadas.

“De acuerdo con el informe 2018 que fue presentado en el año 2019, la pérdida de materia forestal ronda unas 22,300 hectáreas por año, y esta es más fuerte en el bosque latifoliado, con esto podemos hacer nuestra propia conclusión, en el sentido que actualmente hay bastante movimiento en torno a las presiones que sobre la reserva de la Biosfera del Río Plátano. Recordando siempre que las zonas que se caracterizan por tener mayor bosque latifoliado son los departamentos de Gracias a Dios, Olancho, Atlántida, Colón, y estos sufren bastante presión”, señaló la ingeniera forestal.

Por otra parte, mencionó que como resultado de los procesos de monitoreos realizados por el ICF y las demás instituciones cooperantes se han identificado algunas ganancias de materia forestal, en las que durante los últimos 16 años se alcanzó una ganancia de unas 37,000 hectáreas y detalló que actualmente hay un aumento de 2,352 hectáreas por año.

“Sobre el bosque latifoliado nosotros tenemos un poco más énfasis, y es que las áreas asignadas a las actividades agroforestales se han mantenido, esto significa que se han conservado y se siguen manejando de forma adecuada”, comentó la investigadora.

¿Cuál debe ser el papel de los hondureños?

“Inclinarse al cuidado, el buen uso, el manejo y la protección de los bosques; recordemos que una de las prácticas humanas que más daño hace y contribuye a la perdida forestal son los incendios, porque hay bastante irresponsabilidad donde detalles pequeños -como botar las colillas de los cigarros- pueden producir incendios grandes. Por lo anterior, el llamado enérgico es a las personas para que tengan cuidado con los solares baldíos, donde generalmente la práctica es meterle fuego a la zacateras y estos incendios se propagan a áreas forestales”, indicó la especialista.

Otras de las acciones que puede realizar la sociedad a favor de estos recursos naturales es integrarse a grupos que trabajan en procesos de reforestación de fuentes de agua, en ese sentido mencionó que actualmente existen diferentes organizaciones y proyectos dirigidos por las comunidades a través de las juntas de agua.

“Las comunidades en este tema pueden tener un roll muy valioso en cuanto a la protección de estos recursos, recordemos que muchos proyectos de agua potable existen en áreas que están asignadas al manejo forestal, en estos casos cumplen doble función”, agregó la académica.

Oferta académica de la UNAH

En cuanto a los principales aportes de la Máxima Casa de Estudios sobre esta temática, la ingeniera Acosta resaltó la oferta académica que brinda la institución en el CURLA con la Carrera de Ingeniería Forestal, impartida desde el año 1967 con orígenes en Ciudad Universitaria, sin embargo, esta trasladó sus operaciones al campus de La Ceiba en 1969.

“La Carrera de Ingeniería Forestal puede ser cursada aproximadamente en 5 años, sin embargo la estadía puede ser menos de acuerdo con el buen desempeño del estudiante en la institución y se gradúa con el título de Ingeniero Forestal. En la actualidad estamos trabajando en la creación de la Escuela de Ciencias Forestales, y tenemos programado ofertar el Técnico Universitario en Agroforestería, además contamos con una Maestría en Forestería Comunitaria que está en un proceso de revisión, pero hemos contado con algunas promociones y estamos trabajando en otra maestría en cuencas”, explicó la coordinadora de esta unidad académica.

Actividades de la carrera

Para conmemorar esta fecha se mencionó que año tras año la Carrera de Ingeniería Forestal en el CURLA desarrollaba una serie de actividades, entre ellas la realización de conferencias, foros y talleres con la participación de otras universidades nacionales como del extranjero (Costa Rica, Nicaragua, entre otras) las cuales cuentan con una amplia investigación en el tema ambiental.

Sin embargo y debido a la pandemia del COVID-19, esta unidad en el 2020 desarrolló un foro virtual contando con el involucramiento de destacados profesionales del área agroforestal del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), con sede Costa Rica, como la participación de técnicos de la FAO, abordando temáticas relacionadas a los incendios.

“Además contamos con la presencia de representantes de la Fundación Madera Verde, que es una ONG local que tiene bastante impacto en el manejo del recurso forestal en la zona, y por esas experiencias tan valiosas también invitamos a participar, fue muy exitoso el encuentro. Este año la celebración se centró en conmemorar el día mediante la publicación de un saludo realizado desde la Carrera de Ingeniería Forestal y dirigido tanto a nuestros estudiantes, sector productivo, manejadores de bosque, manejadores de áreas protegidas, en vista que este año el tema de la pandemia nos está afectando”, agregó la ingeniera Acosta.

Actividades de restauración

Amplió que generalmente la Carrera de Ingeniería Forestal del CURLA para esta época no realiza actividades de restauración debido a que es una época de un verano bastante fuerte en la zona. “Sin embargo, quiero destacar que los estudiantes de la Carrera de Ingeniería Forestal siempre hacen un voluntariado y proyección hacia la sociedad en el tema de restauración y reforestación en La Ceiba, específicamente en la cuenca del río Cangrejal, el Río Danto, como en algunas áreas del CURLA que nosotros hemos identificado para este fin, pero generalmente estas actividades las realizamos en la época lluviosa”, indicó.

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