EL ESPAÑOL, UNA LENGUA VIVA

Lengua viva es el nombre que reciben los idiomas que cuentan con habitantes nativos y se encuentra bajo constantes cambios tanto culturales, sociológicos y estructurales. El español es más que un lenguaje vivo, con más 472 millones hispanohablantes y 567 millones de personas aprendiendo el idioma, que lo colocan como el tercero más hablado del mundo, después del chino y el inglés.

Pero al hablar de lenguas vivas resulta más que necesario definir la dimensión de esta situación, por ejemplo si comparamos al español con una lengua muerta como el latín, descubrimos que su uso está limitado al lenguaje científico para definir las especies, así como entre la curia sacerdotal romana, principalmente en El Vaticano. En cuanto a su potencia como lengua, el español adquiere mucho valor, principalmente para los americanos, ya que 18 países  lo colocan como idioma oficial.

Al tocar el tema del valor del español en los países latinoamericanos se debe destacar su constante evolución y modificación, que se manifiesta en el uso de ciertas palabras, para el caso en Argentina la palabra “buzo”, significa sudadera de manga larga, mientras que en Chile, le llaman prenda deportiva completa. La palabra “rapar” en Honduras, significa corte de pelo que deja la cabeza casi calva, mientras que en República Dominicana significa relación fuera del matrimonio. En cambio la palabra “taco”, en México se entiende como tortilla de maíz con diversos rellenos, mientras que en Venezuela tiene una acepción de inteligente.

Como vemos, la constante forma e interpretación del idioma varía en cada país, esta situación motivó a los cantautores Juan Andrés y Nicolás Ospina a componer la canción “Qué difícil es hablar el español”, que sin duda refleja las diferentes interpretaciones que cuenta este idioma que celebra su día cada 23 de abril en conmemoración de la muerte de Miguel de Cervantes, cuya obra cúspide “El ingenioso Hidalgo don Quijote de La Mancha”, muchos autores señalan como la primera novela moderna y una de las mejores obras de la literatura universal.

Desde la publicación de la mencionada obra, en 1605, el español ha vivido en una constante evolución, prueba de ello son las 11,184 palabras utilizadas en la obra actualmente también utilizadas en el español moderno. Entre las palabras encontramos “abomino”, que sirve para condenar o maldecir o “abrenuncio”, utilizada para dar a entender que se rechaza algo. Esta particularidad de la lengua nos demuestra la constante evolución de un idioma que muestra su vida en cada uno de sus hablantes. 

En temas de movilidad demográfica, el español demuestra un constante aumento que lo coloca como una de las lenguas con mayor flujo de movilidad en cuanto a población se refiere, eso debido a diferentes  factores como el crecimiento poblacional. Se cree que en Honduras, en el 2020 contará con más de 9.3 millones, situación que se replica en varios países latinoamericanos.  En casos especiales como Estados Unidos, en donde el español ya se coloca como el segundo idioma después del inglés, se proyecta que este país se convertirá en la nación con más hispanohablantes del mundo.

Explicadas las razones anteriores, es necesario entender que el español evoluciona con nuevas palabras como “bloguero” y la inclusión de términos anglosajones como “wifi” o “tuit”. También plantea la interpretación de nuevos conceptos y acepciones para referirse a nuevos términos e incluso la eliminación de palabras que actualmente han caído en desuso. 

Cualquiera que sea el rumbo, el doctor en lingüística John H. Mcwhorter plantea una evolución general de las lenguas afirmando que en 100 años existirán importantes cambios, y aunque nadie sabe cuál será la lengua dominante en 2117, sí se puede asegurar que desaparecerán el 90% de las lenguas que conocemos actualmente; pero podemos afirmar que el español no es una de ellas, ya que seguirá marcando un rumbo cultural. 

Noticias relacionadas:

Comentarios