El fútbol no se acaba con una amputación, según Héctor Pérez, migrante retornado con discapacidad

Héctor Pérez, jugador de Conamiredis.

“A mí siempre me gustó el fútbol y uno cuando ya pierde un miembro de su cuerpo (una pierna) siente que se terminó esto de jugar y no es así”, son las palabras de Héctor Pérez, jugador amputado y fundador del equipo de Fútbol Conamiredis, nombrado así en honor a la Organización no Gubernamental a la que forma parte: la Comisión Nacional de Apoyo al Migrante Retornado con Discapacidad.

Este testimonio y unos 20 más los comparten los jugadores amputados que forman parte de los equipos Sin Barreras, Guerrero y Conamiredis, este último solo cuenta con miembros retornados del viaje al sueño americano como Héctor Pérez, quien se marchó del país hace 20 años vislumbrando un mejor futuro para él y sus familiares.

Partido de Fútbol de Amputados entre Conamiredis y Sin Barreras.

Publicado por Presencia Universitaria - Periódico UNAH en Domingo, 30 de junio de 2019

Pérez tenía 17 años de edad cuando tomó la decisión de ir en busca del sueño americano debido a que en ese tiempo Honduras fue devastada por el huracán Mitch. “Yo perdí todo, solo quedé con lo que andaba puesto y eso me impulsó a irme”, comentó luego de terminar de jugar sus primeros partidos en la Liga de Amputados que inició este domingo 30 de junio.

Tragedia

“Cuando yo ya entro a México, casi 15 días de haberme ido, me sucedió lo de la amputación… Yo recuerdo que iba con un cansancio y me subí al vagón del tren, me subí en el techo y no me amarré, el cansancio me pudo y me dormí, yo pensé que no me iba a dormir, pero estaba muy cansando”.

Recordó que ese día ya estaba oscuro, caía la noche en Huixtepec, Oaxaca, y en un abrir y cerrar de ojos pasó el suceso. “Yo no sabía lo que había pasado, me quise levantar pero ya había perdido mi pierna, me levanté y me caí, y allí quedé tirado tres días”.

Tirado al ras de las líneas del tren veía y sentía el amanecer caliente y anochecer helado, día tras día en ese lugar selvático donde no habita nadie cerca, hasta que unos indígenas lo encontraron al ver los zopilotes en ese lugar, mismos animales que durante esos días le comieron su pierna desde la rodilla que la cortó el tren hasta que ya no quedara nada de su miembro.

Comentó que él sentía cómo las aves estaban encima de su cuerpo y quería espantarlas, pero se le dificultaba porque tenía debilidad por la pérdida de sangre y se movía menos con el pasar de los días.

“Por las mismas aves de rapiña que se comían mi pierna día a día, me encontraron unas personas, se acercaron y pensaron que estaba muerto, pero vieron que movía mis manos para quitármelas, entonces supieron que estaba vivo y me ayudaron”, mencionó.

Las personas que lo encontraron llamaron a los agentes del Grupo Beta (Grupos del Instituto Nacional de Migración dedicados a la protección y defensa de los Derechos Humanos de los migrantes), quienes lo trasladaron al Hospital de Huixtepec.

Retorno a Honduras

Pérez se encontraba solo en México y ya con una amputación en su pierna izquierda, sin poderle avisar a ningún familiar sobre su estado de salud, ya que hace 20 años no era tan accesible poseer un celular, Internet ni redes sociales, y tampoco se contaba con alguna comisión de discapacidad para el emigrante retornado.

Luego de casi cuatro meses en el hospital fue dado de alta, ya recuperado tras haber perdido su pierna completamente por la gangrena producida por los zopilotes que comieron su miembro durante tres días lo que le produjo llegar a tener cero porcentaje de sangre, según el reporte del hospital.

El retorno a Honduras fue difícil, sin tecnología o una ONG  de ayuda, le tocó emprender el viaje de regreso, mismo que hizo cuando emigró, solo que de vuelta a su país natal; en buses de Huixtepec a Tapachula, después a Aguas Calientes y luego a San Pedro Sula, este último viaje en "jalón" porque ya no contaba con dinero.

Llegando a  su país fue en busca de su familia. “Cuando mi mamá me logró ver, ella estaba en el fuego haciendo comida y me veía riendo porque estaba vivo, luego volvía a verme y lloraba porque estaba así –amputado-”.

Estando en Honduras, las horas, días, meses y años se volvieron eternos para Héctor, sumido en una depresión profunda por mucho tiempo. “Yo intenté el suicidio, me quise refugiar en el alcohol hasta morirme por intoxicación, buscaba ahorcarme, fueron casi cinco años con depresión aguda, encerrado, y me parecía que solo yo estaba así", expresó.

Conamiredis

A Pérez le tocó sobrellevar su proceso de amputación de la pierna solo, sin ayuda profesional, por 10 años, hasta que en el 2009 la Pastoral de Movilidad Humana (PMH) creó una ONG que inició la Conamiredis para atender a todas aquellas personas que vienen mutiladas por accidentes de tren o cualquier otra lesión recibida en la ruta migratoria.

La Comisión cuenta con un grupo muy grande, entre ellos médicos, enfermeras y personas que de manera voluntaria apoyan la organización. Además los migrantes retornados con discapacidad se organizan en diferentes comités locales o regionales, donde ellos mismos son los protagonistas de esta acción social y a la vez luchan por sus derechos.

“Los nuevos integrantes se dan cuenta del proyecto, les damos la bienvenida y los incluimos en el equipo deportivo y se les olvida lo que pasó, ya no pasan por el proceso que yo tuve de cinco años en depresión, y solo con ayuda de Dios, familiares, amigos y fuerza de voluntad me superé”, señaló Pérez.

Liga de Fútbol

“La ONG y la liga de fútbol han venido a ser de mucha ayuda para las personas y mi testimonio es para mandar un mensaje, que hay una segunda oportunidad para desarrollar su vida con normalidad y hasta realizar juegos deportivos que se piensa son imposibles de desarrollar".

La Liga de Fútbol de Amputados inició el año pasado con tres equipos: Conamiredis, Guerrero y Sin Barreras, este último ganó el primer lugar. Este año, la Liga inició el domingo 30 de junio en donde Conamiredis llevaba la ventaja de ser campeón ya que le ganó 2 a 1 a Sin Barreras y empató 2 a 2 a Guerrero.

De cada equipo se elegirán cinco jugadores, en total 15 deportistas representarán a Honduras como Selección Nacional de Amputados y jugarán en el Torneo Centroamericano de Amputados, a desarrollarse este mes de julio del presente año.

Héctor Pérez, miembro de Comisión Nacional de Apoyo al Migrante retornado con discapacidad (Conamiredis) comenta sobre el desarrollo de La Liga de Fútbol de Amputados en Honduras.

Publicado por Presencia Universitaria - Periódico UNAH en Domingo, 30 de junio de 2019

 

 

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