El Padre Reyes, principal defensor de los derechos de la mujer hondureña de su época

Estatua del "Padre Trino", ubicada en Ciudad Universitaria.

La UNAH dedica el Año Académico 2020 a la figura de nuestro primer rector y fundador: el padre José Trinidad Reyes Sevilla. Entre sus rasgos ampliamente conocidos debemos registrar adicionalmente su meritoria actuación como pensador y estudioso que se adelantó a su tiempo histórico (eminentemente patriarcal) al proclamar el derecho elemental de las mujeres a la educación.

En tal sentido, hasta la primera mitad del siglo XIX no existen registros de un apoyo tan claro y decidido en favor del reconocimiento del papel de la mujer hondureña, en cuanto a la necesidad de su crecimiento educativo para posibilitar la generación de oportunidades tendientes a la construcción de una sociedad más justa y equitativa.

A título personal, considero que la claridad y corrección en el discurso del “Padre Trino” es notable por sobre cualquier otro pensador de su tiempo; en cuanto a la defensa incansable de los derechos de la mujer desde sus diferentes lecciones y escritos que claramente resultan ser los primeros textos feministas, que fueron firmados con el seudónimo Sofia Seyers hace más de 150 años.

Sus escritos fueron tendientes a elevar la voz de las mujeres en torno a las arbitrariedades, desigualdad y/o marginalidad social (antecediendo incluso algunas de las principales corrientes de pensamientos feministas europeas).

De manera adicional y coincidente con el planteamiento del Padre Reyes, Paulo Freire sostiene en nuestro tiempo que al abordar la emancipación humana debe librarse de la opresión mediante la educación y mediante los cambios en las estructuras existentes (Freire, 1994); reflejándose en ambos autores su construcción ideológica basada en una pedagogía crítica del ámbito educativo que posibilite la participación social.

Asimismo, constituye un pilar de la educación femenina Francisca Reyes (hermana del “Padre Trino”), al haber sido una de las primeras maestras que tuvo Honduras; quien se preocupó por propiciar la democratización de la enseñanza más allá de las clases acomodadas de su tiempo.

En un fragmento de su escrito firmado con el seudónimo Sofía Seyers, (que constituye un manifiesto feminista); el Padre Reyes hace un reclamo directo en favor de la educación femenina e igualdad de sexos: “Reclamo únicamente, la igualdad de educación. Reclamo se considere que las almas no tienen sexo, que el ingenio y talento femeninos son tan perfectibles como los del varón, y que es claro  que, formados con tanta igualdad de facultades, -si no puedo decir con mayores dotes,- es contrariar la voluntad providencial dejar perecer sin cultivo sus inteligencias”.

Entre los aportes necesarios y reivindicativos que la UNAH realiza en la actualidad a través de la Dirección de Cultura, se estudia y socializa la contribución de mujeres hondureñas de todos los tiempos, a partir de Años Académicos ejemplificados en grandes figuras de nuestra sociedad como Visitación Padilla, Clementina Suarez, Lucila Gamero de Medina, Alba Alonzo de Quesada e Irma Leticia Silva de Oyuela, cuyo meritorio ejemplo nos lleva a un mayor progreso como sociedad.

 

 

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