El TEC desarrolla prototipo para desinfectar mascarillas N95 con COVID-19

Teniendo como fuerte las ingenierías, desde el 6 de marzo que se declaró emergencia nacional en Costa Rica, el TEC puso a disposición del país sus conocimientos y habilidades.

Este lunes, el rector del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), Luis Paulino Méndez, participó en Café Presencia, donde ahondó en la oferta académica y aportes científicos de su universidad, así como en las estrategias que han adoptado de cara a la pandemia del COVID-19.

El rector expresó que, aunque se tenía el concepto que por ser un instituto tecnológico se manejaría de mejor forma el acoplarse al modelo de docencia e investigación asistida de tecnología y virtualización, por las medidas de distanciamiento social requeridas por la pandemia, los retos han sido múltiples.

“Tenemos un modelo que llamamos 'aprender haciendo', donde el estudiante hace muchas cosas en los talleres, construye, hace modelos, los prueba, y eso siempre requiere la presencia en el TEC”, expresó el rector.

A pesar de esos factores, después de cinco semanas de constantes análisis y reflexiones, el TEC decidió continuar el semestre con asistencia tecnológica y virtualización en los cursos que fuese posible. En ayuda a los estudiantes que no contaban con acceso a dispositivos móviles, se les apoyó prestándoles computadoras y tabletas.

“Inclusive el negocio del ancho de banda no se volvió un problema, porque una de las compañías telefónicas nos cedió el ancho de banda para los estudiantes cuando ingresan a los sitios de la universidad”, destacó el académico.

Cabe destacar que el primer semestre 2020 finalizará el 20 de agosto, donde se esperan resultados favorables y razonables sobre el mismo, ya que se tiene previsto un segundo semestre también de forma virtual. El rector manifestó que uno de los temas que más ha causado preocupación por el cambio de modalidad puede ser un leve aumento en la deserción estudiantil.

Aportes científicos hacia la sociedad costarricense

Teniendo como fuerte las ingenierías, desde el 6 de marzo que se declaró emergencia nacional en Costa Rica, el TEC puso a disposición del país sus conocimientos y habilidades. En la Ingeniería en Biotecnología se ha tenido la capacidad de generar reactivos para realizar las pruebas COVID-19.

Asimismo, han trabajado en dispositivos de protección tanto para médicos y ciudadanía en general, así como un prototipo de cápsula de intubación para proteger al médico o al especialista a la hora de intubar a un paciente. Se siguió con la elaboración de protectores faciales, caretas, hisopos para pruebas y se está elaborando un diseño de mascarilla que cumpla con las características de las mascarillas N95.

La universidad ha mostrado un gran interés por los respiradores mecánicos. Hasta ahora existen dos prototipos, uno que es tradicional y otro automatizado, con sistema de autorregulación donde el doctor no tiene que estar a la par del paciente para hacer un cambio de dosis.

Entre los proyectos también destaca un prototipo de cámara de desinfección de mascarillas N95 para poder reciclarlas, cámara que también es capaz de desinfectar llaves, bolígrafos, entre otros materiales.

Este prototipo utiliza dos tipos de desinfección, la irradiación con luz ultravioleta y aire activado con plasma. Con la luz ultravioleta los científicos miden el tiempo, así como la distancia que en la que se deben colocar las mascarillas. Por otro lado, el aire se convierte en plasma, generando moléculas para desinfectar a los objetos.

En cuanto a la investigación científica, han incursionado en áreas de plasma de fusión para generar energía eléctrica, así como en el área de la microelectrónica para la elaboración de circuitos integrados de prueba para diferentes aplicaciones.

“No somos productores, pero estamos desarrollando prototipos que un día podrían convertirse en un producto comercial, muchos están orientados a toda la temática sensórica particularmente, como ponerle un microchip a una persona que tiene cierto problema de salud para que se esté comunicando con la familia o con el doctor”, comentó el académico.

Por otro lado, cuentan con sistemas de vinculación tomando en consideración los volcanes activos en el país, por lo que se han interesado en saber qué pasaría en el caso de una erupción. Por ello, han modelado los volcanes más cercanos de manera que mediante un historial de años se pueda predecir, en caso de una erupción, qué cobertura podría tener, y poder alertar con anticipación a las comunidades en riesgo.

Propuestas de fortalecimiento

En cuanto a las políticas públicas que se deben implementar en la región para el fortalecimiento de la educación superior, Méndez hizo hincapié en una política de financiamiento, ya que una universidad sin recursos se ve limitada en su accionar. Una política interna para la obtención de recursos es un tema que también se debe de explotar y desarrollar para no depender únicamente del estado.

Entre otras políticas destaca una política pública de sostenibilidad, convenciendo a los gobernantes del valor público de las universidades, así como la inclusión de las universidades en los planes de desarrollo de los países.

Oferta académica

El TEC se fundó en 1971 bajo la propuesta de impulsar cambios en modelos de desarrollo, implementando la parte agrícola y la industrial. La oferta académica consiste en 25 carreras de ingeniería, entre ellas ingeniería en agronomía, agrícola, forestal, electrónica, computación, electromecánica, industrial, en materiales, mecatrónica, así como administración de empresas; carreras que aportan de manera significativa al desarrollo del país.

La universidad cuenta con 18 programas de posgrado, 15 de maestría y 3 de doctorado. La matrícula ronda entre 12,000 a 12,500 estudiantes con cinco sedes a nivel nacional, siendo estos el campus tecnológico Central Cartago, el campus tecnológico local San Carlos, campus tecnológico local San José, centro académico Limón y el centro académico Alajuela, teniendo una visión de llegar a las regiones de más bajo desarrollo y altamente vulnerables con propuestas agresivas en modelos de desarrollo.

Conoce al rector

Luis Paulino Méndez Badilla es ingeniero en electrónica, graduado en el TEC.  Cuenta con una maestría por la Universidad Técnica de Aachen, en Westfalia del Norte, Alemania. Es un apasionado de la enseñanza y tiene 35 años de ser profesor en el TEC. 

Como parte de su experiencia, está el haber sido director de la Escuela de Ingeniería Electrónica en tres períodos, así como coordinador del Área Académica de la Carrera de Ingeniería en Computadores. Desde julio de 2011 y hasta junio de 2019 desempeñó el puesto de vicerrector de Docencia.

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