El trabajo infantil sigue en aumento en el país, revela estudio de la UNAH

El trabajo infantil aún sigue siendo un problema persistente y a pesar de los recursos que se han destinado, el fenómeno no se ha reducido. (Fotografía por: Clarissa Donaire).

El trabajo infantil en Honduras va en crecimiento indica estudio realizado por Sergio Francisco Zepeda, publicado en la Revista Economía y Administración (E&A), adscrita al Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales.

El investigador de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) sostiene, en su artículo “Los determinantes del trabajo infantil en Honduras”, que el trabajo infantil aún sigue siendo un problema persistente y a pesar de los esfuerzos que se han destinado, el fenómeno no se ha reducido. Lejos de eso, más bien está en aumento ya que el porcentaje de niños que trabajan entre el rango de edad de 5 a 17 años pasó de 13.6% en el 2001 a 16.4% en el 2018, refleja el estudio de Zepeda.

El investigador indica que en promedio 1 de cada 10 niños del país está desarrollando alguna actividad productiva dentro del mercado laboral, y más agravante aún en el área rural, donde 1 de cada 5 niños trabaja.

“Este comportamiento evoca un fenómeno latente que no solamente afecta a los niños y niñas, sino que también a la población en general, ya que desvela condiciones económicas y sociales desfavorables para aquellos grupos más vulnerables del país y que acrecienta cada vez más problemas como la pobreza y la exclusión social”, menciona el autor.

Lo más alarmante de este estudio es que el 63.8% de los niños y niñas en condición laboral se dedican solo a trabajar, incidiendo de manera negativa en su formación de capital humano; esta situación se agrava en el área rural ya que el porcentaje aumenta a 85.0%.

Zepeda argumenta que estos porcentajes de niños laborando en la zona rural del país “son producto de la legitimización del trabajo como base de las estructuras culturales y sociales que se vive en esas regiones y que se hace más visible en los roles que asumen los niños”.

Al finalizar, el investigador indica que un gran porcentaje de los niños que trabajan han dejado su centro de estudio, quedando relegados a tomar actividades informales que resultan peligrosas y dañinas para la salud e integridad física.

Cabe señalar que en las ciudades es común ver niños vendiendo chicles, chocolates, frutas de la temporada, lavando vidrios de los carros y cargando objetos pesados en los mercados; mientras que en las zonas rurales la explotación laboral se da en la agricultura.

Según la definición dada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el trabajo infantil es todo aquel que priva a los niños de su niñez, su potencial y su dignidad, y es perjudicial para su desarrollo físico y psicológico.

Es de recalcar que en el país, la tutela de los derechos de la niñez le corresponde al Estado, y el Código de la Niñez y la Adolescencia tipifica todos los derechos que los menores deben gozar.

 

 

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