En el marco del Bicentenario, exponen sobre la evolución de la obra arquitectónica en Honduras

Momento de la presentación de la docente de la Escuela de Arquitectura de la UNAH.

La docente del Departamento de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Norma Isabel Lagos Velásquez, en el marco de la celebración del Bicentenario de la Independencia de Honduras, este día impartió la conferencia “La evolución de la obra arquitectónica en Honduras tomando en cuenta sus elementos. 1821-2021”.

El evento, organizado por el Departamento de Arquitectura y la Comisión Universitaria para la Conmemoración del Bicentenario de la Independencia de Honduras (Cubiceh), se desarrolló a través de la plataforma Cisco Webex, retransmitido en el canal de YouTube ArquitecturaUNAH. https://www.youtube.com/watch?v=ugWvPkjeR28

Durante una hora, la conferencista compartió con la comunidad universitaria los principales hallazgos de un estudio desarrollado en el Seminario de Investigación, asignatura de la Escuela de Arquitectura de la UNAH, información que además se presentó ante la Primera Bienal de Arquitectura 2019.

Explicó que esta investigación se centra en análisis de las fachadas, puertas y pisos de aquellas infraestructuras construidas en la época colonial en 1502, seguidamente en el período independentista o conocida también como período de Formación del Estado en 1821 y el período moderno ocurrido desde 1932 a la fecha.

Lagos detalló que la información evalúa tres tipologías arquitectónicas: la religiosa, institucional y la residencial, mediante el fortalecimiento de la observación directa, la utilización de otras fuentes bibliográficas, con el fin de contar con una mirada más integradora.

Dentro de la metodología, relató que se tomó una muestra, dividida geográficamente, organizando el territorio en 5 regiones: central, norte, oriental, occidental y región sur; donde las edificaciones investigadas se ubican en las ciudades de Tegucigalpa, Comayagua, Choluteca, San Pedro Sula, Juticalpa y Olancho.

Asimismo, ubicadas en Ojojona, Cedros, San Juan de Flores, San Antonio de Oriente, Sabanagrande, Omoa, Puerto Cortés, Tela, Trujillo, Yoro, Yuscarán, Catacamas, Danlí, Santa Bárbara, Gracias, Lempira; La Ceiba y Santa Rosa de Copán. Por otra parte, Lagos agradeció el apoyo de los arquitectos Luis Estrada y Mario Matamoros por la orientación de dicho trabajo.

Sobre la tipología arquitectónica religiosa, la conferencista hizo uso de una línea de tiempo desde la época colonial, utilizando de ejemplo la Iglesia de Santa María de los Dolores en Tegucigalpa, la Catedral de Santa Rosa de Copán, la Iglesia La Merced en Gracias, Lempira, en la que explicó que para ese entonces predominaban el estilo barroco americano, observando fachadas tipo retablo ornamentado, mismas que se rigen sobre una plaza.

Asimismo, señaló que estas construcciones se caracterizan porque se utilizó la piedra debajo de sus puertas, debido a su larga durabilidad y que para ese período se implementaba el uso de loseta de barro cocido, es decir, se instalaban ladrillo de piso, arquitectura impregnada de mucho dinamismo, exuberancia formal, con muchos elementos orgánicos, donde además se aprecia un gusto del artesano local.

Para la época del surgimiento de la primera división departamental en 1825, comentó que hubo una reorganización administrativa y política del Estado, en la que los municipios y departamentos demandaron en su momento de nuevas edificaciones representativas, entre ellas las religiosas.

Sobre este período colocó de ejemplo la Iglesia Inmaculada Concepción de Juticalpa, Olancho: la Iglesia de Santa Bárbara; la Iglesia de San Marcos de Ocotepeque, las Iglesias San Juan Bautista, tanto en Francisco Morazán como en Trujillo; la Iglesia San Francisco de Asís, en Olancho, entre otras, todas ellas sometidas a remodelaciones bajo un lenguaje neoclásico, de acuerdo al nuevo estatus administrativo que vivió la población, observándose dos lenguajes arquitectónicos en una misma edificación.

“Para esta época vamos viendo cómo ciertas normas arquitectónicas van dejándose de transmitir a medida que la Iglesia se va construyendo hacia la periferia y no hacia los principales centros urbanos que están marcados por una lucha política, ¿por qué ocurre eso? porque para este período surge una separación de Estado-Iglesia”, indicó la experta.

Amplió que una de las grandes características de este período es que hubo una fuerte participación de las comunidades en la construcción de sus templos, donde no solo se utilizaban los planos completos del arquitecto, tal como ocurrió en la Colonia, dando paso al conocimiento empírico constructivo, ejemplo de ello mostró la Iglesia San Juan Bautista, ubicada en San Juancito, Francisco Morazán; y la Iglesia de San José de Colinas en Santa Bárbara, obras cuyas fachadas se ven más limpias, es decir, con ausencia de los nichos, las imágenes y altorrelieves.

Carácter monumental

La década de 1940 a 1950 estuvo marcada por grandes procesos migratorios, y este estudio del Seminario de Investigación describe que la arquitectura religiosa vuelve a tener un carácter monumental con la construcción de la Catedral San Pedro Apóstol en el año 1947, en San Pedro Sula, y también de la Basílica de Suyapa en Tegucigalpa en 1954, símbolo nacional.

Modernismo

Como ejemplo de las edificaciones eclesiásticas modernistas en el país, es decir donde ya se utilizaban materiales prefabricados, el uso del hormigón armado, el vidrio, el aluminio, elementos que permiten construir edificaciones con grandes ventanales, bóvedas o muros cortinas, la académica mostró la Iglesia San Martín de Porres, construida en 1964, ubicada en el bulevar Suyapa, cerca del Estadio Nacional; así también el Santuario Nacional de la Juventud San Juan Bosco, cerca del Instituto San Miguel, en Tegucigalpa, edificado en 1989.

Seguidamente continuó describiendo la tipología arquitectónica en el ámbito residencial, y de manera general habló del lenguaje de la arquitectura vernácula, la colonial, las edificaciones construidas en la época independentista, pasando por el período de la Reforma Liberal, el período de Tiburcio Carías Andino, la llegada de las bananeras al país, hasta llegar a lo contemporáneo.

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