Enfermedades gastrointestinales se presentan de manera frecuente en las personas

Existen diferentes tipos de enfermedades gastrointestinales cuyas causas son variadas.

Las enfermedades gastrointestinales se presentan de manera frecuente en las personas, por ello el Programa Pumas Saludables y en Movimiento desarrolló el webinario “Salud y nutrición digestiva: enfermedades gastrointestinales”, a cargo de las estudiantes de la Carrera de Nutrición: Daniela Rodríguez y Sofía Martínez.

“Se estima que el 20 por ciento de las consultas generales son por problemas gastrointestinales, es decir que estas afecciones son muy frecuentes”, refirieron las ponentes.

Las estudiantes, quienes se encuentran realizando su práctica profesional, explicaron cuáles son las enfermedades gastrointestinales más comunes y orientaron a los participantes sobre el tipo de nutrición que deben consumir para contrarrestar estos problemas.

Las enfermedades gastrointestinales se definen como aquellas que afectan el sistema digestivo, es decir el esófago, estómago e intestinos. El origen de estas enfermedades puede ser por motivos químicos, biológicos o psicológicos.

Enfermedades gastrointestinales más comunes:

  1. Reflujo gastroesofágico: el reflujo se manifiesta cuando el ácido del estómago sube a través del esófago y esto genera un malestar que se describe como acidez o sensación de ardor. Se cree que existen diferentes causas para que se produzca, como ser factores dietéticos o formas de vida que pueden contribuir al reflujo gastroesofágico.

Entre sus síntomas está: pirosis (ardor), afonía, carraspera y asma o dificultad respiratoria. Existen diversas complicaciones derivadas del reflujo, aunque estas no ocurren en la mayoría de los casos ya que dependen de la severidad del reflujo en cada sujeto. La más frecuente es la esofagitis, que es la inflamación de la mucosa del esófago que está expuesta al ácido.

  1. Gastritis: es una enfermedad que se caracteriza por la inflamación de la mucosa que recubre el estómago. Esto genera que se produzca menos ácido y enzimas, menos moco y otras sustancias que normalmente protegen al revestimiento del estómago de la acción del jugo digestivo ácido.

Se puede presentar como gastritis aguda, la cual hace referencia a la aparición rápida de la inflamación y los síntomas aparecen después de que el estómago es expuesto a los factores desencadenantes. Es ocasionada por infecciones, agentes irritantes y estrés.

También como gastritis crónica se presenta por un periodo largo de tiempo, con intermitencia en la aparición de los síntomas. Tiene un origen autoinmunitario o bien por infección por Helicobacter pylori (H. pylori). Entre sus síntomas se puede mencionar dolor epigástrico (dolor que se siente en la parte media superior del abdomen entre las costillas y el ombligo), y puede presentarse también con náuseas, vómitos, sensación de plenitud epigástrica, ardores y pirosis.

“Se puede considerar como síntomas de alarma la pérdida de peso, presencia de sangre en heces, vómitos significativos, dolor nocturno o la historia familiar de enfermedad ulcero-péptica”, insistió Rodríguez.

Se considera que las causas más comunes de dicha patología gástrica son: infección por H. pylori, irritantes gástricos, radiación, antiinflamatorios no esteroideos (AINES), drogas, alcohol y tabaco.

Ulcera péptica: las úlceras pépticas son llagas abiertas que aparecen en el revestimiento interno del estómago y la parte superior del intestino delgado. Entre sus síntomas se encuentra: dolor de estómago ardiente, sensación de plenitud, hinchazón o eructos, intolerancia a los alimentos grasos, acidez estomacal, náuseas.

Con menos frecuencia, las úlceras pueden causar signos o síntomas graves como los siguientes: vomitar sangre, que puede verse roja o negra, sangre oscura en las heces, o heces que son negras o alquitranadas, dificultad para respirar, sentirse débil, náuseas o vómitos, pérdida de peso (por falta de ingesta), cambios en el apetito. “Las causas de dicha enfermedad pueden ser por bacterias, uso frecuente de ciertos analgésicos, fumar, consumir alcohol, estrés no tratado, o alimentos muy procesados o con irritantes adicionados”, comentó Rodríguez.

Para poder contrarrestar este problema de salud, las expertas recomendaron una dieta blanda, ya sea de tipo mecánico o química. “La misma debe incluir alimentos como frijoles licuados, leche descremada y deslactosada, aceites vegetales, métodos de cocción como cocido, al vapor o asado, así como retirar la concha a algunas frutas para que sea más fácil su masticación”, puntualizó Martínez.

  1. Síndrome de Intestino Irritable, más conocido como “colon irritable”: es un trastorno funcional crónico y benigno del tubo digestivo. Sus síntomas principales son el dolor o molestia abdominal, la hinchazón y la alteración del hábito intestinal (estreñimiento y/o diarrea).

“Entre sus síntomas y signos se puede mencionar dolor de tipo cólico y espasmos en la parte inferior del abdomen, náuseas, hinchazón y gases, dolor de cabeza, dolor rectal, dolor de espalda, pérdida del apetito, episodios de diarrea y estreñimiento que se alternan, fatiga, depresión, ansiedad, dificultad para concentrarse”, explicó Martínez.

Entre sus causas se mencionar las contracciones musculares en el intestino, inflamación intestinal, infección grave. Para tratarla se debe evitar las cantidades excesivas de grasas, la cafeína, el alcohol y los compuestos de lactosa, fructosa y sorbitol, pues se trata de elementos de escasa absorción en el intestino delgado.

  1. La intolerancia a la lactosa: la cual afecta al 60 % de la población adulta y es la incapacidad de digerir por completo el azúcar (lactosa) de los lácteos. Entre sus síntomas pueden mencionarse ruidos estomacales, diarrea, náuseas, cólicos, gases e hinchazón.

Para reducir la cantidad de lactosa en su dieta se debe limitar el consumo de leche y otros productos lácteos, incluir pequeñas porciones de productos lácteos en sus comidas habituales, comer y beber helado y leche con contenido reducido de lactosa y añadir una enzima de lactasa líquida o en polvo a la leche para descomponer la lactosa.

  1. La enfermedad celiaca: es una enfermedad digestiva que daña el intestino delgado y altera la absorción de las vitaminas, minerales y demás nutrientes que contienen los alimentos. Es una enfermedad inmunológica gatillada por una respuesta al gluten contenido en las harinas del trigo, centeno y la cebada.

Entre sus síntomas están: diarrea crónica, pérdida de peso, deposiciones abundantes, grasientas, anemia inexplicada, dolor abdominal recurrente, gases, dolores óseos y articulares, calambres musculares, cansancio, retraso del crecimiento.

La causa de la intolerancia celíaca es desconocida, pero probablemente sea causada por la susceptibilidad genética a la intolerancia, agentes ambientales, probablemente infecciones virales u otra infección, asociación con otras enfermedades autoinmunes que también son producidas por la combinación de susceptibilidad genética e infecciones.

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