Escritor Atanasio Herranz expuso sobre hallazgos de la lengua lenca

El investigador Herranz ha comprobado que existió una separación entre los pueblos lecas de El Salvador y Honduras.

La Carrera de Letras, de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), organizó la conferencia sobre lengua lenca, a cargo del doctor Anastasio Herranz, quien tiene amplia  experiencia en el estudio de las lenguas indígenas de Honduras.

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“Fue una conferencia motivadora sobre una publicación que voy a hacer en El Salvador, se trata de un libro sobre el lenca de El Salvador y el lenca de Honduras. El objetivo es motivar a los estudiantes y académicos para que  los del área de lingüística procuren trabajar las lenguas indígenas y los de literatura, los relatos orales; por ejemplo”, expresó el doctor Herranz, profesor jubilado de la UNAH.

A criterio de Herranz, estos trabajos ayudarían a fomentar la identidad del hondureño, que al fin y al cabo es producto de una cultura pluricultural y multilingüística. El reconocido investigador indicó que en el español de Honduras hay muy poca influencia de la lengua lenca. “Eso lo recogí en un trabajo que hice hace varios años y que próximamente será publicado en la Lengua Española en Honduras”, expresó.

Sobre los lencas, Herranz refirió que no se llaman lencas entre ellos. Su lengua no tiene infinitivos y tienen que conjugarlos en un tiempo y en una persona. 

Lenca de Honduras

Según el trabajo mencionado, donde más influencia se tiene de la lengua lenca en el español de Honduras es en la forma de hablar español de las mujeres de la zona de occidente (el lenca ya nadie lo habla). “Las mujeres tienen un silbadito (psssss), ciertas inflexiones con las vocales (como ajaaa, uumm) y ondulaciones de la voz; que se parece mucho a las formas de las indígenas guatemaltecas o de otras lenguas indígenas de Centroamérica”, afirmó.

En tanto que en los hombres es menor la incidencia de la lengua lenca, el resto de los hablantes en general “son seseantes, silban más, algunos producen una “c” que es como una “z”, pero que no es española, aunque se parece mucho.

El investigador aseveró que el lenca de Honduras tiene variantes dialectales, cosa que no hay en el lenca de El Salvador, esto en base a los documentos recogidos “en los diccionarios de mi investigación. Son 15 pueblos en los que hay registros del lenca de Honduras, para el caso en Opatoro, Yamaranguila, Santa Elena, Intibucá y sobre todo Guajiquiro, que es donde más registros hay.

Durante la conferencia hizo referencia a la creencia de que el lenca de Honduras está mal documentado y es que casi todos los lingüistas, incluido Leman (investigador Alemán que recopiló más información), consideraron que esta lengua no contaba con una documentación verídica, sin embargo Herranz considera que el problema es que Leman tomó trabajos incompletos. Sin embargo, ahora sí se considera que el mejor documentado es el lenca de Honduras, y en segundo lugar el lenca de El Salvador.

Lenca de El Salvador

En cuanto a la historia del lenca de El Salvador, “ellos están incrustados en la zona náhuatl pipil y los náhuatl se expandieron a costa de los lencas y los cacaoteras. La zona es como una isla y el pueblo de Chilana y el Cacaotero también  era una isla rodeada de náhuatl hablantes o pipiles. Ocurrió que estos (lencas de El Salvador perdieron el "continun" territorial que tenían con los lencas de Honduras y así se produjo la separación entre ambos pueblos.

“Cuando dos lenguas se separan, quiere decir que empiezan a tener diferencias en sonidos o significados, o bien en nuevas palabras”, comentó.

Los enclaves náhuatl jugaron un importante papel en la difusión de su lengua, la cual se utilizó en la evangelización. Estos se convirtieron en enclaves comerciales en Valle de Sula, Trujillo, Olancho y en la región sur del país.

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