Estrategia orientada a lograr paz en América Latina trasciende fronteras

Dinamizadores del Programa Jóvenes voluntari@s por la paz y voluntarios de Honduras, México, Argentina, Ecuador, Colombia y Brasil desarrollaron del 30 de abril al 4 de mayo una serie de actividades de sensibilización y reflexión comunitaria en pro de la paz.

La referida iniciativa forma parte del seguimiento a la campaña de comunicación “Una nueva normalidad es posible y necesaria”, impulsada por el Consejo Latinoamericano de Investigación para la Paz (CLAIP), y corresponde a la parte práctica del voluntariado coordinado por el Área de Paz del Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad (IUDPAS).

“Nosotros aprendemos teoría sobre la paz y luego, acorde a lo que aprendimos, realizamos una acción, en este caso el taller acción por la paz, con expertos que entablaron con los asistentes un diálogo abierto y colectivo que permitió conocer conceptos importantes sobre la paz, los tipos de violencia que existen y afectan directa e indirectamente y mantener un pensamiento crítico”, dijo Xilian Sarahí Bejarano, facilitadora del equipo de Honduras que posteriormente plasmó sus reflexiones mediante el arte, con pinturas, poemas y  actuaciones.

Como forma de promoción y difusión del mensaje, los universitarios además acompañaron la marcha del Día internacional del trabajo, llevando a la comunidad hondureña que asistió, elementos que tendientes a generar crítica, reflexiones y propuestas de cambios a la "normalidad" impuesta por la pandemia de COVID-19.

“Llevamos mensajes de nuestra campaña, stickers, volantes y una manta que salió del taller; fue un trabajo que requirió mucho tiempo pero es un placer poder promover una cultura de paz  y contribuir a generar un cambio en nuestra sociedad”, acotó el universitario Luis Flores.

En el caso de Colombia, según indicó la dinamizadora Daniela Hernández, la iniciativa partió de la pregunta ¿Qué es el trabajo y qué tensiones y experiencias corporales y emocionales ocurren en torno a el?, lo cual la llevó junto al resto del equipo a entablar un diálogo al respecto y comprender su complejidad, con base en la experiencia de las personas que respondieran a la dinámica que tuvo lugar en diferentes espacios públicos de Bogotá, en el marco de la efeméride del 1 de mayo, a fin de sembrar semillas con un potencial de grandes cambios.

“Además de permitirnos comprender nuestros espacios, esta es la oportunidad de poner en práctica todo lo que hemos venido aprendiendo y trabajando y ponerlo en contexto en un país que está atravesando un conflicto de más de 50 años pero que también tiene una necesidad profunda de transformación social que contribuya a lograr el bienestar de todos y todas”, manifestó previo a esta festividad.

En Ecuador, mientras tanto, la estrategia consistió en una charla inductiva en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), con el propósito de promover entre la audiencia en su mayoría joven, alternativas no violentas contribuyentes a frenar los altos índices de violencias estructurales, culturales y directas que afectan a la población latinoamericana e impulsar procesos participativos de transformación.

La reflexión colectiva que en México desembocó en la composición de una melodía inspirada en el manifiesto de Una nueva normalidad, en Argentina fue posible a través de la entrega de volantes con frases de la campaña y una reflexión al respecto.

“Para nosotros significa compartir con otros y otras nuestra preocupación por la realidad actual y nuestra esperanza por la construcción de un futuro mejor; es una manera de llegar a más personas que sienten las mismas inquietudes y deseos de hacer algo, para que nos unamos, organicemos y pensemos en conjunto nuevas y mejores maneras de hacer las cosas. Espero que esta serie de esfuerzos realizados en toda Latinoamérica nos permitan encontrar a más personas que como yo sienten deseo de entender y transformar nuestros países”, manifestó Idalia Lovo, dinamizadora de Argentina.

 

Noticias relacionadas:

Comentarios