Estudiar en el 2021 será un fuerte impacto a la economía de los padres, advierte experto en educación

El año escolar está a punto de comenzar y como es costumbre, las falencias en educación y los abismos de las clases sociales se hacen cada vez más evidentes y plantean un reto tanto al sistema educativo como al país, ya que la virtualidad no es viable para un buen porcentaje de la población.

“Los resultados que podrían esperarse es que vamos a tener una presión social fuerte en primera instancia por matricularse, no porque no habrá cupos, sino por la dificultad para matricular al estudiante en un formato principalmente virtual”, advirtió Russbel Hernández, doctor en economía y director del Instituto de Investigación y Evaluaciones Educativas y Sociales (INIEES) de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM).

Asimismo, dijo que la situación es que una gran parte de la población hondureña tiene problemas para tener acceso a las plataformas virtuales y a la conectividad, ya que esto genera además de las matrículas y los útiles, un impacto en la economía, por lo que plantea que por su parte la Secretaría de Educación está abriendo espacios para la presencialidad o semipresencialidad según el lugar o la región.

Para que los estudiantes enfrenten este nuevo año se deben buscar alternativas junto al Comité del Centro Educativo, siendo de suma importancia que haya una organización tanto de los padres como de los estudiantes, los profesores y la comunidad local, así también de las instancias municipales para establecer las mejores formas y de esta manera apoyar a los estudiantes en cuanto a cómo insertarse ya sea a nivel virtual o de manera semipresencial o presencial escalonado, buscando la mejor forma de hacerlo principalmente en los municipios y aldeas donde el contagio ha sido bajo.

Hernández explicó que se trata de dos situaciones, no solamente el tener acceso a la conectividad, sino también a las condiciones de bioseguridad en los centros educativos en donde se puedan generar clases con los estudiantes.

La Secretaría de Educación junto con la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), el gobierno central y organismos no gubernamentales deberían hacer un proceso fuerte de apoyo con dotación de paquetes de internet, teléfonos inteligentes para poder ayudar a los padres con estas cargas, ya que la mayoría no tiene los ingresos económicos suficientes para recargar saldo a sus celulares.

El aprendizaje es un desafío fuerte y la clave está en que se le dote al estudiante de materiales educativos de manera impresa con la lógica de autoformación y reforzamiento de sus centros educativos, motivando a los padres a ejercer el papel fundamental de acompañar a sus hijos y apoyarles socioemocionalmente para que ellos valoren en medio de estas dificultades el esfuerzo que se hace porque obtengan una educación.

También propone que los padres deben gestionar una organización a nivel del centro educativo para encontrar formas alternativas para que sus hijos permanezcan en los centros educativos y no desistan de la educación este año.

La otra propuesta es que los padres se apoyen en la comunidad, el patronato u otros actores para poder buscar la ayuda necesaria y que continúen con el proceso educativo.

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