Estudio de UNAH-Valle de Sula indica que las Mipymes son el rubro económico más afectado por COVID-19

Infografía por Miguel Flores.

“Las empresas más golpeadas por esta crisis son las Mipymes, entre ellas las microempresas que cerraron temporalmente sus actividades, ya que solo entre el 13 y el 20 por ciento siguen operando”, manifestó la docente investigadora Vanessa Rodríguez al presentar Análisis de Resiliencia Empresarial, COVID-19, Región Norte”, junto a también investigador Sael Bautista David.

En tanto que del 4 al 15 por ciento se vieron en la necesidad de cerrar sus operaciones de manera temporal (con posibilidades de abrir) y entre un 6 y 17 cerraron sus negocios definitivamente (sin posibilidades de abrir a futuro).

Y es dentro de los efectos del COVID-19, la oferta y la demanda se han visto afectadas de manera indirecta por la suspensión de la actividad productiva (regional y local) y el aumento del desempleo, causado por la recesión mundial.

En línea con estos resultados, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en su segundo informe de 2020, plantea que las repercusiones en el empleo de ingresos de los hogares y los ingresos gubernamentales serían mayores en Centroamérica y el Caribe, donde este sector emplea a unos 2.4 millones de personas, y esto constituye un 15.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

CEPAL también indica que el turismo sufrirá efectos de retracción, especialmente en lo concerniente a la micro y pequeña empresa, cuyo peso en el sector de hoteles y restaurantes es enorme, representando el 99 por ciento de las empresas y el 77 por ciento del empleo.

El estudio se valió de dos encuestas de Resiliencia Empresarial para tomar los datos. En un primer momento sobre las siguientes actividades: profesionales, agricultura, alojamiento, artísticas y recreativas, comercio al por mayor, comercio al por menor, servicios de comidas, entre otras; sumando unos 245 y 17 rubros.

En un segundo levantamiento participaron 286 empresas y 17 rubros económicos, representados en turoperadores, tiendas y talleres de artesanías, restaurantes, hoteles, guías turísticos, centros de recreación, cafeterías, bares, agencias de viajes.

Dicha presentación se realizó como aporte de investigación de la Máxima Casa de Estudios en UNAH-Valle de Sula, a través de la Coordinación Regional de Investigación, en el marco del Precongreso Regional del Primer Congreso Virtual de Investigación Científica de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) con el lema “Retos de la Investigación Científica en Honduras y la Pandemia COVID-19", desarrollado durante la semana actual.

Cabe mencionar que este estudio está enmarcado en la línea de investigación del desarrollo sostenible, donde se mezclen las diferentes ciencias en pro del medio ambiente, tomando en consideración que las necesidades humanas (tanto económicas como humanísticas) están en relación con las necesidades de la naturaleza; por lo cual se debe trabajar en dicha sintonía.

Panorama Nacional

Según el estudio, el COVID-19 tendrá efectos graves en el corto y largo plazo en la oferta y la demanda a nivel agregado y sectorial, cuya intensidad y profundidad dependerán de las condiciones internas de cada economía, el comercio mundial, la duración de la epidemia y las medidas sociales y económicas para prevenir el contagio.

“Ante esto, las proyecciones apuntan a una desaceleración y no a una reducción del de las remesas a Honduras, que pasaría del 13 a entre 8 y 7 por ciento en 2020 y 2021, respectivamente”, mencionó Sael Bautista, coinvestigador del estudio.

Un área que se verá afectada será la de los viajes y actividades turísticas, debido a la rápida reducción de desplazamientos en todo el mundo.

Asimismo, es probable que se reduzca un descenso de las exportaciones que puede verse compensado por una reducción de las importaciones a raíz de la interrupción de las cadenas que suministran sus productos en todo el mundo.   

Según la CEPAL, entre las consecuencias de corto plazo, el estudio afirma que aumentará la tasa de desempleo, se tendrán menores salarios e ingresos, aumentarán los niveles de pobreza y aún más de pobreza extrema, y en el ámbito de salud, mayores costos, fragmentación y desigualdades de acceso.

En tanto que a mediano y largo plazo, CEPAL pronostica quiebres de empresas, reducción de la inversión privada, menor crecimiento económico, menor integración en cadenas de valor, así como el deterioro de las capacidades productivas y del capital humano.

Noticias relacionadas:

Comentarios