Estudio del ODU ratifica ausencia del Estado en salud, educación y seguridad alimentaria durante pandemia en La Mosquitia

El estudio de caso en las comunidades misquitas confirma la ausencia del Estado para garantizar el derecho a la salud, educación y seguridad alimentaria.

En su boletín número 14, el Observatorio Demográfico Universitario (ODU), de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) concluyó que en las comunidades misquitas de Gracias a Dios durante la pandemia por la COVID-19 se profundizó la violación a derechos patrimoniales.

“Pues aun cuando se limitó la libre locomoción, eso no impidió la tala de árboles y otras actividades extractivistas ante la falta de control estatal en el territorio. Pese a todo lo negativo, sus conocimientos y prácticas ancestrales relacionadas con el uso de plantas medicinales, la abundancia de la biodiversidad y la solidaridad comunitaria ha representado su tabla de salvación que permite la resiliencia de estas comunidades”, detalla la investigación.

El documento además denuncia que actualmente de manera ilegal se está construyendo una carretera que conecta municipios del departamento de Olancho con el municipio de Wampusirpe en Gracias a Dios causando con ello una masiva deforestación en la reserva del Hombre, Biosfera del Río Plátano, Biosfera Tawahka Asagni y Parque Nacional Warunta. Se comenta que esta obra está siendo financiada con capital procedente del narcotráfico por lo que es denominada la "narco carretera".

Según los especialistas del ODU, el Coronavirus constituye una grave amenaza para la salud de la población en general, sin embargo, los pueblos indígenas en Honduras se encuentran en mayor desventaja, pues históricamente han sido excluidos de diversos servicios sociales, entre ellos: el derecho a la salud y al saneamiento, ambas condiciones relevantes para mitigar la transmisión del virus y abordar adecuadamente el tratamiento sintomatológico de la enfermedad.

Durante el año 2020, la población hondureña fue afectada por la pandemia, aun cuando, desde el gobierno central y los gobiernos municipales se hicieron esfuerzos para enfrentar la problemática, se hizo evidente una priorización hacia los pueblos indígenas como grupo vulnerable. Frente a esta omisión, los saberes ancestrales y sus estilos de vida tradicional han representado la fuente de su resiliencia.

La más reciente edición de la publicación describe la vulnerabilidad generada por la pandemia en las comunidades misquitas de Gracias a Dios en el aspecto sociodemográfico, de salud-epidemiológico y ambiental durante el año 2020.

Según el informe, al igual que en el resto del país, la COVID-19 también afectó las comunidades misquitas del departamento de Gracias a Dios, pero de manera más tardía, pues los primeros casos se presentaron 4 meses después de reportado el paciente cero en Honduras, específicamente el 7 de julio del 2020 y el primer caso reportado en el país fue 11 de marzo 2020.

Como parte de la reflexión final, los investigadores sostiene que la pandemia ha evidenciado las carencias y limitaciones que tienen las estructuras del Estado y por ende los gobiernos municipales, a nivel de servicios sociales sobre todo en el área de salud, educación y pensiones sociales. El estudio de caso en las comunidades misquitas confirma la ausencia del Estado para garantizar el derecho a la salud, educación y seguridad alimentaria.

Fondos para la investigación

Por otra parte, la publicación detalla que la magnitud de la epidemia ha sido objeto de estudio desde las diversas ciencias; en el caso particular de las Ciencias Sociales, CLACSO-Argentina, gestionó fondos financieros para promover becas de investigación bajo la iniciativa “Pensar la Pandemia desde las Ciencias Sociales y las Humanidades”; en 2021 seis equipos de investigación de países latinoamericanos abordaron la temática desde diferentes dimensiones.

En el caso particular del equipo de investigadores centroamericanos, se consideró como parte del estudio trabajar con 3 pueblos indígenas. Para Honduras se seleccionó a las comunidades misquitas ubicadas en el departamento de Gracias a Dios.

Para desarrollar este estudio de caso se utilizaron fuentes primarias mediante entrevistas a actores claves y fuentes secundarias específicamente información del Portal de Datos Demográficos COVID-19 del ODU-UNAH.

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