Estudio refleja que el 93 % de la partida presupuestaria para educación se va en sueldos y salarios

Para inversión en infraestructura y material didáctico queda menos del 10%.

La partida presupuestaria destinada a educación en el 2021 fue de 32,234,886,009 L (treinta y dos mil doscientos treinta y cuatro millones ochocientos ochenta y seis mil, con nueve lempiras) de esa cifra, entre el 87 y el 93% se va en sueldos y salarios para 56,464 plazas, dejando un margen muy pequeño para la inversión en infraestructura y material didáctico.

Los resultados anteriores fueron expuestos en el Diagnóstico de Crecimiento Inclusivo de Honduras, investigación desarrollada conjuntamente por economistas de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés) con sede en Washington, el Instituto de Investigaciones Sociales y Económicas (IIES) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), y con el apoyo del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep).

Los hallazgos resaltan que el gobierno hondureño gasta más en educación que cualquier otro país comparado como porcentaje del PIB, gasto que está muy por encima de lo que se esperaría por el nivel de sus ingresos con resultados bajos.

El Diagnóstico de Crecimiento Inclusivo indica que la educación primaria comprende la mayor parte de los gastos en educación, con un 48 %, seguida de la educación secundaria (25 %) y la educación terciaria (18 %).

Sin embargo, sostiene que, a pesar de estas grandes inversiones en educación, el sistema educativo hondureño continúa luchando con problemas de infraestructura, calidad y capacitación. En parte, esto puede deberse a la gran masa salarial, que ha representado entre el 87 % y el 93 % del gasto en educación del 2007 al 2017. Esto es más alto que Nicaragua, Paraguay y El Salvador (los únicos países que disponían de esta información), quienes invirtieron el 70 % de su presupuesto educativo en salarios, así como el promedio de América Latina y el Caribe del 76 %.

De igual manera, hace énfasis que los sistemas educativos de mayor rendimiento del mundo en términos de puntajes de exámenes, incluidos Corea del Sur y Finlandia, generalmente gastan alrededor del 50 % de su presupuesto educativo en salarios. Específicamente, dentro de América Latina y el Caribe, Costa Rica, que se encuentra entre los sistemas educativos con mejor desempeño en la región, según los puntajes PISA de la OCDE, gasta aproximadamente el 60 % de su presupuesto de educación en salarios, lo que sugiere que el gasto en educación de Honduras puede que no sean asignados de manera óptima para garantizar el mayor beneficio a los estudiantes.

El Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés), de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) tiene por objeto evaluar hasta qué punto los alumnos cercanos al final de la educación obligatoria han adquirido algunos de los conocimientos y habilidades necesarios para la participación plena en la sociedad del saber.

Matrícula y logro educativo

El logro educativo general en Honduras ha mejorado de manera constante durante las últimas dos décadas, de solo 4.3 años en el 2000 a 6.5 años en el 2017. Sin embargo, este promedio permanece muy por debajo del promedio de países comparados de 7,3 años, no obstante, el mismo bajó, esto por los efectos colaterales de la pandemia según el Observatorio Universitario de la Educación Nacional e Internacional (Oudeni).

La Investigación resalta que, si bien es cierto, Honduras venía presentando avances significativos para garantizar un acceso casi universal a la educación primaria, estos avances según el informe de la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (Cepal) afectó a los más vulnerables, quienes al no contar con acceso a internet y dispositivos electrónicos quedaron fuera de la cobertura educativa de manera automática.

“La matrícula neta en la escuela primaria es alta, del 95 %, y no hay diferencias significativas en las tasas de matrícula entre estudiantes hombres y mujeres. Sin embargo, la matrícula comienza a caer vertiginosamente a los 12 años, con disparidades significativas entre las poblaciones urbanas y rurales, así como entre los hogares pobres y no pobres. Cuando los estudiantes llegan a la escuela secundaria, estas brechas se han ampliado aún más: a los 16 años, solo el 37 % de los niños en las áreas rurales están matriculados en la escuela en comparación con el 78 % de los niños en las áreas urbanas (una brecha de 40 puntos porcentuales)” detalla el diagnóstico.

Si bien las disparidades en la matrícula escolar entre las áreas urbanas y rurales es un desafío común en América Latina y el Caribe, los datos disponibles sugieren que el problema es particularmente pronunciado en Honduras.

Las razones por las que los niños abandonan la escuela son variadas, pero con mayor frecuencia se relacionan con factores económicos detalla que un estudio del Banco Mundial encontró que el porcentaje de estudiantes que citan la inseguridad económica como su principal razón para abandonar la escuela es más alto en Honduras que en cualquier otro lugar de Centroamérica, con un 53%.

Por las variables descritas, el camino a futuro en el tema educativo no es optimista.

 

Noticias relacionadas:

Comentarios