Expertos de la UNAH, UCR y UES desarrollan Iniciativa Centroamericana sobre Serpientes

En cuanto al Sistema de Salud, es necesario capacitar al personal para garantizar un tratamiento efectivo con el uso de los antivenenos.

En esta ocasión Javier Zúniga, estudiante por egresar de la Carrera de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y miembro del Colectivo Interdisciplinario de Investigación Ixchel; José María Gutiérrez, profesor emérito de la Facultad de Microbiología y del Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de Costa Rica (UCR); Monserrath Hernández, egresada de la Licenciatura en Biología por la Universidad de El Salvador (UES); Jackeline Alger, docente a tiempo parcial en la Facultad de Ciencias Médicas de la UNAH y parasitóloga; y Eduardo Boza Oviedo, biólogo de la Universidad de Costa Rica (UCR) y de la UNAH, fueron entrevistados en Café Presencia, con el fin de compartir sobre la Iniciativa Centroamericana sobre Serpientes.

De forma inicial, Zúniga expresó que esta iniciativa consiste en el abordaje del ofidismo y que puede ser visto desde el ámbito de las ciencias naturales, de la sociología y las ciencias médicas. Tiene un enfoque multidisciplinario ya que trabaja mediante enlaces con personas o instituciones que tengan interés en compartir o trabajar sobre este tema. 

La Iniciativa Centroamericana tiene sus inicios en el 2016 cuando se plantearon como grupo Ixchel trabajar aspectos ecológicos y de venenos sobre las serpientes en Honduras. Con ese plan en mente, se visitó el Instituto Clodomiro Picado en Costa Rica y mediante pláticas con José María Gutiérrez, se definió que sería de gran interés el abordaje del ofidismo. Cuando regresaron del viaje comenzaron con los trabajos de indagación para conocer cuáles eran los enlaces que se podían realizar en Honduras.

“Necesitábamos equipo para comenzar a trabajar con los venenos, preservarlos. Hicimos un enlace con la Escuela de Microbiología, luego conocimos a la doctora Jackeline Alger, y ella ya venía trabajando, brindando talleres a médicos, y posteriormente siguieron uniéndose algunas personas, por ejemplo, el Centro de Rescate Animal El Ocotal y el Zoológico Rosy Walther. El año pasado en julio se comenzó a pensar que sería bueno abarcar otros países de la región centroamericana. Esta propuesta nos la hace José María, del Clodomiro Picado”, expresó.

Envenenamientos y estadísticas

Por su parte, José María Gutiérrez explicó que los envenenamientos por mordedura de serpiente son un problema significativo de salud pública a nivel mundial. Es un problema que afecta primordialmente a poblaciones en condiciones de pobreza en regiones como Asia, África Subsahariana y América Latina. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha catalogado las mordeduras de serpiente como una enfermedad tropical desatendida.

Se estima que cerca de dos millones y medio de personas sufren envenenamiento por mordeduras de serpiente en el mundo cada año, de las cuales 125,000 mueren a consecuencia de estos envenenamientos. Cerca de 400,000 personas quedan con algún tipo de secuela física o psicológica como amputaciones, disfuncionalidad, problemas renales crónicos, problemas neurológicos, síndrome de estrés postraumático, depresión o ansiedad. En la región centroamericana se estima que ocurren 5,000 casos de mordedura de serpiente cada año, lo que indica que es un problema que debe ser atendido. El país que más casos presenta es Panamá, con 2,000 mordeduras.

En Costa Rica, desde inicios del siglo XX, se han hecho esfuerzos importantes para estudiar este problema y sus soluciones. En la década de 1960, Costa Rica produjo por primera vez sueros antiofídicos, que es el tratamiento principal para los envenenamientos. A partir de 1970 surge el Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de Costa Rica que tiene como misión el estudio y la búsqueda de soluciones al problema de los envenenamientos por mordedura de serpiente en Costa Rica y en otros países.

Honduras

Por su parte, Jackeline Alger indicó que en Honduras la mordedura de serpiente es un evento relativamente frecuente. Según datos de la Secretaría de Salud, en los últimos años se han notificado entre 800 y 880 casos por año, lo que proporciona una estadística de dos a tres mordeduras por día a lo largo de un año. En el 2019 hubo una alta incidencia de casos en la costa norte, en Atlántida, Colón y Gracias a Dios. El año pasado hubo un descenso de casos posiblemente por el confinamiento de la población en la pandemia.

Las características de la mordedura dependen de la especie de serpiente que ocasionó el evento, pero también el lugar anatómico donde ocurrió la mordedura y se si trata de un niño o de un adulto. En los últimos años, en el Hospital Escuela es frecuente el evento en niños, hechos ocurridos en el peridomicilio, adentro de la casa, en el patio o en los alrededores de la casa en el anochecer. Usualmente estos niños salen caminando descalzos o con sandalias, por lo que es importante alumbrar y limpiar los espacios.

Recomendaciones

En cuanto a las recomendaciones, Monserrath Hernández manifestó que es necesario realizar un diagnóstico por cada país y establecer un programa de prevención, control y tratamiento, teniendo en cuenta la capacitación de manera constante, así como la educación en las comunidades que presentan alta incidencia de casos de mordeduras. Es indispensable cambiar el comportamiento de las comunidades, quitar mitos, prejuicios y malas costumbres para contribuir a la preservación de las especies y prevenir los accidentes ofídicos. En cuanto al Sistema de Salud, es necesario capacitar al personal para garantizar un tratamiento efectivo con el uso de los antivenenos. Es fundamental que el personal conozca las manifestaciones clínicas y cómo realizar un buen diagnóstico.

Como mensaje final, Eduardo Boza manifestó: “Yo deseo dibujar en cada espectador un panorama general sobre los pilares filosóficos fundamentales que sostienen esta iniciativa. Hemos querido darle una estructura filosófica de ideas claras a esta iniciativa que permitan cumplir los propósitos. Los cuatro pilares son la integralidad, la autonomía, la visión académica y de salud pública y la organización eficiente. Tenemos unos ideales muy firmes, claros, que deseamos mantener, deseamos tener una visión académica y de salud pública y que procure una sostenibilidad económica, pero que nunca se convierta en un proyecto comercial”.

Conozca a los invitados

Javier Zúniga es miembro de la iniciativa centroamericana sobre ofidismo. También es coordinador del grupo de investigación Ixchel, organización sin fines de lucro centrada en la investigación científica de calidad. 

José María Gutiérrez, durante 45 años ha desarrollado actividades de docencia, investigación y acción social en la Universidad de Costa Rica. Sus investigaciones se han centrado en el estudio de la bioquímica y mecanismo de acción de venenos de serpientes, en la evaluación preclínica de antivenenos (sueros antiofídicos) y en el desarrollo de nuevos antivenenos para diferentes regiones del mundo. Ha sido asesor de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el tema de antivenenos.

Por su parte, Monserrath Hernández es fundadora y responsable Ad Honorem del Primer Serpentario Venenoso de ese país, en el Centro de Investigación y Desarrollo en Salud de la Universidad de El Salvador (UES) desde el año 2019 hasta la fecha. Ha recibido capacitaciones en primeros auxilios en casos de accidentes ofídicos, prevención y manejo seguro de organismos, certificadas por la Red Internacional de Centros de Referencia para el Control y Tratamiento de las Intoxicaciones por Animales Ponzoñosos (Redtox) y el Centro Antiveneno Nacional de Guatemala (CAN). 

Jackeline Alger, doctora en medicina, PhD, es miembro del Instituto de Enfermedades Infecciosas y Parasitología Antonio Vidal (IAV), una organización sin fines de lucro dedicada a capacitar, asesorar y realizar investigaciones. Combina el trabajo de laboratorio clínico, la enseñanza y las actividades de investigación con la tutoría de estudiantes de grado y posgrado, docentes y profesionales que realizan investigaciones para la salud.

Eduardo Boza Oviedo es un profesional que tiene un alto aprecio por las diversas formas de indagación del mundo. En el área de la biología ha realizado investigación y divulgación en Centroamérica, principalmente en ecología en temas sobre anfibios, reptiles, hongos, entre otros. También es parte del Proyecto Ixchel, Iniciativa Centroamericana sobre Ciencia, Arte y Filosofía.

Si quiere ver la entrevista en Café Presencia, haga clic en el siguiente enlace: https://f.watch/v/40qn0j60i/

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