Francisco Morazán ¿el enemigo común de Centroamérica?

Retrato de Francisco Morazán por Canales A., en 1978.

Desde el Sistema Bibliotecario de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), se ofreció la conferencia magistral denominada “La figura de Francisco Morazán a través de fuentes institucionales: Redactor Oficial, 1840-1842, y Diario La Gaceta, 1876-1900”, durante la jornada historiadores coincidieron en que el Estado de Honduras consideró al general como un enemigo común para Centroamérica.

“Desde la finalización de su segundo mandato como presidente de la moribunda República Federal Centroamericana en 1839, sus detractores crecieron en los diversos Estados de la región; en el caso de nuestro país se vio reflejado en el mismo periódico oficial del gobierno en aquel entonces llamado El Redactor Oficial de Honduras, en donde se hace referencia a Morazán y se le ataca ferozmente y brindándole el título del enemigo común de Centroamérica”, detalló José Antonio Fernández Romero, historiador y oficial de información y control en el Fondo Documental Histórico de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

El trabajo presentado por el historiógrafo se basa en una recopilación de noticias relacionadas a la figura de Francisco Morazán Quezada a partir de una revisión de los periódicos oficiales del Estado del siglo XIX, durante los años críticos e importantes de la historia, específicamente de 1841-1843, última etapa del sueño de unificación centroamericana, y de 1880-1884 al iniciò de la Reforma Liberal; la iniciativa lleva la finalidad de realizar una comparación respecto a la evolución histórica de la figura del prócer a través de fuentes históricas oficiales disponibles en el repositorio Tzibalnaah.

Fernández Romero destacó que hay una enorme dicotomía entre cómo se veía a Francisco Morazán en 1840 a cómo se impulsa su figura para 1880, es decir durante la Reforma Liberal.

La opinión vertida en los impresos representa los pensamientos e ideas de la élite dominante de aquel momento, en donde la tasa de alfabetización era sumamente baja y la mayoría de ciudadanos que tenían acceso a los periódicos eran pudientes, es decir tenían cierto poder económico y adquisitivo.

Morazán jugó un papel de vital importancia en el desarrollo de la dinámica política del istmo centroamericano después de la independencia en 1821, aunque contrario a lo que se cree popularmente, la postura del Estado hondureño ante su figura de paladín centroamericano no siempre fue favorable, era decididamente opuesta y fue considerado el enemigo número uno del Estado de Honduras y de la mayoría de estados de la región, con excepción de El Salvador, donde siempre recibió mucho apoyo.

Para el caso, el 30 de julio de 1841 se publica un decreto que textualmente dice “que por humanidad y consideración a los padecimientos que han sufrido los desgraciados que siguieron a Morazán en la lucha…”.

“Se concede un indulto o perdón a los infidentes que se sumaron a Morazán denominándolos como delincuentes, asignándoles un lugar donde pudieron reubicarse aquellos que son “nocivos” con tal de mantener el orden público, poniéndolas en un lugar donde pudieran ser vigiladas por personal afín al Estado” señaló Romero.

Asimismo, en un editorial que publicò el gobierno como respuesta a una carta que Morazán había enviado ofreciendo sus servicios al Estado de Honduras, se le denomina como ambicioso, absolutista y criminal.  

“A este mismo Morazán y sus sectarios… sin más título que su ambición y sin más regla que su voluntad, estos hechos decimos dan acción a los estados y sus individuos a tratar a este hombre perdido e hijo adoptivo del absolutismo como pirata más criminal y desvirtuado”, cita el escrito.

En el párrafo siguiente se le describe como un desmoralizado que busca destruir la paz con la espada y como un abanderado del absolutismo y la anarquía.

¿Quién fue Francisco Morazán?

José Francisco Morazán Quezada nació en Tegucigalpa, Honduras el 3 de octubre de 1792 y fue fusilado en San José, Costa Rica, el 15 de septiembre de 1842. Es su momento fue un político y militar, jefe del Estado de Honduras en 1827 y presidente de la República Federal de Centroamérica durante dos períodos, entre 1830 y 1839, además fue jefe de Estado de El Salvador hasta 1840.

Durante sus gobiernos, que eran de corte liberal, se impulsó una serie de normas que causaron el descontento en varios sectores de la élite gobernante en toda Centroamérica, especialmente problemas con el clero y el poder eclesiástico ya que se efectuaron medidas como la supresión de los diezmos y la separación de la Iglesia y el Estado, además de la imposición de impuestos federales y la libertad de prensa.

Las fuerzas opositoras lo obligaron en 1840 a tomar la ruta del exilio hacia Perú, retornando a Costa Rica en 1842, donde fue electo jefe de Estado, desde ahí retoma la idea de volver a construir la República Federal, lo que llevó la declaración de guerra por parte de todos los demás Estados a Costa Rica; ahí tras una rebelión y la traición de algunos de sus conocidos, fue fusilado el 15 de septiembre de 1842, paradójicamente la misma fecha en que se celebra la independencia. 


Ir a conferencia completa 

Noticias relacionadas:

Comentarios