FROYLÁN TURCIOS, EL PENSADOR DESCONOCIDO

El pensamiento de Froylán Turcios es aún más vigente y perentorio que hace una centuria... Con estas palabras finalizó el ensayo con el que el historiador Jorge Alberto Amaya Banegas logró su ingreso como miembro de número en la Academia Hondureña de Geografía e Historia (AHGH).

En la Casa Morazán, el edificio en el que creció el prócer que promulgaba la unión de Centroamérica, se realizó el evento para que Amaya; uno de los historiadores con mayor difusión de sus investigaciones en los últimos años, Licenciado en Historia en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y doctor en Ciencias Políticas y Sociología en la Universidad Complutense de Madrid; hiciera la promesa de ley y recibiera la medalla y estatutos que lo acreditan como parte de la AHGH.

"Es un honor ser parte de la academia en la que están muchos de los hombres y mujeres que más he admirado y que más he leído", dijo Amaya antes de leer su ensayo. "Incluso me siento orgulloso de ingresar a la Academia en este espacio cultural", dijo, refiriéndose al recinto y extendiendo su manifestación hacia el orgullo personal que debe despertar la riqueza cultural del país en cada hondureño.

A Turcios se le conoce, sobre todo, por su obra literaria. "El vampiro" es posiblemente su novela más difundida, y declamar la "Oración del hondureño" es utilizado como requisito para egresar de la educación media. En uno de los párrafos de esta oración se vislumbra parte del pensamiento de este pensador hondureño: "Y no olvidaré jamás que mi primer deber será, en todo tiempo, defender con valor su soberanía, su integridad territorial, su dignidad de nación independiente; prefiriendo morir mil veces antes que ver profanado su suelo, roto su escudo, vencido su brillante pabellón".

Amaya, de hecho, la incluyó completa en el ensayo titulado  "La idea de nación en el pensamiento político de Froylán Turcios".

El Dr. Jorge Amaya lee su tesis en la Ceremonia de Ingreso a la AHGH.

El Dr. Jorge Amaya lee su tesis en la ceremonia de ingreso a la AHGH.

El lado menos conocido de Turcios
Las palabras de Turcios en la Oración del Hondureño, son la manifestación literaria del amor y el celo que el escritor tenía por Honduras; en realidad, un nacionalismo que surgió a medida que las bases militares de Estados Unidos se diseminaban a lo largo de Latinoamérica y se enraizó cuando sus tropas llegaron a Tegucigalpa en medio de la guerra civil entablada en 1924.

En esencia, Froylán Turcios era un nacionalista -no por partido político, sino por patriotismo- que mantenía correspondencia con otros pensadores latinoamericanos de su generación: el argentino Manuel Ugarte, el uruguayo José Enrique Rodó, el peruano Víctor Raúl Haya de la Torre y el mexicano José Vasconcelos.  

En 1924, Estados Unidos desembarcó tropas en el puerto de Amapala para luego hacer su base en el Parque Central de Tegucigalpa e intervenir en la Guerra Civil entre el Partido Liberal y el Partido Nacional. Froylán Turcios se pronunció en contra de dicha injerencia.

Su beligerancia política
En el ensayo, Amaya hace un recorrido por el pensamiento político de Turcios expuesto en las publicaciones periódicas que editó; entre ellas, las más significativas para el tema son: el Boletín de la Defensa Nacional, una publicación vespertina de carácter noticioso y de opinión, y la Revista Ariel, que tenía un carácter más literario. Ambas fueron una especie de manifiestos de su postura y la de otros hondureños que la compartían, como Adolfo Guillén Zelaya, Coronado García, Matías Oviedo, Adán Canales, Samuel Laínez, Vidal Mejía, Saúl Zelaya Jiménez, Vicente Mejía Colindres y Visitación Padilla.

Su incursión en los temas políticos no fue únicamente a través de las publicaciones. Junto a los hondureños que lo acompañaban en sus denuncias, Turcios dirigió la propuesta de fundación del Partido Autonomista que él presidió. Sin embargo, su iniciativa no culminó en el reconocimiento oficial del partido. Tal fue el trabajo de denuncia que realizó Turcios, dice Amaya en el ensayo, que "proyectó su imagen a nivel continental; por ello recibió el reconocimiento de todos los intelectuales y movimientos nacionalistas de la región".

Así, Amaya hace su aporte a la AHGH con un ensayo que se suma a la bibliografía sobre Froylán Turcios, pero también a los documentos necesarios para construir la identidad nacional, ampliando la visión sobre el literato olanchano que no sólo sobresalió en la historia nacional por su obra, sino también por su beligerancia política.

Noticias relacionadas:

Comentarios