Grupo de Investigación en Parasitología aportó el 23% de los estudios de la UNAH, indizados en Scopus

Fotografía de archivo: Gustavo Fontecha, coordinador del Grupo de Investigación en Parasitología, UNAH.

Con una amplia trayectoria en el mundo científico y con más de siete años de experiencia en el estudio de protozoos y parásitos que producen la malaria, afecciones intestinales, leishmaniasis, el análisis de la resistencia de los fármacos frente a estas enfermedades, así como recientes análisis de hongos, es que el Grupo de Investigación en Parasitología (GIP) logró posicionarse con el 23% del total de las investigaciones realizadas por la UNAH en el año 2018, indizadas en Scopus.

GIP, adscrita al Instituto de Investigaciones en Microbiología (IIM) de la Escuela de Microbiología, es considerado como uno de los primeros equipos de trabajo creados por la Dirección de Investigación Científica de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (DICU), en el año 2012, bajo la óptica de impulsar las investigaciones genéticas, como en biología molecular, para el desarrollo de innovadoras técnicas de diagnóstico.

Bajo la coordinación del destacado cientísta, Gustavo Fontecha, GIP está integrado por los profesores investigadores: Maritza Canales, María Mercedes Ruedas, Wilfredo Sosa y Carol Rodríguez. Como investigadores asociados están los hondureños radicados en la ciudad de Ontario, Canadá: Ana Lourdes Sánchez y José Antonio Gabrie, pertenecientes a la Universidad de Brock.

Además, el Grupo de Investigaciones en Parasitología, desde su existencia, ha servido como un espacio idóneo para incentivar que los estudiantes de grado, como de posgrado de la Escuela de Microbiología se involucren en los procesos investigativos.

Para el año 2018 se sumaron los profesionales del Departamento de Parasitología de la UNAH: Gabriela María Calix, Leslye Torres Ávila, Joel García López, Gabriela Rodríguez Segura, José Lisandro Mendoza y Wendy Valladares Motiño.

“En el año 2018 alcanzamos 14 publicaciones indizadas en Scopus, cifra que representa un poco más del 23% de las investigaciones realizadas en la UNAH. En el año 2019 bajamos un poco por la situación sociopolítica por la que vivió el país, sin embargo, logramos ocho publicaciones en Scopus, que representa más del 12 o 15% de todas las publicaciones de la institución”, detalló Fontecha.

Investigaciones

Otras investigaciones a menor escala realizadas por parte de esta agrupación científica están relacionadas con la giardia, chagas, cisticercosis y artrópodos, entre otros.

El coordinador de GIP resaltó que pese a las diferentes limitanticas por las que ha pasado este equipo de científicos, se siente muy orgullo ya que han demostrado que sí se pueden hacer las cosas en el país.

De forma general Fontecha compartió con Presencia Universitaria las 14 investigaciones publicadas indizadas en Scopus en el 2018:

1.- Artículo sobre la presencia de hongos (cándidas) en la orina de los pacientes del Hospital Escuela, mediante el uso del método genotípico molecular.

2.- Bajo la dirección del doctor Wilfredo Sosa se realizó un estudio relacionado en la isla de Amapala, que consistió en analizar a más de 2,200 ejemplares de mosquitos diminutos (vector del leishmaniasis), para identificar cuales eran las especies con mayor frecuencia en la zona y de que animales se alimentan (ganado, caballo, perros, etc) estudio considerado único en el país.

3.- Otro artículo publicado en el 2018 por GIP es sobre una investigación realizada en conjunto con especialista de los Estados Unidos y Canadá, que buscó optimizar una técnica muy sencilla para la evaluación de las heces (prueba rápida), con el fin de identificar aquellos parásitos intestinales en la población infantil, mecanismo que permite a no depender de examen coprológico, es decir, de un examen de laboratorio.

4.- Por su parte, el doctor Adalid Palma, que actualmente se desempeña como investigador en al base militar Soto Cano, Plamerola, trabajó en un estudio para identificar la posible infección zoonótica cruzada de áscaris lumbriocoides entre cerdos vinculados con niños, dentro de las conclusiones de esta investigación es que se descartó dicha tesis.

“Lo más interesante de este papers fue la presencia de ocho híbridos genéticos que se había entrecruzado áscaris lumbricoides con áscaris suum, entre los cerdos, es decir, que la presencia de infecciones cruzadas es potencialmente factible”, agregó Fontecha.

5 y 6.- Siempre a cargo del doctor Wilfredo Sosa, otras de las publicaciones del Grupo de Investigaciones en Parasitología fueron las relacionadas en identificar los tipos de parásitos leishmaniasis, en el que se identificó un cuarto tipo cutánea no ulcerada. Una séptima investigación respecto a la malaria y su inmunización a los fármacos, haciendo uso de pruebas rápidas.

Norma Nacional de Malaria

8.- Uno de los grandes aportes de GIP, desarrollado por el doctor Miguel Ánguel Zúniga para ese año, fue la investigación relacionada a pacientes con malaria y que fueron tratados con primaquina, con el fin de comprobar o descartar que este medicamento pudiera desarrollar en las personas una embolisis (coagulo de sangre) asociado a una deficiencia genética de deficiencia de glucosa 6 fosfato deshidrogenasa.

“Una cosa interesante de este papers y del anterior que son del doctor Miguel Ángel Zúñiga, es que el resultado de esta investigación fue incluido en la Norma Nacional de Malaria, documento que fue publicado en el año 2018, Esto es un bonito ejemplo de cómo la academia puede contribuir a la salud pública de manera concreta, mediante la investigación científica”, indicó el coordinador de GIP.

9.-A nivel de revisión científica, este grupo trabajó en cómo reducir la prevalencia de los parásitos intestinales en niños y niñas, ya que identificaron que pese a que en el país se ha implementado las medidas recomendadas, sigue habiendo una prevalencia del 75%, intentaron hacer una especie de reflexión, de cuáles son las causas y disminuir la carga parasitaria de los infantes.

10.- Otro de las publicaciones a nivel de revisión fue la dirigida por la doctora Gabriela María Matamoros y María Mercedes Ruedas, sobre los avances en el diagnóstico neurocisticercosis, intentando dar un vistazo claro de los últimos acontecimientos en esta temática.

11.- Para este mismo año en el área de diversidad y ecología, el coordinador del GIP, Gustavo Fontecha, investigó un pequeño ratoncito de campo (Peromyscus mexicanus) que vive tanto en la zona núcleo y periférica del Parque Nacional La Tigra.

“Se investigó su comportamiento tanto en la región núcleo del parque, como en la periferia (zona de amortiguamiento) es decir, la zona periférica, en el que se tomó la muestra de sangre del ratoncito para hacer microsatélites que nos indicara la diversidad alélica de los ratoncitos, en cada de una de las zonas”, mencionó el investigador.

Dentro de los resultados de este estudio se explicó, como lo planteaba la hipóstasis, se encontró mayor diversidad genética entre los roedores que viven en el núcleo de La Tigra, en comparación a los que viven en las zonas donde conviven con las personas.

  1. Siempre a cargo del doctor Fontecha, se desarrolló otro estudio colaborativo desde México hasta Costa Rica, en el que se tomó diversas frutas de los árboles de anonas, para determinar la diversidad alélica (frecuencia genética).

Con esta investigación se determinó que el origen evolutivo de esta fruta es del occidente de Honduras y del este de Guatemala, que antes las hipóstasis se mencionaban que este árbol se había domesticado en la cordillera Andina, debido a su mayor presencia en la zona, indicó el académico.

13.- “Otro de los papers es el que se analizó a 900 mujeres embarazadas en Tocoa, Colón, mediante biología molecular para ver si estaban infectadas por malaria de forma asintomática, el estudio consistió en el análisis de 300 mujeres, 300 bebés y 300 placentas (de este binomio), en el que no encontramos ningún caso, de 900 PCR de malaria asintomática".

Y el último papers de 2018 consistió en el primer genotipiado de giardia intestinales en Honduras, que fue la tesis de maestría de Estefania Cuellar, informó el coordinador de GIP.

Proyectos 2020

Para los primeros meses del presente año, el Grupo de Investigaciones en Parasitología tiene programado arrancar con cuatro investigaciones científicas relacionadas con la descripción de la bionomía del anopheles (vector de la malaria) en la Mosquitia. El segundo proyecto es el trabajo de tesis del doctor Sergio Ventacur, vinculado con los pacientes con VIH atendidos en El Tórax y su conexión con las infecciones por cryptosporidium.

El tercer proyecto de la GIP consistirá en un estudio clínico donde se evaluarán la efectividad de los desparasitantes en los niños de Honduras y como cuarto proyecto se mencionó el que dirigirá la doctora Carol Anahelka y María Mercedes Ruedas, que consiste en evaluar el impacto que tiene el perro vagabundo como reservorio y transmisor de la leishmaniasis visceral (popularmente conocido como carate), en la zona sur de Honduras.

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