Aunque carecen de todas de las medidas de bioseguridad, héroes sin capa siguen salvando vidas

Al menos 1,200 estudiantes en servicio social de Medicina se distribuyen en los 198 municipios a nivel nacional todos los años.

Es un hecho que la pandemia por el COVID-19 cambió el rumbo de la cotidianidad y se sembró como un mal chiste en la realidad de muchos hondureños, es difícil imaginarse cómo el personal sanitario de nuestro país ha resistido las dificultades que trae consigo esta nueva enfermedad y simultáneamente ha luchado para salvar vidas con un sistema de salud colapsado desde hace muchos años. 

El rector de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Francisco J. Herrera, en múltiples ocasiones ha destacado el invaluable talento humano que forma la Máxima Casa de Estudios de Honduras, exigiendo los recursos académicos para la investigación y la infraestructura necesaria para generar el cambio que el país requiere.

“Si unimos todas nuestras capacidades, podemos dar ideas y soluciones coherentes a la construcción de un estado moderno y consecuente con los desafíos del futuro con enfoque de derechos humanos”, subrayó el titular de la Alma Máter en la Propuesta Integral para el Desarrollo de Honduras frente a la pandemia del COVID-19, que se construyó en colaboración de todos los expertos sanitarios de la UNAH. 

La mayor limitante que el país tiene para lograr un control adecuado de la enfermedad es la situación actual de su sistema de salud; muchos especialistas hondureños de diferentes áreas han denunciado la escasez de recursos destinados para la emergencia, además de los altos niveles de corrupción que se han revelado en torno a la administración de ellos.

La infraestructura hospitalaria y de los centros de salud es deficiente, los servicios no tienen la calidad y cobertura requeridas. Algunos centros públicos datan de principios del siglo pasado y requieren fuertes inversiones en infraestructura y equipo para proporcionar los servicios en condiciones óptimas y exentas de riesgo. El mantenimiento ha sido escaso y ha motivado el constante deterioro, tanto de la infraestructura como del equipo.

El decano de la Facultad de Ciencias Médicas informó que al menos 1,200 estudiantes en servicio social de esa carrera se distribuyen en los 198 municipios a nivel nacional todos los años; divididos aproximadamente en 30 centros hospitalarios.

Vacunas de acuerdo a la realidad del país

Muchos especialistas egresados de la UNAH se encuentran también en diferentes centros sanitarios, realizando muchas tareas complejas, tan difíciles como trabajar frente y con el virus. Es el caso de los microbiólogos, que acostumbran en el desarrollo de sus labores manipular patógenos, bacterias y virus.

Para ellos no son ajenas las medidas estrictas de bioseguridad y el contacto con altas cargas de microorganismos fuertes. Presencia Universitaria consultó con la coordinadora de laCarrera de Microbiología de la UNAH, Ekatarina Bonilla, quien opinó que la vacuna que llegue a Honduras debe ir acorde con la realidad social de la nación.

“Necesitamos una vacuna que pueda ir a todos los rincones del país, por ejemplo, me pregunto cómo se llevarán las vacunas de Pfizer a La Mosquitia, no las podemos andar en un termo como las otras, es de considerar que solo nosotros como universidad tenemos el frízer adecuado en todo el país”, reflexionó.

La bacterióloga además se quejó de la poca dotación del equipo médico y de bioseguridad necesario para trabajar en estos espacios, la falta de planificación para enfrentar la pandemia por parte de los entes encargados y la mala gestión para la recopilación de los datos estadísticos reales.

“Lamentablemente muchos problemas se han dado por mala planificación, nuestros hospitales carecen de equipo y maquinaria adecuados, y el personal de salud trabaja con lo mínimo para mantener con vida a los pacientes”, señaló Bonilla.

 Enfermeros y enfermeras al pie de la batalla

Otro grupo de especialistas que ha enfrentado el virus y sigue en pie a pesar de las adversidades, son los enfermeros y enfermeras, ya graduados o aún en servicio social, quienes trabajan a diario con pacientes que se debaten entre la vida y la muerte.

En el mes de abril al menos 353 estudiantes de Enfermería comenzarán su servicio social en múltiples centros hospitalarios de todo el territorio nacional, sumándose a la batalla y la ardua labor de preservar vidas valiosas.

Los alumnos son procedentes del Centro Universitario Regional del Litoral Atlántico (CURLA), del Centro Universitario Regional Nor-Oriental (CURNO), de UNAH-Tec Danlí, UNAH-VS y Ciudad Universitaria.

“Debido a la incertidumbre en cuanto a la dotación de las medidas de bioseguridad adecuadas, algunos estudiantes con enfermedades base y que sienten temor han decidido posponer su servicio social”, explicó Aracely Santos, coordinadora académica de Enfermería.

Según todos los especialistas consultados, es indispensable que las autoridades mejoren la regulación económica de las empresas productoras, importadoras y distribuidoras de equipo de bioseguridad, de manera que se garantice el adecuado abastecimiento de estos a nivel nacional, tanto para los trabajadores, consumidores como personal de salud, en cuyo caso, el abastecimiento debe ir por cuenta del gobierno.

La Máxima Casa de Estudios del país, además recomienda fortalecer el Modelo de Atención Primaria en Salud (APS), de manera que se facilite el trabajo a nivel local, generando un proceso de mejora en el combate integral a los problemas epidemiológicos de diverso tipo en el país.

Futuro médico fallece por COVID-19

Yasser Amir Cuéllar era un joven de tan solo 27 años de edad, estudiante de la Carrera de Medicina de la UNAH, y este pasado 14 de febrero falleció por la COVID-19.

La noticia de su muerte ha conmocionado a Honduras, ya que es uno de los médicos más jóvenes del país que han perdido la vida debido a la pandemia.

Cuéllar estaba cerca de culminar su servicio social para graduarse y recibir su título de forma oficial, según sus familiares fue precisamente en esas labores y turnos donde el ahora recordado estudiante se contagió.

En las redes sociales circula un video grabado por su madre en donde se puede observar al futuro médico, en condiciones críticas para respirar, su progenitora le indica al galeno que lo atendía: “Mire, doctor, cómo se ha puesto… qué podemos hacer, doctor?” mientras el joven jadeaba con un sencillo respirador en su rostro.

En declaraciones brindadas a un canal local, la madre denunció que su hijo murió por falta de atención médica, “por culpa del Gobierno falleció él, le dio al Estado 8 años de trabajo, mañana terminaba su servicio social”, agregó.

El doctor Cuéllar, quien finalmente encontró un cupo hospitalario, falleció en el hospital móvil de la ciudad de San Pedro Sula.

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